viernes 28/1/22
PapaFranciscoAvion
EFE

Francisco Bergoglio nace el 17 de diciembre de 1936, hijo de emigrantes italianos: su padre, Mario, era empleado en el ferrocarril, mientras que su madre, era ama de casa y se ocupaba de la educación de sus cinco hijos. Realizó estudios de técnico químico, y posteriormente entró en el seminario diocesano de Villa Devoto. El 11 de marzo de 1958 pasó al noviciado de la Compañía de Jesús. Amplió los estudios de humanidades en Chile y en 1963, al regresar a Argentina, se licenció en filosofía en el Colegio San José. Entre 1964 y 1965 fue profesor de literatura y psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa Fe y, en 1966 ejerció la docencia en el Colegio del Salvador en Buenos Aires. De 1967 a 1970 estudió Teología en el Colegio San José, donde se licenció.

El 13 de diciembre de 1969 recibió la ordenación sacerdotal de manos del arzobispo Ramón José Castellano. Prosiguió la preparación en la Compañía de Jesús de 1970 a 1971, en Alcalá de Henares (España), y el 22 de abril de 1973 emitió la profesión perpetua. A su vuelta a Argentina, ejerció como maestro de novicios en Villa Barilari en San Miguel, fue profesor en la Facultad de Teología, consultor de la provincia de la Compañía de Jesús y también rector del Colegio.

El 31 de julio de 1973 fue elegido provincial de los jesuitas de Argentina, donde permaneció durante seis años. Posteriormente volvió al trabajo docente en el campo universitario y entre 1980 y 1986 es de nuevo rector del colegio de San José, además de párroco en San Miguel. En marzo de 1986, se traslada a Alemania para ultimar la tesis doctoral; posteriormente los superiores le envían al colegio del Salvador en Buenos Aires y después a la iglesia de la Compañía de la ciudad de Córdoba, como director espiritual y confesor.

En su etapa de arzobispo de Buenos Aires da a su mandato un cariz populista, fácil de anidar en un pueblo con tantos años atrás de peronismo político.

CapturaSimboloEl cardenal Antonio Quarracino le reclama como estrecho colaborador en Buenos Aires. El 20 de mayo de 1992 Juan Pablo II le nombra obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires. El 27 de junio recibe en la Catedral la ordenación episcopal. Como lema elige Miserando atque eligendo y en el escudo incluye el criptograma ihs, símbolo de la Compañía de Jesús (El lema del Papa Francisco procede de las Homilías de san Beda el Venerable, sacerdote (Hom. 21; CCL 122, 149-151), quien, comentando el episodio evangélico de la vocación de san Mateo, escribe: “Vidit ergo Iesus publicanum et quia miserando atque eligendo vidit, ait illi Sequere me”/ trd, Vio Jesús a un publicano, y como le miró con sentimiento de amor y le eligió, le dijo: sígueme). En su etapa de arzobispo de Buenos Aires da a su mandato un cariz populista, fácil de anidar en un pueblo con tantos años atrás de peronismo político. Su discurso se centra en cuatro puntos: comunidades abiertas y fraternas; protagonismo de un laicado consciente que trabaje codo con codo con los sacerdotes; evangelización a la carta para cada uno de los miembros de la comunidad; asistencia a los más desfavorecidos, a los pobres y a los enfermos.

El 13 de marzo de 2013, en el cónclave celebrado tras la renuncia de Benedicto XVI, fue elegido papa Jorge Mario Bergoglio, con el nombre de Francisco, en honor al santo de Asís. Empezando el papado con el acto de humildad de vivir en la casa de Santa Marta y no en el Palacio Apostólico como sus antecesores. Entre las acciones que hasta la fecha han caracterizado su pontificado destacan sus iniciativas de reforma de la Curia Romana en campos tan diversos como la economía y finanzas, la administración, los tribunales eclesiásticos y el derecho canónico, las comunicaciones sociales, la sanidad, el laicado y la familia.​ Con ello propugnó soluciones a temas tan complejos como es la transparencia en las finanzas, la coherencia entre la misión evangelizadora y la actividad económica, la simplificación de la burocracia, la eficacia de la comunicación, la nulidad matrimonial, la lucha contra la pedofilia y los abusos, y la protección de menores y migrantes.

Al inicio de su pontificado el Papa Bergoglio dijo que no haría demasiados viajes internacionales debido a su ya provecta edad, pero ya ha visitado 42 países y tiene programados otros varios.

Vamos a repasar sucintamente los viajes del Papa: en 2013, viajó a Brasil para la jornada mundial de la juventud. Fue en 2014, a Tierra Santa, Corea del Sur, Albania, Estrasburgo y Turquía. En 2015, visitó Filipinas, Bosnia Herzegovina, Ecuador, Paraguay, Bolivia, Cuba y EE. UU., Kenia, República Centroafricana y Uganda. En 2016, México, Croacia, Armenia, Polonia, Azerbaiyán, Suecia, EN 2017, Egipto, Portugal, Colombia, Bangladés, y Myanmar. En 2018, Chile, Perú, Suiza, Irlanda, Países Bálticos. En 2019, Panamá, Emiratos Árabes, Marruecos, Tailandia y Japón. En 2021, Irán, Hungría, Eslovaquia, Chipre y Grecia. No son pocos para un Papa que se ve así mismo mayor.

Así pues, Francisco apenas se ha prodigado por países católicos europeos. Entre los 42 países que ha visitado hasta el momento, sin contar Italia, las excepciones han sido Lituania, dentro del recorrido por los países bálticos; Irlanda; Portugal, por el centenario de las apariciones de Fátima; y, Polonia, por la JMJ. También estuvo en Suiza, pero exclusivamente para asistir a la sede de la ONU en Ginebra; y pisó Francia, aunque solo para acudir al Parlamento Europeo en Estrasburgo.

"Vale, me lo voy a pensar". En otro vuelo de Roma a Rabat, fue más críptico aún: “A mí me gustaría”. En el vuelo hacia Abu Dhabi, el Santo Padre apuntó que “primero tiene que ponerse ustedes de acuerdo”.

¿Por qué todavía no ha visitado hasta ahora España el Papa Francisco, siendo este país tradicional reserva espiritual de Occidente?. Sus antecesores, Juan Pablo II, visitó España en cinco ocasiones y Benedicto XVIII en tres, ambos en loor de multitudes.

A preguntas de los periodistas sobre un eventual viaje a España, el Papa se ha limitado a responder cordialmente con evasivas. Durante un vuelo de Roma a Sofía, ante la insistencia de los periodistas, respondió: "Vale, me lo voy a pensar". En otro vuelo de Roma a Rabat, fue más críptico aún: “A mí me gustaría”. En el vuelo hacia Abu Dhabi, el Santo Padre apuntó que “primero tiene que ponerse ustedes de acuerdo”.

El Papa Francisco fue invitado a visitar España, por el gobierno de Mariano Rajoy, juntamente con el Obispado de Ávila, para la celebración del V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, el Vaticano declinó la invitación, bajo la razón de la lucha interna que se daba en ese momento en la Conferencia Episcopal Española. El propio pontífice comentó que iría a España “cuando hubiese paz y se pongan de acuerdo”. ¿Y a que se refería el Papa con primero pónganse primero ustedes de acuerdo? En ese momento la Conferencia Episcopal vivía un momento delicado, y una minoría de sus miembros eran afectos al nuevo Papa. Posteriormente con el gobierno actual cuando se ejecutó la exhumación de Franco del Valle de los Caídos, la postura oficial de la Santa Sede es que no se oponía a la exhumación del dictador, "si así lo han decidido las autoridades competentes", se comentó que al Papa Francisco no le pareció mal. Hay que recordar que fue el mismo jefe de Estado de España, Francisco Franco, al que no tantos años antes, la Iglesia Católica llevaba bajo palio. Se ha comentado también el poco calado que algunas directrices de este Papa han tenido en el clero español, sobre todo en referencia a tener poco amor a los bienes materiales, en relación con la inmatriculación de bienes del pueblo por algunos obispados. Y por si esto fuera poco, está el problema de la pederastia entre miembros del clero católico que, si ya llovía sobre mojado, ahora está el dossier hecho por el periódico el País en 2021, con una lista de 251 denuncias de abusos sexuales (El caso más antiguo del informe data de 1943, y el más reciente, de 2018). Todos son inéditos, salvo 13 ya publicados, que se han incluido porque han surgido nuevas denuncias contra esos clérigos), que afecta a 31 órdenes religiosas y a 31diócesis, que se entregaron al Papa el dos de diciembre pasado, y a la Conferencia Episcopal, este dossier parece demoledor, si se demuestra todo lo que ahí se ha escrito.

Por último, se ha hablado de una nueva y quizás última oportunidad de que Francisco viaje a España en 2022. Y aunque a priori podría pensarse en el año Santo Compostelano como argumento, como lo fue para Juan Pablo II y Benedicto XVI, el reclamo más fuerte sería otro: los 500 años de la conversión de San Ignacio de Loyola (Ignacio de Loyola era de familia noble, y en su juventud soldado, además de conocido por su vida licenciosa), fundador de la Compañía de Jesús. Sin duda alguna, para el primer Papa jesuita de la historia este acontecimiento supone un hito hasta tal punto que, ya ha mostrado su respaldo a un jubileo, que arranca el día 20 de mayo y concluirá el 31 de julio de 2022. El Rey Felipe VI parece ser que ya habría hecho llegar la correspondiente misiva formal al Papa Francisco.

¿Demora el Papa Francisco su visita pastoral a España?