sábado. 13.04.2024
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El pasado martes, me invitaron como ponente a un Seminario de Modernización digital de las Administraciones Públicas – AAPP a partir de ahora-  en la Comunidad de Madrid, organizada por la Revista Sociedad de la Información. La responsabilidad era grande, ya que entre los ponentes estaban Directores Generales, Directoras técnicas, Subdirectores y altos responsables de la Administración Pública.

Por ello me puse a trabajar con los técnicos municipales del Ayuntamiento de Coslada – Municipio del cual soy Concejala- quienes, por cierto, son los que realmente hacen posible esta modernización.

Sus esquemas y planteamientos, fueron esenciales para la preparación del material que iba a exponer, y que más adelante detallaré. Porque no hay nada mejor que haber vivido el suplicio de la burocracia de la administración para analizar y saber qué se podría mejorar en los diferentes procedimientos; si además, eres el técnico o el concejal del área, ya tienes la mitad del trabajo hecho para comenzar esa tan ansiada modernización, que no es otra cosa que facilitarle la vida a los usuarios de las Administraciones Locales.

Vivimos en tiempos de cambios – como en otras épocas, por otro lado. No somos modernos en eso- pero la diferencia con otras épocas, no es el cambio en sí, sin más, sino la gestión y la transmisión de la información a los ciudadanos.

Las AAPP, o los que trabajamos para ellas, tenemos que crear información al servicio del vecino. Debe ser una información clara, entendible, transparente y que le facilite cualquier trámite administrativo. En definitiva, que la visita a un Ayuntamiento o a cualquier Administración, sea más una visita rápida que una escena de “Las 12 pruebas de Asterix: burocracia” – recomiendo su visualización-. 

Pero debemos adaptarnos a las nuevas circunstancias que supone vivir en el siglo XXI. Las nuevas tecnologías, que cada vez innovan más deprisa, hacen que las AAPP tengamos que pensar más rápido e invertir más en mejorar el servicio público ya que las necesidades de nuestra población también evolucionan. Por ello las AAPP debemos evolucionar de la mano de las NNTT y de las solicitudes sociales. Porque, de otro modo, no estaríamos cumpliendo con nuestro lema que no es otro que dar un Servicio Público de calidad, eficaz y eficiente.

Muchos de los problemas que nos encontramos en las AAPP vienen de la resistencia al cambio. Años funcionando de similar manera, con el mismo procedimiento, genera un estado de estabilidad, tranquilidad y dominio del trabajo que es difícil modificar, pero ahí debe estar y está la labor, tanto de políticos como de técnicos/as.

Para un buen desarrollo de la AAPP, además de inversión económica porque la adaptación a los tiempos, las evoluciones y las revoluciones no son baratas y no es posible hacerlas sin dinero, tiene que haber un liderazgo político que tenga la capacidad suficiente para poder implantar una política de modernización dentro de la administración con un objetivo claro. Éste no es otro que mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos/as, en cuanto a la relación con la AAPP y, por supuesto, un equipo de técnicos/as, trabajadores/as municipales, que se implique y gestione esas políticas públicas al servicio de la ciudadanía.

Una buena adaptación de esa innovación, revolución, evolución, llamémosle X, no será fácil, ni rápida. La implantación de mejoras o de nuevos programas de gestión pueden tardar hasta 2 años en estar a pleno rendimiento, pero eso tiene que suponer un reto para cualquier administración, para cualquier equipo de gobierno. Renovarse o morir.

Sin embargo, una vez invertido ese dinero, tiempo e implicación de ambas partes, conseguimos una administración más efectiva a la hora de dar un servicio de calidad, más transparente, más eficaz y mejor gestionado y esto, al fin y al cabo, repercute directamente en los vecinos/as.

Muchas administraciones están viéndose obligadas a abordar proyectos de modernización gracias a un factor llamado “Factor Ley”. Este elemento es el que nos da el empujón para que empecemos a desarrollar políticas más novedosas, más modernas, de adaptación digital y todo para ahorrar tiempo y dinero a usuarios y administración.

Por poner un ejemplo, el nuevo sistema de digitalización de expedientes, del que deberíamos disponer en todas las AAPP, genera un ahorro en espacio, en papel, en tiempo de búsqueda y económico que hay que valorar. Para hacernos una idea, gestionar una tarea relacionada con un procedimiento determinado, en el departamento de Hacienda, requería a un trabajador todo el año; ahora con dedicar 3 días al mes, el mismo proceso está realizado. Eso es avanzar. Hay que ser ambicioso en la consecución de las metas.

Entiendo, que los administradores públicos, sean funcionarios, laborales o políticos tienen que tener unos objetivos claros a la hora de apostar por esa modernización de la que tanto hablamos todos. Pero para ello hay que tomar decisiones y éstas pasan por ser ambiciosos para la consecución de la meta en común: MEJORAR EL SERVICIO PÚBLICO.


Artículo de Macarena Orosa Hidalgo, concejala del Ayuntamiento de Coslada.

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