sábado 11.07.2020

Que nadie quede atrás, tampoco en el cole

María Luz Martínez Seijo | Hace dos meses parecía inconcebible pensar que el sistema de enseñanza-aprendizaje tradicional y extendido en todo el mundo pudiese cambiar de un día para otro.

Que nadie quede atrás, tampoco en el cole

El COVID19 está demostrando que nada es imposible y que nuestra capacidad de adaptación, también educativa, es enorme. Sin embargo, y a pesar de la dificultad de contar con un sistema educativo fundamentalmente presencial, se ha logrado un cambio radical hacia la enseñanza-aprendizaje a distancia, sin previo aviso y sin protocolos establecidos anteriormente.

En este último mes, las distintas administraciones autonómicas han organizado y dispuesto actuaciones de urgencia para resolver los problemas más inmediatos y que reclaman decisiones inmediatas para la organización de alumnado, docentes y centros. Se han  adoptado decisiones y acuerdos en el ámbito estatal sobre la realización de la prueba de la EBAU, evaluación de la segunda evaluación, regulación sobre la FCT y la FP dual, sobre los procedimientos de oposiciones de docentes previstos para los meses de  junio y julio y ahora sobre la organización del final de curso.

Cabe añadir que, en unas circunstancias excepcionales de enseñanza a distancia, se debe atender especialmente al alumnado con mayor desventaja, buscando alternativas que les permitan contactar, seguir conectados y mantener en lo posible el ritmo de sus compañeros/as hasta que acabe el curso en el mes de junio como sucede cada año, y este, a pesar del Covid-19, también.

Es importante, a la vez, reforzar los mecanismos efectivos de coordinación docente en los centros, de manera que la actividad educativa sea coherente y la carga lectiva resulte razonable para el alumnado en la situación vital y académica en que se encuentra, para evitar sobrecarga de deberes inasumibles para una gran mayoría de alumnos e incapacidad para tener el apoyo de las familias, sin olvidar además que se debe prestar una adecuada atención al alumnado con necesidades educativas especiales.

El reto ha sido y es de enorme calado, porque inevitablemente afecta al alumnado que ha tenido que pasar de un modo de convivencia e interacción continua con sus profesores y compañeros/as a trabajar de manera autónoma y con el ordenador, sobre el que hay muchos grados de competencia en su manejo. Nuestros niños han pasado, de estar rodeados de compañeros y docentes durante muchas horas al día, a estar delante de un ordenador con todas las consecuencias y dificultades que eso significa: no poder consultar determinadas dudas, no tener la certidumbre de asimilar conceptos, aprender a trabajar repentinamente con nuevos métodos, y ser autónomos para la comprensión de tareas propuestas y su ejecución.

La repetición de curso siempre ha sido y es una medida muy excepcional, ahora más, por eso debe estar sólidamente argumentada y acompañada de un plan preciso de recuperación

Es necesario tener en cuenta que, muchos niños y niñas deben estar experimentando esta realidad con incertidumbre, miedo e incomprensión de la situación, así que es esencial ayudarles a mantener un buen estado emocional.

Son miles de docentes que se están formando para adquirir nuevas competencias y poder mejorar las herramientas de comunicación y de enseñanza-aprendizaje con sus alumnos/as. Son mayoría los que buscan los mejores vídeos que se puedan adaptar a sus niveles y contenidos, hacen vídeoconferencias con sus alumnos, mantienen comunicación diaria a través de plataformas o correos electrónicos, fomentan grupos de whatsapp para la comunicación y hacen un seguimiento y corrección de deberes y tareas diariamente. Una labor enorme que apenas se está dando a conocer.

Y ahora, en este trimestre que queda por delante, deben centrar las actividades lectivas en los aprendizajes y competencias imprescindibles que deben desarrollar los estudiantes, en función de su etapa, curso, área o materia, y renunciar a cumplir íntegramente el currículo programado a inicio de curso.

El tiempo que queda por delante debe ser aprovechado adecuadamente y evitar brecha digital y educativa, por lo que es imprescindible identificar al alumnado desconectado o no localizable y preparar planes específicos de recuperación del vínculo escolar y de refuerzo, pero ante la desconexión digital también es necesario usar  distintos recursos tecnológicos para el desarrollo de sus actividades.

Asimismo es preciso repensar las actuaciones que se deben abordar una vez que se retome la actividad presencial para poder reforzar al alumnado que haya encontrado más dificultades de seguimiento en este proceso y arbitrar medidas de refuerzo en verano y principio del curso próximo. Por eso para este verano se promoverá la organización o el apoyo para la realización de actividades de refuerzo en el periodo estival, en formas diversas y combinadas con actividades lúdicas, que pueden estar promovidas por otras administraciones u organizaciones, contando con el concurso del voluntariado y en contacto con los centros educativos y sus docentes

El objetivo es que nadie quede atrás pero también que haya un enfoque global para [email protected], para los alumnos en desventaja pero también para la mayoría del alumnado que sigue con normalidad el curso y también para el alumnado con altas capacidades. No, no es aprobado general, sino una evaluación global de los aprendizajes del alumnado durante todo el curso, y valorar especialmente el grado de desarrollo de los aprendizajes y de las competencias imprescindibles previamente definidos.

La repetición de curso siempre ha sido y es una medida muy excepcional, ahora más, por eso debe estar sólidamente argumentada y acompañada de un plan preciso de recuperación.

Finalmente, debemos aprovechar la situación, aprender de lo vivido y preparar para el futuro, diseñar planes de contingencia para responder a posibles nuevos periodos de alteración en la actividad lectiva provocada por el Covid-19 y elaborar de manera coordinada recomendaciones para la transición a la escuela digital y para estar en las mejores condiciones ante situaciones similares.

El escenario actual exige repensar para adaptar el currículo educativo, orientarlo hacia un modelo más competencial y menos rígido en el futuro, en el que debe tener un papel esencial la competencia digital. Se hace preciso también reflexionar sobre los distintos métodos de evaluación, establecer nuevos criterios de evaluación para valorar mejor la adquisición de competencias, la relación de contenidos en un currículo interdisciplinar y valorar el trabajo realizado por el alumnado en proyectos.

Mª Luz Martínez Seijo | Secretaria de Educación y Universidades del PSOE.

Que nadie quede atrás, tampoco en el cole