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domingo 29/5/22
CARTA ABIERTA A IGNACIO GONZÁLEZ

Muy señores míos de la Mayoría Absoluta…

Luis Martínez Elbal, Jefe del Servicio de Cardiología del Hospital de la Princesa en Madrid critica el plan de desmantelamiento del centro puesto en marcha por el Gobierno de la Comunidad de Madrid.

Carta abierta al Sr. Presidente de la Comunidad de Madrid, D. Ignacio Gonzalez y al Director General de Hospitales Dr. Burgueño.

Muy señores míos de la Mayoría Absoluta…

Soy Luis Martínez Elbal, Jefe del Servicio de Cardiología del Hospital de la Princesa en Madrid hasta el pasado 6 de septiembre, en que obligatoriamente me jubilé a la edad de 70 años.

Con el bagaje de 47 años dedicado a la Medicina Pública, los 28 últimos en el Hospital que ahora ustedes pretenden desmantelar, desactivar, desmoronar o destruir me siento capacitado para someter a su consideración algunos comentarios acerca de lo que mejor conozco: el Servicio de Cardiología del que aún considero mi Hospital.

A partir de 1984 el Servicio comenzó a crecer rápidamente gracias al esfuerzo personal de un puñado de cardiólogos con ilusión no siempre respaldada por los gestores del momento, lo que ha sido posteriormente una constante en comparación con el apoyo prestado a otros hospitales de la Comunidad. Aun así, logramos reintroducir la docencia de postgrado formando a dos Residentes del programa MIR por año desde 1985. Ustedes deben saber sus nombres y dedicación actual. Hagan el favor de preguntarles su opinión acerca de su formación en el Hospital de la Princesa. También pueden informarse de lo que piensan los alumnos de la Universidad Autónoma de Madrid de los dos Profesores Asociados que les han explicado a lo largo de estos años la Cardiología en el Hospital. Por cierto, que estamos orgullosos de que las carencias de tiempo de estos profesores se cubrieran por otro personal médico del Servicio no reconocido docente pero entusiasmado por enseñar. La faceta investigadora del Servicio se ha desarrollado considerablemente, al principio limitada a ensayos clínicos nacionales, luego internacionales y por último completada por investigación básica y transnacional en el marco de la FIB del Hospital y también en colaboración con el CNIC. Lo producido en todo este periodo está, como bien saben, a su disposición en la Red.

Y ahora vamos con lo que a ustedes les preocupa más, la Asistencia. Porque personalmente creo que la Docencia y la Investigación, aspectos consustanciales a la calidad y excelencia de un hospital terciario, les trae a ustedes al pairo.

Con una plantilla de médicos y enfermeras exigua (consulten ustedes los datos que obran en su poder y compárenlos con los de los demás hospitales de la red pública), el Servicio de Cardiología del Hospital de la Princesa, ha atendido a su Área de más de 400.000 personas en el Hospital y en el Centro de Especialidades Hermanos García Noblejas. Anteriormente también nos ocupábamos del Ambulatorio Jaime Vera de Coslada, hasta que se inauguró el Hospital del Henares, que por cierto ahora van ustedes a privatizar. En los primeros años, cuando ya el Servicio gozaba de reconocimiento dentro del ámbito médico, atendimos en el Laboratorio de Cateterismo a los pacientes de Badajoz, entonces no dotado de Hemodinámica, y a los de Albacete, por el mismo motivo.

Sin incrementos de plantilla desarrollamos aceleradamente la Hemodinámica y la Cardiología Intervencionista, a favor de la creación de la Unidad Coronaria y de la renovación de una Sala de Hemodinámica de última generación. Por cierto, que la segunda sala jamás ha sido reconocida por ustedes y por lo tanto, no dotada de personal, pero les aseguro que ha trabajado a tope, y no gracias a ustedes que conocían perfectamente esa “pequeña carencia”, durante los últimos años. Y, adicionalmente hemos sido de referencia para los pacientes del Hospital de Getafe, del Henares y de Parla, a los que pueden preguntar qué les ha parecido nuestra colaboración.

El resultado final en cuanto a actividad lo tienen a su disposición en los Registros de la Sección de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista de la Sociedad Española de Cardiología, institución de la que me honro en haber presidido durante tres años y en la que mi Junta puso en marcha el Registro, actualmente de referencia nacional e internacional. Por si no consultan las cifras les diré que el Servicio dispone de alerta de 24 horas al día 365 días al año y que en 2010 y 2011 está en segundo lugar en número de Infartos Agudos de Miocardio tratados con angioplastia primaria en la Comunidad de Madrid. Los médicos que han hecho esto posible atienden, además, la Unidad Coronaria, la consulta externa y la Guardia del Servicio que es doble: Unidad Coronaria y Urgencia y Planta.

Ustedes que hablan de sostenibilidad, eficiencia y gasto deberían ajustar las cuentas del Hospital de la Princesa. Si quieren, compárenlas con las de los Hospitales más grandes antes de tomar la decisión de eliminar todo esto y pasarlo a otro con la intención, a mi juicio, de ahorrar (despidiendo personal y quitando presupuesto), y privatizar. Si hacen bien las cuentas a lo mejor resulta que el Hospital de la Princesa es el que resulta beneficiado, justo al revés de lo que ustedes piensan.

Para terminar me gustaría recordarles que la excelencia de una Institución como es el Hospital de la Princesa descansa en tres pilares: Docencia, Investigación y Asistencia. Estoy firmemente convencido de que en estos tiempos donde tanto airean conceptos como competitividad y eficiencia, nosotros estaríamos en primera fila. Y, por último permítanme decirles que hay otra cosa y no menos importante que ustedes no parecen tomar en consideración como es el entusiasmo y el orgullo de los integrantes del grupo en lo que hacen, en lo que han hecho y en sus proyectos de futuro. Aunque a ustedes les cueste trabajo creerlo esto existe y, si alguien es, como se dice ahora,” legal” debe tenerlo muy presente antes de proceder a disolverlo, porque esto señores es, por encima de todo lo demás, lo que hace progresar un país.

Quedo a su disposición para aclararles cualquier duda. He pretendido resumir para no distraerles demasiado de sus ocupaciones habituales que espero cambien su foco a corto plazo.

Muy señores míos de la Mayoría Absoluta…