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jueves. 30.06.2022
gobierno diciembre 2021
Foto de familia de los miembros del Gobierno en La Moncloa en diciembre de 2021.

Perdonad el uso pedante de este anglicismo, pero es que además de definir lo que me parece destacable del momento político actual, es un término ya muy extendido y reconocible pues cientos de películas y series emiten un apartado final, un making of, en el que reflejan cómo se ha hecho lo que el espectador acaba de ver. Con formato píldora de fácil posología casi se ha convertido en una parte más del producto audiovisual, como los créditos o la banda sonora. Es el making of que retrasmite lo que sus creadores consideran destacable por su acierto, tono o riesgo en el rodaje. Y digo que este concepto de material de apoyo para enfatizar lo que se considera más afortunado es algo que le falta al gobierno de progreso que han formado las izquierdas de este país. 

Creo que sería muy bueno, muy instructivo y de mucho entretenimiento el que se facilitase un plus de comunicabilidad de la política de progreso para recalcar sus logros y que las gentes se queden con la idea de que las medidas que, con diferente grado de éxito, se han puesto en marcha ni son un espejismo ni requieren de la suspensión de la incredulidad necesaria para visionar cintas como Top Gun o la Guerra de las Galaxias entrega 204 (ya llegará) Son conquistas, hallazgos en forma de nuevos o renovados derechos, solo que envueltos en el desarrollo de la trama de lo cotidiano, se nos diluyen.

Ahora quedaría por abordar la siguiente cuestión, ¿cuál o cuáles son las imágenes, en nuestro caso acciones de contenido político, que deberían ser catalogadas como remarcables? ¿Cuáles son las imágenes que resumen la acción del gobierno de progreso que no deberían perderse y que por ello han de ser rememoradas como en el making of?

Mostrar las estadísticas de empleo y calidad del mismo es una forma muy sintetizada de provocar la rememoración de tipo making of de la acción de gobierno

Yo empezaría por destacar el hecho de que por primera vez en la historia reciente de nuestro país se ha constituido un gobierno formado por distintos partidos y apoyado por otros tantos, haciendo realidad algo que parecía una quimera inalcanzable, amalgamar en una opción de gobierno las expectativas de amplios y diferenciados sectores sociales con una idea en común: avanzar con garantías de no dar pasos hacia atrás. Y esto es muy importante, la capacidad para conjuntar y cohesionar una banda ancha de aspiraciones es un logro y una herramienta de futuro, pues nuestras sociedades cabalgan hacia la diversidad y gobernar con tino estas mutantes realidades requiere de capacidad de gestión integradora. A pesar del disenso en la aprobación de algunas leyes, el rumbo es firme hacia el ideario progresista, eso está claro.

En segundo lugar yo dedicaría parte del making of del gobierno a las maniobras de sutura de las heridas que la ruptura del estatus quo territorial acarrean siempre para la gobernabilidad de un país con tan marcadas diferencias territoriales, culturales y lingüísticas. Ya otro gobierno progresista acabó con la disputa armada en torno a las exigencias de un Euskadi con mayor entidad nacional, del mismo modo que éste, el actual, ha conseguido enfriar y llevar las diputas en Cataluña hacia terrenos de debate civilizado. Todo lo relacionado con la reconfiguración del mapa político administrativo me parece altamente reseñable, sobre todo ahora que existen voces, incluso de vicepresidentes autonómicos, que plantean volver al km 0 de la configuración, que quieren derrumbarlo por completo y volver a una centralización caudillar de España.

En tercer lugar yo rescataría para un posible making of el posicionamiento del gobierno en el binomio entre lo público y lo privado como motor de arranque frente a los retos y dificultades que genera un mundo con un grado de ebullición tan alto que trasmite disrupciones y atascos de todo tipo y en todas las direcciones, sea en forma de enfermedades, carencias relativas a las cadenas de suministro, escasez de recursos o vetos y bloqueos. Todo ello sazonado por guerras aquí y allá. Salir de pandemias y crisis asociadas o modificar la estructura de algunos mercados, como el energético o el farmacéutico, requiere acción de estado y solo es posible con acción de estado, o sea de preeminencia de lo público sobre lo privado.

Y en quinto lugar yo extraería imágenes para el making of de lo que ha significado el impulso de lo público frente a lo privado en lo que resulta esencial: la prestación de servicios. Aquello que gestiona directamente el estado como la articulación de los ERTES, el impulso a las subidas salariales mediante la elevación de SMI, la promoción de la negociación colectiva, o la protección de mujeres maltratadas y de otros colectivos en riesgo, choca con la progresiva desamortización de servicios de salud, educación, cultura y deporte, producida con particular intensidad en los territorios cuyos gobierno han levantado sus estrategias en torno a la viabilidad de la oferta de servicios desde la óptica del beneficio de la empresa privada. Mostrar las estadísticas de empleo y calidad del mismo es una forma muy sintetizada de provocar la rememoración de tipo making of de la acción de gobierno.

Mostrar las estadísticas de espera para la atención sanitaria en ciertas comunidades también proyecta una idea clara sobre el cómo se están haciendo las cosas. 

Making of