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domingo. 04.12.2022
ENTREVISTA

Luis Montes: "El caso Leganés fue una cortina de humo"

Una denuncia anónima le bastó al ex consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Manuel Lamela, para iniciar una persecución sin precedentes contra el doctor Luis Montes. El homicidio de 400 pacientes a través de sedaciones irregulares era la acusación. Las pruebas venían desde el anonimato y con el testimonio de una familia. Desde 2005 la vida de este anestesista y ex coordinador de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés, dio un giro de 360 grados. Le cesaron e iniciaron un proceso en el que se no sólo se juzgaba la responsabilidad penal del médico, sino que se ponía en entredicho una visión de la medicina. En enero de este año, la Audiencia Provincial le daba la razón. Ratificó el sobreseimiento y archivó el caso con una aclaración: suprimir toda referencia a la posible mala práctica de Montes y de los demás médicos denunciados. La pesadilla finalizaba. Montes volvía a su hospital con el apoyo de todos sus compañeros. Pero su vida ya no es la misma. Para resarcirse y hacer que “las injusticias no se queden en el olvido” ha publicado un libro, El caso Leganés que sirve de crónica continuada de los hechos.
AGNESE MARRA / NUEVATRIBUNA.ES - 29.10.2008


Luis Montes es un tipo sencillo, de humor negro, ácido y clarividente a la hora de expresar sus ideas. A pesar de estar casi tres años sumido en un mal sueño, la sonrisa, casi perenne a lo largo de la entrevista, no la pierde, es más, uno intuye que el humor le ha salvado de los malos tragos. Acaba de venir de los juzgados de Plaza de Castilla para rectificar su querella contra la COPE, uno de los muchos medios que cargaron contra él. “Me ha pillado la huelga de los juzgados, así que tendré que venir otro día. La mala suerte me persigue”, bromea. Ya se había pedido el día libre, así que lo aprovecha. Habla con Nueva Tribuna en una cafetería madrileña. Una cerveza y tabaco negro acompañan su conversación, apasionada, optimista.

Nueva Tribuna. ¿Su querella con la COPE qué resultados está dando?

Luis Montes. A pesar de todo lo que he pasado todavía no controlo bien el lenguaje judicial. Hemos llevado a cabo varias denuncias, que se sitúan en dos momentos. Por un lado cuando se desató todo lo del Severo Ochoa, y por otro, después de la sentencia. He tenido que escuchar al tándem de Losantos en la mañana, María Cristina en la tarde y don César en la noche, quienes se pasaron machacándome durante varios meses. En las denuncias de la primera etapa ya se han reconocido indicios de delito. Nosotros les acusamos de injurias y falta al honor. También hemos denunciado a la Consejería de Sanidad, porque a mí me obligaron a firmar el cese por cuestiones organizativas y ellos dijeron que era ni más ni menos que por el homicidio de 400 pacientes. Por favor que dejen de mentir.

NT. No sé si ha escuchado esta mañana las declaraciones de Esperanza Aguirre en las que ha asegurado que no hay listas de espera quirúrgicas, aunque matizaba que respecto a diagnósticos no sabía nada.

L.M De todos son sabidos los maquillajes que se hacen en las listas de espera. Para hacerse una idea, el Consejo Territorial de Sanidad, presidido por Lamela fue expulsado, y es el órgano que se encarga de estos temas. También hay que tener en cuenta que los que forman parte de la lista de espera quirúrgica son aquellos que ya han firmado la aceptación de ser operados en un hospital. Es decir, si alguien dice que no quiere ser operado en el hospital de Móstoles, por poner un ejemplo, y prefiere pasar a otro, ya desaparece de dicha lista de espera, como si no existiera. Todo esto forma parte de los constantes montajes y mentiras que lleva a cabo Esperanza Aguirre. Esta mujer se pasa el día mintiendo, y por tanto repetir sus mentiras parece que al final se convierten en verdades.

NT. La presidenta de la Comunidad de Madrid no se ha cansado de repetir que la sanidad madrileña no estaba privatizada. ¿Qué opinión le merece?

L.M La sanidad pública madrileña ha sido una de las mejores de Europa, de una calidad extraordinaria. Desde que llegó el Partido Popular al Gobierno Regional, y especialmente con Esperanza Aguirre, la partida económica para la sanidad privada se ha triplicado. Está claro que vivimos en una sociedad democrática donde rigen las leyes del mercado, por lo tanto la competencia es buena. Si un empresario privado tiene el dinero suficiente para montar un hospital con la tecnología más puntera, los mejores profesionales y quieren ofrecer una especialidad concreta, me parece perfecto, forma parte del sistema. Lo que no se puede hacer es que con dinero público se construyan hospitales cuyos dueños son empresarios. Lo que tampoco es justo es que se se alquile un terreno durante 30 años, cuyos dueños son empresas, para un hospital público, que hemos empezado a pagar antes de que se pusiera en funcionamiento. Eso no es competencia leal. Si dice que es público es porque los pacientes no tienen que pagar, pero faltaría más, si ya hemos dejado todo en los impuestos. El que ahora esta mujer diga que la sanidad no se privatiza, cuando hace un mes se reunió con diversos empresarios con el lema de hacer un negocio de la sanidad. Lo más gracioso es que a la derecha le encanta criticar a los servicio públicos, y hablan de calidad de lo público con compasión. Que digan la verdad que los servicios públicos sólo les interesan con un fin lucrativo.

NT. Todos los días vemos como los médicos se concentran a las puertas de su hospital. Hay mucha preocupación ante la privatización de Aguirre. ¿Cómo se va a poder levantar el sistema público que se tenía antes?

L.M sistema de privatización que hace el PP ya es un modelo conocido en países como Inglaterra o Canadá. Ellos mismos ya saben que este sistema produce más gasto, hay menos calidad y menos asistencia. Es más, los laboristas ingleses ya se están planteando un retorno a lo público, porque lo otro no funciona. Creo que lo único que nos queda es denunciar, tal y como ya se está haciendo y todavía yendo a más. Y sólo espero que a Esperanza Aguirre le pase como a Margaret Thatcher, que no vuelva a entrar en la Comunidad de Madrid en 50 años.

NT. ¿Qué opinión le merece la decisión de la Comunidad de Andalucía del testamento vital y la eutanasia pasiva?

L.M Decreto de Muerte Digna me parece que ofrece una serie de garantías para que no suceda lo que pasó en Madrid. No es nada nuevo, pero eso no quiere decir que no sea importante. Hace un año y medio me llegó un protocolo y guía de definición de muerte digna, agonía, el tipo de fármacos que indicar, etc. Es decir un giro de 360 grados respecto a lo que pasa en la Comunidad de Madrid. Al final vamos a tener que hacer turismo eutanásico para morir con calidad.

NT. ¿La palabra eutanasia sigue haciendo temblar a los políticos? L.MEl tema de la eutanasia es complicado porque nosotros mismos lo complicamos con miles de definiciones. Eutanasia quiere decir buena muerte, y no hay más. No me gusta nada el concepto de ‘muerte digna’ porque toda muerte es digna, es el fin de una biografía, de un proyecto, de un intento de búsqueda de felicidad. Yo apuesto por una buena calidad de la muerte, evitando un sufrimiento innecesario, pero siempre con una idea muy clara, que sea algo voluntario, cada uno debe hacerse cargo de su libertad. Sabemos que nadie quiere morir, todos apostamos por la vida, pero si a alguien le diagnostican una enfermedad terminal, si además se sabe que puede ser terriblemente dolorosa, creo que el paciente, siempre que esté en perfectas condicione mentales, debe tener la suficiente autonomía y el derecho de morir con calidad. Ese es uno de los principios democráticos más absolutos, la muerte no puede ser tutelada.

NT. ¿Cómo califica el papel del Gobierno de Zapatero en temas como la eutanasia y el aborto?

L.M Mira, voy a ser durísimo. La postura del Gobierno es ambigua. A principios de septiembre el ministro de Sanidad, Bernat Soria, dijo que había que crear un debate en torno a la eutanasia. En menos de 24 horas salió la secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín, para decir que la sociedad española todavía estaba muy inmadura para hablar de estos temas. Parece mentira que unos meses después de las elecciones, con una campaña electoral en la que nos solicitaban que ejerciéramos el derecho al voto, que pedían que por favor fuéramos a las urnas, y que así lo hicimos para que la derecha no gobernara en este país, nos dicen que somos inmaduros. Una sociedad inmadura es la norteamericana que después de un año de campaña electoral parece que va a votar sólo en un 45%. Me pregunto cuáles son los criterios de calidad para llamarnos maduros, y si los conocen que nos los cuenten, porque va a llegar 2012 y seguiremos siendo niños de guardería.

NT. ¿Y cuál es la influencia de la Iglesia en la sanidad pública, cuando se sabe que hay capellanes en los comités de ética?

L.M Con Galileo la iglesia hizo su primera declaración contra la ciencia. Ahora estamos en un momento en el que la genética despunta de una manera impresionante y eso no gusta nada entre los curas. Claro que tienen su influencia. Sólo por ser capellanes entran directamente en los Comités de Ética. Lo curioso es que en medicina no hay especialidad en Comité de Ética, sólo hay un master en la Complutense y otro en la Autónoma. Sin embargo en las universidades privadas, muchas de ellas regentadas por el Opus, los jesuitas o los legionarios de Cristo, hay miles de masters en bioéticas, por lo tanto sui el único requisito para entrar en estos comités es tener uno de estos masters, pues podemos imaginar en manos de quienes vamos a estar dentro de cinco años. Justo en el momento en que más se está avanzando, es cuando más problemas encontraremos.

NT. Como ex coordinador de Urgencias, cuáles son los puntos débiles de la sanidad madrileña?

L.MLlevo trabajando para la sanidad madrileña 33 años. Me he encontrado desde un sistema paternalista con la gestión en el bolsillo de la bata, hasta una sanidad pública referente en Europa. En todo este tiempo hemos ido siguiendo objetivos institucionales. En un principio luchamos por la creación de los servicios de admisión, conseguir una administración central, regular el sistema de urgencias En los últimos 25 años se lucha por reducir las listas de espera, pero no se consigue. En esta última etapa hemos trabajado sin ningún objetivo institucional. La Comunidad de Madrid contrata planes orgánicos que deciden empresas privadas, los presentan en una rueda de prensa y después no hacen nada. Si las urgencias están abarrotadas es porque no se trata con cuidado la atención primaria, que es la primera criba. No hay ningún tipo de planificación seria y en los últimos años la sanidad pública se ha deteriorado muchísimo. De todas maneras insito en defender el sistema público español, no nos hemos dado cuento de lo que teníamos.

Durante la entrevista con el doctor Montes, en una cafetería céntrica de Madrid, una mujer le mira, se acerca a él con seguridad, le coge el brazo y dice: “Doctor Montes, le apoyamos. Quiero que sepa que somos muchos los que estamos y confiamos en usted. Gracias por seguir peleando”. Montes, un tanto nervioso, más bien tímido, se ríe y agradece el apoyo. -¿Le sucede mucho?- -“Todos los días hay alguien que se acerca y me dice una buena palabra. Con los pacientes es muy divertido, todos me preguntan cómo estoy, cómo me siento. Son tiernos, me dicen que les encanta que les atienda yo”. El caso Leganés sigue en la memoria. Su protagonista nos lo explica.
Nueva Tribuna. ¿Cómo le cayó la noticia de la denuncia? ¿Se esperaba que le pasara todo esto?

Luis MontesNunca imaginé que pudiera ocurrir todo esto. Los antecedentes habían sido una denuncia en 2003. Se montó un comité de investigación que llevó el Hospital de Móstoles, y en el que se dijo que no se había cometido ninguna irregularidad, es más nos pusieron como ejemplo en el tema de sedaciones puesto que nosotros habíamos abierto dos boxees exclusivos para terminales. En fin, todos avalaban nuestro trabajo.

NT. ¿Entonces de dónde surgen las acusaciones?

L.M He pensado mucho sobre eso y mi conclusión es que esta persecución tenía un origen económico, político e ideológico. Económico por todo lo que hablamos antes. El caso Leganés sirvió de cortina de humo durante más de un año para no hablar de la privatización desmesurada del Gobierno de la Comunidad en la sanidad madrileña. La parte política consistía en abrir un nuevo frente al PSOE. Casualmente esta persecución se inició en un hospital que está ubicado en una localidad que regenta el gobierno socialista. Cuando la derecha hace algo nunca improvisa. En el plano ideológico, hay que tener en cuenta que era un momento en el que acababa de ganar el Oscar la película Mar adentro, que ya sabemos sobre qué versaba, se había estrenado Million Dollar Baby de Clint Estwood que trataba la eutanasia activa. Es decir, en la sociedad este tema estaba surgiendo con fuerza y al PP eso no le gustaba nada. Esperaron el momento y el lugar para sacar adelante este proceso. Lamela, a partir exclusivamente de una denuncia anónima, decidió cesarme y acusarme del homicidio de 400 personas. Cada vez que lo pienso no lo puedo creer.

NT. En su libro habla justamente de que las denuncias anónimas tenían que venir de dentro del hospital, y de que rencillas profesionales también influyeron en todo esto.

L.M En las denuncias había datos que sólo los tenía el hospital por lo que es evidente que venía de dentro. Fueron fruto de problemas de conciencia de determinados médicos, de primitivismo. El Severo Ochoa sufrió un control que si se hubiera hecho en cualquier otro hospital habría habido suicidios. Hicieron un total de nueve auditorías para encontrar pruebas. Lamela se ensañó con nosotros, sabemos que llamaron a muchas familias ofreciéndoles cantidades de dinero para que me denunciaran, ellos mismos nos lo contaron y tan sólo una denunció. Las demás denuncias, repito, eran anónimas. Por otro lado en el hospital recibí un apoyo inmenso de los compañeros, siempre me he sentido muy respaldado por ellos, quiero que quede claro.

NT. Qué influencia ha tenido el caso Leganés en la sanidad pública?

L.M Después del juicio la política del miedo, tan habitual en nuestro país, se ha hecho todavía más fuerte. Cesaron a cinco jefes de servicio y cada vez que había una concentración en el hospital, a los trabajadores les llegaba una carta amenazándoles con abrirles un expediente. Eso sigue pasando. En estos momentos, se han recortado los derechos fundamentales en lo que era una práctica habitual. Ahora se muere peor que antes y el estamento médico es privilegiado, gana dinero, por lo tanto no va a luchar por el cambio social.

NT. ¿Entonces quién puede luchar?

L.M Eso está en manos de los ciudadanos. No quiero decir que los médicos no lo sean, me refiero a ellos como estamento. Los cambios vendrán cuando la gente salga a la calle, luche por sus derechos y denuncie las desigualdades.

NT. ¿Y a usted cómo le ha cambiado la vida?

L.M Bueno, ahora soy un personaje público, ese es un cambio importante. Mi futuro me lo planteo como decía Simone de Beauvoir en su libro La Vejez como un activista cívico. A estos años nos queda la experiencia y en un futuro tendré mucho tiempo libre, así que me quiero dedicar a eso, a ser un activista cívico. Me encanta la idea.

Luis Montes: "El caso Leganés fue una cortina de humo"
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