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miércoles 18/5/22

Los obispos proponen tratar a los bebés como a los cachorros de lince

La Conferencia Episcopal Española (CEE) contraataca frente a reformas legales largamente demandadas por la sociedad con una campaña que se ha puesto en marcha este mismo lunes. Lleva por lema "Protege mi vida" y no se refiere sólo a la modificación de la normativa sobre el aborto que planea el Gobierno.
NUEVATRIBUNA.ES - 16.3.2009

Los obispos la emprenden tambien con la investigación con células madre de origen embrionario y con técnicas de reproducción asistida como la que ha permitido salvar la vida de Andrés, un niño con una enfermedad genética incurable que podrá vivir gracias a su hermano Javier. El hermano pequeño fue concebido gracias a un tratamiento que permite seleccionar preembriones libres de la carga genética asociada a determinadas enfermedades, obtenidos por técnicas de fecundación in vitro, antes de ser transferidos al útero de la madre. Y todo ello ha sido posible gracias a la Ley sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida que fue aprobada por el Congreso, en mayo de 2006, durante el primer gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, en medio de las protestas del PP y de la Iglesia.

Los obispos dicen ahora que "en nuestra sociedad cada vez es mayor la sensibilidad sobre la necesidad de proteger los embriones de distintas especies animales; las leyes tutelan la vida de esas especies en sus primeras fases de desarrollo. Está bien que así sea, sin embargo, resulta paradójico que la vida de la persona humana que va a nacer sea objeto de una desprotección cada vez mayor". Y para ilustrar todo ello, se van a distribuir 30.000 carteles y ocho millones de folletos y se van a instalar 1.300 vallas publicitarias con la imagen de un niño al lado de un lince, una especie protegida en España.

Visto lo sucedido con Andrés, no se entiende el mensaje que pretende difundir la Conferencia Episcopal. ¿Qué quiere decir? ¿Que hay que dejar a los bebés, nacidos o antes de nacer, al margen de los avances científicos como si fueran simples cachorros de una especie animal? Y así, ¿veremos cumplido el sueño de ser iguales al lince ibérico? En cuanto a las enfermedades genéticas que podrían evitarse con el recurso a la ciencia y que en cambio seguirán su curso si aplicamos las recomendaciones de los obispos, la respuesta es la obvia viniendo de dónde viene: que sea lo que Dios quiera.

Los obispos proponen tratar a los bebés como a los cachorros de lince
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