Martes 18.06.2019
25N | DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

La sociedad española sigue siendo machista

Es la principal conclusión que se desprende de un estudio elaborado por la Federación de Mujeres Progresistas que pone de manifiesto que la desigualdad sigue siendo el caldo de cultivo de la violencia de género. Los estereotipos y roles asumidos por la sociedad y especialmente por los jóvenes –‘mujeres complacientes y hombres celosos’- están en el trasfondo de esta lacra social y se manifiestan como señales de alarma.

Los jóvenes españoles tienen asumido el rol de la mujer complaciente y el hombre celoso

En este año han muerto 54 mujeres en manos de sus parejas según los datos aportados por el Ministerio. La violencia de género sigue siendo una lacra difícil de erradicar. Las políticas puestas en marcha han sido positivas pero no son suficientes. En el trasfondo de la desigualdad entre y hombres y mujeres se encuentran determinados roles y estereotipos asumidos con total naturalidad entre los más jóvenes especialmente en sus relaciones de pareja.

Así lo pone de manifiesto un informe elaborado por la Federación de Mujeres Progresistas (FMP), una de cuyas principales conclusiones es que la mayoría de los chicos y chicas españoles no relacionan la desigualdad con la violencia machista que queda reducida a lo doméstico, a un matrimonio conflictivo o incluso en encontrar como causas del maltrato el consumo de alcohol o drogas.

El 80% de los jóvenes (entre chicos y chicas) cree que en una relación de pareja la mujer debe complacer a su novio.

Más del 40% piensa que el chico tiene la obligación de protegerla a ella.

Cerca del 60% está de acuerdo en que los celos son normales en una relación.

Solo un 21% relaciona la violencia de género con el machismo.

Vivimos una falsa apariencia de igualdad

“Las opiniones de los más jóvenes sobre sus relaciones afectivas denotan situaciones de control por parte de ellos y de sumisión por parte de ellas, lo que puede suponer el preludio y el inicio de episodios considerados como violencia de género”, señaló en la presentación del informe la presidenta de la FMP, Yolanda Besteiro.

La responsabilidad de este desconocimiento por parte de los más jóvenes sobre lo que supone la desigualdad entre sexos viene corresponde en parte al sistema educativo, a la familia, pero también a los medios de comunicación, a sectores relacionados con el ocio y la cultura, etc. Los roles más tradicionales siguen formando parte del imaginario de la juventud española. Por lo general se piensa que es propio de las chicas la ternura y la comprensión y de los chicos la agresividad y la valentía.

“Esto es más importante de lo que parece y es especialmente preocupante porque de esta forma las chicas justifican ciertos comportamientos masculinos basándose en su naturalidad”, argumentó Eva López Reusch, responsable del informe elaborado en base a entrevistas a chicos a partir de los 14 años.

El estudio constata que en las relaciones de parej, 8 de cada 10 jóvenes cree que la mujer debe complacer al hombre o que el chico debe proteger a la chica; la mayoría entiende los celos como algo “normal” en una relación; y la mayoría ni siquiera rechaza que se pueda mirar el móvil de la pareja. En lo que sí se ha experimentado un mayor rechazo es en cuestiones como que se controle la ropa que se lleve, que se asuma la autoridad del cabeza de familia, que se deba renunciar a las amistades o a una propia realización vital por amor.

Familia y ámbito profesional

Estos roles adquiridos en la relación de pareja se trasladan a la familia y al ámbito profesional. La mayor parte de los encuestados piensa que madres e hijas son las personas que han de ocuparse “sobretodo” de las tareas del hogar. En esta adscripción de roles el estudio también pone el acento en la diferenciación de profesiones por sexos. La mayoría de los jóvenes españoles consideran que las chicas “están más dotadas” para la peluquería y la Educación infantil, mientras que los chicos lo están para la conducción de camiones y la arquitectura.

Son muy pocos –no llegan apenas al 20% de media-, los chicos y chicas que opinan que mujeres y hombres son igual de válidos en cualquiera de las profesiones citadas, apareciendo como la menos asociada a un sexo la medicina. A la pregunta acerca de qué profesión les gustaría ejercer en un futuro, las chicas citan profesiones inexistentes para los chicos (enfermera, modelo o artista) y lo mismo sucede con los chicos que citan profesiones no consideradas por sus compañeras, o en menor medida, como piloto o futbolista.

Se trata, como dice Besteiro, de “señales de alarma” y de la constatación que “vivimos una falsa apariencia de igualdad”. La presidenta de la FMP sostiene que “la protección mal entendida, la complacencia que creen las jóvenes deben dar a sus parejas o las renuncias que en muchas ocasiones se producen deben ser detectadas y atajadas de manera inmediata” y para ello, concluye “es muy importante la educación en igualdad que hagamos entre todos y todas, somos responsables familia, escuela y sociedad en general”.

Comentarios