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martes 17/5/22

La Ciencia gana la batalla a la Iglesia

La ley sobre técnicas de reproducción asistida aprobada durante el primer gobierno de Zapatero ha hecho posible el ‘milagro’ de que Andrés, un niño de siete años, sea salvado por su hermano, el primer bebé en España genéticamente perfecto.
NUEVATRIBUNA.ES - 13.03.2009

Andrés se ha salvado de una enfermedad incurable y degenerativa gracias a su hermano Javier. Los padres de los pequeños se sometieron a un tratamiento de reproducción asistida para engendrar un segundo hijo libre de un mal hereditario cuyas células madre han sido trasplantadas con éxito al primero. Ello ha sido posible gracias a la Ley sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida que fue aprobada por el Congreso, en mayo de 2006, durante el primer gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

La Iglesia Católica y el PP se echaron en tromba contra el PSOE. Los primeros por “manipular el don sagrado de la vida”; los segundos por entender (como todo lo que significan avances científicos, libertades públicas y derechos sociales) que no era una demanda de la sociedad. Pero lo cierto es que se ha dado vida a una persona sin hacer daño a ninguna otra y a unos padres desesperados la posibilidad de ver la luz la final del túnel.

"Quería tener otro hijo y si encima podía ayudar a su hermano... No lo dudé ni un momento y no he hecho nada malo". Así responde Soledad, la madre de los pequeños, cuando se le pregunta cómo valora el debate moral generado en torno a estos avances científicos.

ARCHICONOCIDO DISCURSO DEL PP

“Los cambios introducidos no responden a una demanda social, ni siquiera a una necesidad técnica manifestada por las sociedades médicas (...) plantea cambios radicales que han sido desaconsejados por los comités de bioética de todo el mundo”. Así se pronunció la diputada del PP, Mercedes Roldós, en la tramitación parlamentaria de la ley impulsada por los socialistas. Según dijo entonces la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Espinosa, los objetivos de la nueva normativa eran facilitar que parejas con problemas de fertilidad o mujeres solas pudieran tener hijos biológicos.

Pero la ley abría además otra posibilidad, en “casos limitados y excepcionales”, como el uso de técnicas de diagnóstico preimplantacional, para concebir un niño sano que pudiera así salvar la vida de un hermano enfermo. Este ha sido el caso de Javier y Andrés, el primero que se ha producido en España con éxito (el hospital Virgen del Rocío en Sevilla ha obrado el ‘milagro’) gracias también al impulso que desde la Administración andaluza se está dando a estas prácticas, que ya forman parte del servicio público de salud de esa comunidad autónoma.

LA IGLESIA LLAMÓ AL GOBIERNO “HIPÓCRITA

Aunque la legislación mantiene la prohibición de ejercer como madre de alquiler, así como la clonación de embriones humanos para uso terapéutico, la jerarquía eclesiástica no dudó en lanzar duras críticas, apoyada por los sectores de la derecha conservadora más recalcitrante.

En una nota leída en los días previos a la aprobación de la ley en el Parlamento, el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, dijo que “ante la licencia legal para clonar seres humanos y la negación de protección a la vida humana incipiente, el Evangelio obliga a llamar la atención sobre una ley que niega la protección jurídica que un ordenamiento justo ha de dar a la vida humana incipiente”.

La Iglesia habló entonces de los “bebés-medicamento”, “cobayas al uso” o “niños que nacerán con determinados fines terapéuticos, después de que otros hermanos suyos, inapropiados para esos fines, hayan sido seleccionados para la muerte en los primeros días de su existencia”, dijeron en alusión a los embriones marginados.

Los obispos llegaron a calificar al Gobierno de Zapatero de “hipócrita” por “dictar leyes para que no se contaminen nuestros pulmones con el humo nocivo del tabaco, mientras propone otras que asfixian la vida del embrión humano”.

Posiblemente Andrés esté bautizado y quizá también el hermano que le ha salvado la vida. Pero sus padres no han reparado en la rancia doctrina de la Iglesia Católica que se ha opuesto al matrimonio gay, a la asignatura de Educación para la Ciudadanía, a la Ley de Memoria Histórica o a la nueva ley del aborto que en breve se tramitará en las Cortes. El PSOE no ha dado ni un paso atrás en este sentido. Tampoco la ciencia que avanza imparable, libre de prejuicios morales.

La Ciencia gana la batalla a la Iglesia
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