sábado. 20.04.2024
mujeres

Somos muchas las mujeres que el día 8 no acudiremos a nuestro lugar de trabajo y reivindicaremos así la necesidad improrrogable de una equiparación salarial pero además la necesidad social de un mundo más igualitario. 

Hoy, pero, no deseo hablar de nosotras, esas que amparadas bajo el artículo 28 de la constitución española, tenemos el poder de decidir si vamos a trabajar, o como algunas destacadas políticas, cuyos sueldos y situación no son equiparables al del resto de las mortales, optan por una huelga a la "japonesa". 

Mi deseo hoy es reivindicar a las mujeres silenciadas, esas que aún a pesar de desear alzar  la voz y reivindicar sus derechos Irán a sus respectivos puestos de trabajo pues su economía familiar depende de unos míseros 700 euros, o el no acudir a su lugar de trabajo, cuando tus contratos se renuevan mes a mes, significa que la próxima renovación no será efectiva o....

Esas mujeres que aun teniendo estudios superiores han acabado realizando trabajos muy lejos de ser dignamente remunerados, las de los padres que lo sacrificaron todo para que su hija tuviese un futuro más digno que el suyo y hoy se encuentran que esa dignidad consiste en tener un empleo, sea el que sea y paguen lo que paguen.

Las mujeres que trabajan de domingo a domingo porque si, esto continua sucediendo en nuestro país mientras miramos hacia otro lado. Y si, o aceptas las condiciones que marca el empresario, en el estado del bienestar, o te vas a la calle. 

Hoy mi deseo es que los medios de comunicación no las olviden, que su voz silenciada sea un grito en nuestra consciencia pues entre el derecho y el miedo han tenido que optar por dejarse someter en una sociedad que no perdona a quien menos tiene.

Hoy mi 8M va especialmente dedicado a ellas y por eso mi deseo es que nuestra sociedad no permita que sean invisibles ya que ha permitido que las silenciemos.

Las silenciadas