La importancia de la enseñanza de la historia contemporánea de España
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@Montagut |
Creemos que es prioritaria una reforma en Segundo de Bachillerato en relación con la Historia de España para potenciar la enseñanza de la Historia contemporánea de nuestro país. No se trata de olvidar etapas anteriores pero con un calendario escolar de Bachillerato tan escaso, ya que se termina un mes antes que en Secundaria cuesta mucho llegar al final del franquismo, a la Transición y la etapa democrática, sin que se puedan abordar con profundidad.
No hace falta justificar las razones de la importancia que tienen el franquismo, su final, la transición y la democracia para entender nuestro presente. Pero hoy en día existe una motivación casi diríamos urgente. Al parecer, como se nos informa en los medios, una creciente parte de nuestra juventud está derivando hacia planteamientos y soluciones autoritarias, de extrema derecha, de alejamiento de los valores democráticos, de negación de la violencia de género, de xenofobia y homofobia. Además, existe una tendencia a blanquear el franquismo como una supuesta edad dorada frente a los problemas que padecemos hoy en día, todo sazonado con bulos, medias verdades, bombardeo de mensajes mediáticos en las redes y en un clima de asfixiante populismo demagógico.
Enseñar lo que fue el franquismo en todas las dimensiones no es adoctrinar
Enseñar lo que fue el franquismo en todas las dimensiones, especialmente en lo relativo al ataque de los valores democráticos y la persecución a todo tipo de disidencia, ya fuera política, ya socioeconómica, cultural y hasta de opciones sexuales, es prioritario, necesario, urgente, insistimos. No basta con pinceladas y con planteamientos muy esquemáticos. Enseñar no es adoctrinar, es enseñar, como su nombre indica, y en este caso se trata de enseñar qué fue una dictadura, sin juicios de valor porque eso no debe tolerarse en las aulas, pero debe mostrarse que durante muchos decenios en este país no hubo un verdadero Estado de Derecho, no hubo reconocimiento y garantía de derechos que hoy, con todos los problemas que puedan existir, sí disfrutamos y también esos adolescentes y jóvenes, sin olvidar que en este país se perseguía por una infinidad de motivos que nada tenían que ver con cometer delitos comunes.
Por fin, la escuela de un Estado democrático tiene una gran responsabilidad en enseñar los valores que le sustentan.