jueves. 04.06.2026
HISTORIA DEL SOCIALISMO

Los problemas de las trabajadoras del servicio doméstico a finales de los años veinte

el número 6.302 del 21 de abril de 1929 de El Socialista
El número 6.302 de 'El Socialista' del 21 de abril de 1929

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@Montagut | Ángeles Vázquez Isabel expuso los problemas de las “muchachas de servicio” en la España de finales de los años veinte en las páginas de El Socialistaa modo de denuncia. Esta pieza quiere glosar esta aportación sobre la dura vida de las mujeres que se dedicaban al servicio doméstico, un asunto que nos ha preocupado en otras ocasiones, precisamente en esta misma época, además de estudiar cómo la República introdujo cambios importantes.

Las criadas se habían convertido en “muñecos mecánicos” para ejecutar cualquier orden de sus dueños a la hora que quisieran, es decir, que carecían de un horario. La consideración social de su trabajo era pésima

Ángeles Vázquez fue mecanógrafa e inspectora de trabajo. Perteneció a la Asociación de Funcionarios Públicos de la UGT y estuvo afiliada a la Agrupación Socialista Madrileña. Al estallar la guerra se encontraba trabajando en la Delegación Provincial de Trabajo de Toledo. En la contienda trabajó en el Ministerio de Trabajo y luego en la Delegación de Trabajo en Valencia. Al terminar la guerra fue condenada a veinte años de prisión en un Consejo de Guerra que padeció en diciembre de 1942.

Vázquez afirmaba que uno de los problemas que más interesaban a las mujeres socialistas era el del servicio doméstico porque era el trabajo peor retribuido y el “más esclavo de todos”.

Informaba que en Alemania se había establecido la enseñanza obligatoria para las criadas. Debían seguir unos cursos y pasar un examen que les permitía obtener un certificado para seguir después cursos de perfeccionamiento. Esta enseñanza capacitaba a estas trabajadoras para que hicieran valer sus derechos y que no fueran explotadas.

Pero la situación en España era harto distinta. Las criadas eran las trabajadoras más explotadas a pesar de los esfuerzos legislativos para impedirlo. No había asociaciones que prestasen apoyo a estas trabajadoras. Recibían muy malas retribuciones. Se exigía que trabajasen duramente. Llegadas de los pueblos a ciudades como Madrid no tenían cultura y eso les hacía ser engañadas y explotadas.

Las criadas se habían convertido en “muñecos mecánicos” para ejecutar cualquier orden de sus dueños a la hora que quisieran, es decir, que carecían de un horario. La consideración social de su trabajo era pésima. Pero, además, los moralizadores clamaban contra la forma de vida de las criadas, pero Vázquez clamaba, por su parte, contra la situación en la que vivían y trabajaban.

Hemos trabajado con el número 6.302 del 21 de abril de 1929 de El Socialista. También hemos consultado el Diccionario Biográfico del Socialismo Español.

Los problemas de las trabajadoras del servicio doméstico a finales de los años veinte