lunes. 04.03.2024
Caridad Alcón
Caridad Alcón

@Montagut | Caridad Alcón (1888-1968) fue una mujer que no es muy conocida del público en general, pero que es imprescindible en la historia del feminismo de signo anarquista en nuestro país. Los interesados en profundizar en su figura tienen disponible con facilidad por encontrarse en la red, una magnífica biografía, por la documentación que maneja, de Manuel Almisas Albéndiz, “Caridad Alcón, anarquista y pionera del feminismo”.

Por nuestra parte queremos comentar un texto de Caridad Alcón, titulado “Iniciando”, sacado en la revista Vida Socialista (10 de julio de 1910), y escrito en Sevilla. Almisas Albéndiz considera como algo curioso que por este único artículo algunos autores encuadrasen a Alcón en el ámbito del feminismo socialista, junto con Amparo Martí, María Cambrils o Virginia González, pero, ciertamente, nuestra protagonista fue una feminista de signo anarquista, y en el propio artículo se podrá comprobar en algunos momentos.

El feminismo debía desarrollarse en asociaciones, y excluyendo al hombre en sus liderazgos o direcciones. Las asociaciones tendrían una misión pedagógica para las mujeres

Caridad Alcón consideraba que las mujeres tenían una misión fundamental en la educación social de la siguiente generación, y para ello debían contar con sus propios esfuerzos. No había que amilanarse ni mostrarse esquiva ante la revolución femenina que esta labor traería. Y para ello, nada como mirar a la Historia donde habría ejemplos de mujeres valientes y decididas ante hechos trascendentales. Hubo muchas heroínas a pesar de que jamás contaron con la anuencia del hombre, sino que, por un sentimiento innato en ellas, se lanzaron a a luchar. Era necesario que las mujeres, que todas las que pensaban, hablaban o escribían en beneficio de la Humanidad vejada se decidieran a patentizar esta creencia. Pero esa labor no estaría en los parlamentos ni en los municipios, y por ahí podemos ya comprender el sentido más anarquista que socialista en su feminismo, ya que eso ocuparía un tiempo necesario para obtener mayores ventajas entre el pueblo “falto de orientación” y con miedo por la influencia del hombre. 

Vida Socialista (10 de julio de 1910)
Vida Socialista (10 de julio de 1910)

El feminismo, por el contrario, debía desarrollarse en asociaciones, y excluyendo al hombre en sus liderazgos o direcciones. Las asociaciones tendrían una misión pedagógica para las mujeres, venciendo el analfabetismo que padecían, que para Alcón era la primera causa de su apatía y alejamiento de la cuestión social, y que las hacía seguir a la religión. Pero no acababa aquí su misión. Al ser unas asociaciones dedicadas a la total emancipación femenina, había que contar con periódicos regionales en los que colaborarían las compañeras que tuvieran necesidad para encauzar el futuro feminista. Además, debían organizarse excursiones de propaganda feminista. 

Este trabajo protagonizado y realizado por mujeres daría, en su opinión, sus frutos, porque si la regeneración humana buscada se confiaba a los hombres las mujeres jamás saldrían de su situación.

Caridad Alcón y el feminismo anarquista