lunes. 15.07.2024
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@Montagut | Siempre interesados en definir qué es la Masonería, con todas las dificultades que eso supone, nos acercamos a dos autores que publicaron en 1883 una obra de obligada consulta, el Diccionario enciclopédico de la masonería con un suplemento, seguido de la historia general de la Orden Masónica desde los tiempos más remotos hasta la época actual: obra especial y única en su género para el conocimiento de los orígenes, naturaleza, símbolos, prácticas y fines de la masonería ... completado con un taller general de la francmosonería ... / escrito y ordenado por Lorenzo Frau Abrines; y publicado bajo de dirección de Rosendo Arderiu.

La Francmasonería sería una “institución de fraternidad universal esencialmente filantrópica, filosófica y progresiva”, una definición casi universalmente aceptada entre los masones

Pues bien, ese Taller general con el que termina la magna obra, y que no dejaremos de recomendar y no sólo porque trata de la masonería sino de otros campos de la simbología, la historia y la cultura, dedica su primera parte a intentar definir qué es la Masonería en general, y de sus principios y fines.

Pues bien, la Francmasonería sería, en primer lugar, una “institución de fraternidad universal esencialmente filantrópica, filosófica y progresiva”, una definición casi universalmente aceptada entre los masones. Más controvertida es la proclamación de la existencia de un principio creador, bajo el nombre de Gran Arquitecto del Universo, pero los propios autores ya incluían en una nota a pie de página que el Gran Oriente de Francia, considerando que las concepciones “metafísicas” eran del dominio exclusivo de los individuos, rechazaba toda afirmación considerada dogmática, y por eso había eliminado esa declaración sobre el Gran Arquitecto del Universo en su código.

La Masonería tendría como principios fundamentales la tolerancia mutua y el respeto de sí mismo y de los demás, y la libertad absoluta del pensamiento y la conciencia. Por eso estaría abierta a los hombres de todas las “razas” y de todas las nacionalidades, cualesquiera fueran sus opiniones y creencias, con tal de que fueran “libres y de buenas costumbres”.

Tendría por objeto la investigación de la verdad, el estudio de la moral y la práctica de la solidaridad. Buscaría trabajar por la mejora material y moral y por el perfeccionamiento intelectual y social de la humanidad. Pero, además, buscaría hacer extensivos a todos los hombres los lazos fraternales que unirían a los francmasones de todo el mundo y luchar sin descanso contra la ignorancia, bajo cualquier forma que se presentase.

La Masonería buscaría combatir con la persuasión y la fuerza moral del buen ejemplo todo lo que atentase al progreso de la razón y al espíritu de la fraternidad

Clásicamente, la Masonería tendría una especie de programa, que resumido sería el siguiente: vivir honradamente, obedecer las leyes del país, practicar la justicia, amar a los semejantes, trabajar sin descanso por el bienestar de la humanidad y procurar alcanzar por medios pacíficos su emancipación.

La Francmasonería ha sido siempre una infatigable defensora del trabajo al considerarlo como uno de los deberes esenciales del hombre, por lo que combate la ociosidad voluntaria. Por eso los masones son obreros.

En función de todo lo expresado, la Masonería buscaría combatir con la persuasión y la fuerza moral del buen ejemplo todo lo que atentase al progreso de la razón y al espíritu de la fraternidad. La Masonería sería una fuerza moral, y que se adquiría por el ejercicio de la virtud.

En el Taller del Diccionario se consideraba a la Masonería como una ciencia del progreso moral, basada en “dos grandes atributos de la inteligencia: Luz y Verdad”.

La Masonería tendría un gran papel pedagógico en su intento de ilustrar a los hombres a través de la persuasión y con el buen ejemplo, buscando crear un “régimen de orden y simpatía, y a un estado de paz y bienestar duradero y envidiable”.

Bueno, hemos presentado un material para la reflexión. Toca preguntarnos si todo esto es válido hoy en día para la Masonería, pero, sobre todo, para el mundo.

Principios masónicos desde el XIX en clave actual