martes. 23.07.2024
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Esta vez no pudo ser. Cuando en el Mudial de Rusia (2018) la selección de fútbol iba a jugar contra Rusia, el presidente del Real Madrid tuvo la ocasión de anteponer una vez más sus intereses, la fama de su club, por encima de la selección nacional y anunció que el seleccionador Lopetegui había sido fichado por su club. Y la selección se enfrentó a la anfitriona, empató a 1 y en la tanda de penaltis fue eliminada. La prensa madridista aprovechó para atacar el sistema de juego inventado por Cruyff en el Barcelona, seguido por Guardiola en el mismo club y recogido por el atlético Luis, “el Zapatones”, para la selección. Luego lo siguió el seleccionador del Bosque que, con toda modestia, se dio cuenta de que lo que había era lo mejor y lo mejoró, aunque en su ayuda tuvo a la mejor pléyade de jugadores españoles -seleccionables- de la historia. Y sobre esa idea y la base de jugadores del Barcelona -Xavi, Iniesta, Busquet, Piqué, etc.-, se consiguió dos Eurocopas seguidas y un Mundial por medio. Entonces la prensa madridista y ese mafioso de guante blanco que es Florentino Pérez no consiguieron del todo mantener el enfrentamiento entre Madrid y Barcelona, al menos no lo consiguieron por los jugadores, aunque siempre han mantenido y mantienen el enfrentamiento de la aficciones.

El madridismo, la prensa madridista ha tenido siempre en la mira de sus dardos a la selección para que ésta no opaque la trayectoria del club de Chamartin

Sociológicamente el Madrid representa la herencia del franquismo y el Barcelona -”más que un club”- el independentismo o, al menos, el nacionalismo catalán. Los sucesivos presidentes de ambos clubes lo saben y han construido el fútbol de sus respectivos como un negocio, aunque el más exitoso ha sido el llamado club “blanco” a raíz del pelotazo de su ciudad deportiva y los negocios de Florentino, aspirante a político para el PP pero que echaron por insufrible soso. El madridismo, la prensa madridista ha tenido siempre en la mira de sus dardos a la selección para que ésta no opaque la trayectoria del club de Chamartin.

En esta Eurocopa se ha demostrado una vez más tal aserto. Por ejemplo, la prensa y medios de comunicación madridistas -son mayoría- no colocaban a la selección nacional como favorita y por encima de élla estaban a su parecer Francia, Alemania, Inglaterra, Portugal, Croacia, incluso Bélgica o Países Bajos. Y eso que la selección venía de ganar la última Liga de las Naciones, que es una competición aún más difícil de ganar que la propia Eurocopa, y eso que España ganó a Alemania por 6-0 la última vez que se enfrentaron, a pesar de que España ya había llegado a la final de esta competición y se perdió con Francia 2-1 con un más que polémico criterio de fuera de juego, y eso que España había caído frente a Italia en la anterior Eurocopa en los penaltis a pesar de que ya había jugado mejor, bastante mejor. Pero no siempre se gana y caer ante Marruecos en el último Mundial insufló nuevos aires al espíritu anti-selección del madridismo. Y más teniendo en cuenta que el Madrid ya se había convertido en un club de mercenarios, donde cada vez se hacía notable que poco podía aportar a la selección el club de Florentino porque este tipo ficha a los mejores con la condición de que no sean seleccionables nacionales. En realidad se trata de la vuelta “al mejor que haiga” de otros tiempos, de los nuevos ricos y palurdos de otros tiempos, que es lo que es en el fondo el presidente del Real, aunque masculle un poquito inglés: el mejor que “haiga” sólo puede ser extranjero, no seleccionable. Ahí hay excepción, porque la base más radical del madridismo es xenófoba, pero con la excepción de los futbolistas negros o con algo de color que vienen al Real. Por ello están Vinicius, ahora Bellingham y pronto Mbappé, por poner alguno ejemplos.

Pero ha ocurrido algo inexperado para el madridismo futbolero, para la prensa madridista y es que hasta ahora, la selección dirigida por Luis De La Fuente, ha gando con brillantez sucesivamente a Croacia, Italia, Albania, Georgía y, el colmo para el madridismo, a la Alemania del madridista Toni Kross: ¡qué descaro!, ¡qué atrevimiento! Y ocurre, además, que las selecciones que la prensa madridista ponían por delante de la española no juegan ni a la taba, especialmente la inglesa del ya madridista Bellingham ni la francesa del próximo madridista Mbappé, con una selección gala que no ha logrado meter un gol de jugada en lo que llevamos de Eurocopa. Fue una lástima que el seleccionador de Portugal Roberto Martínez decicidiera jugar con 10 al incluir al ex-madridista Cristiano Ronaldo en el equipo portugués, vamos que le faltó huev.. para dejar a Cristiano en casa, lastrando a su equipo y que fuera una de las causas de su derrota frente a Francia.

Ahora la prensa madridista ha visto jugar a Nico Williams y a Lamine Yamal ¡por primera vez! y los elogian como si fuera la prensa “blanca” la que los hubiera fichado para la selección

Ahora resulta que la prensa madridista, la misma que colocaba a la selección más o menos en el séptimo lugar, se presenten como adalides de el favoritismo de la selección de De la Fuente en el AS, en el Chiringuito, vamos, los “pedreroles” y “ferreras” de ahora y de siempre. Al menos el “venao” de Roncero lleva a la selección en vena, aunque entienda de fútbol lo que servidor de Teodicea. En cambio los técnicos extranjeros, es decir, los que entienden de fútbol por ser técnicos -no por ser extranjeros- lo ven de otra manera. Por ejemplo, cuando una periodista le preguntó al seleccionador francés y gran jugador Deschamps si ahora consideraba a la selección española favorita -de la pregunta se deducía que la periodista no-, el técnico galo constestó: “España es siempre favorita”, y no sólo una de las favoritas (interpreto yo). Cosas parecidas ha dicho Spalletti, el seleccionador italiano, seleccionador que tuvo que sufrir a “la furia roja” en la fase de grupos. Ahora la prensa madridista ha visto jugar a Nico Williams y a Lamine Yamal ¡por primera vez! y los elogian como si fuera la prensa “blanca” la que los hubiera fichado para la selección. A pesar de lo cual consideran mejores a los alemanes Musiala y Wirtz que, por supuesto, son muy buenos pero con el inconveniente para el madridismo radical de de que el primero es de “color”, por no hablar de, por fin, del nuevo fichaje de otro “de color” que es Mbappé, que hasta ahora no ha dado una en el equipo galo.

Lo que pase ahora no lo sabemos y lo bonito del fútbol es que tiene siempre algo de imprevisto aunque no tanto como parece. Ahora en las semifinales están España, Países Bajos, Francia e Inglaterra, dicho por el orden que a mí me parece que han hecho méritos -o al menos algún mérito- para ganar la Eurocopa, méritos derivados del juego y no del monto de los fichajes por parte de equipos mercenarios como son el Real Madrid, el Manchester City, el PSG, y muchos otros, en los que prima con mucho la cartera por encima, muy por encima, de la cantera. Algunas que se han quedado fuera han jugado mejor que éstas como son los casos de Georgía, Eslovaquia, Turquía, pero esto es el fútbol, que no siempre gana el mejor, pero el que gana suele estar entre los mejores, incluso la Italia de la anterior Eurocopa me refiero, no a la azurra actual. Y a estas alturas España, por juego, es la mejor y parece que tiene toda la intención de ganar y, con ello, callar bocas al madridismo como efecto colateral. Por cierto, Carvajal, Nacho, Tony Cross hizo una entrada criminal a Pedri, luego piso a Yamal, hizo cuantas faltas pudo, se entregó al juego duro y, bajo su liderazgo, todo el equipo teutón. Me pareció vergonzoso las despedidas de estos jugadores del Real porque “el bueno de Tony” se despida del fútbol: ¡anda y que le den! Ha sido un gran jugador, en efecto, pero lo que hizo contra los barcelonistas -claro, sólo eran del Barcelona- Pedri y Yamal es de cárcel. Dicho de otra forma, que con su pan se lo coma el madridismo, que ahora van a tragar los más radicales madridistas -radicales por xenófobos- a los “de color” que amenzan con ser mayoría en el campo de juego.

España 2, madridismo 1