sábado 18/9/21

El velo islámico, ¿Sumisión, rebelión, paternalismo europeo...?

AGNESE MARRA
¿Qué significa el hiyab? ¿Es puramente religioso, tiene connotaciones políticas? ¿Supone un sometimiento para las mujeres? El caso de la adolescente marroquí Najwa Malha ha puesto el debate sobre la mesa. Nuevatribuna.es habla con el profesor de Estudios Árabes e Islámicos, Juan Manuel Ortega, quien nos aclara algunas de las respuestas y deja abiertos otros interrogantes.
NUEVATRIBUNA.ES- 21.04.2010

Esta vez la polémica se ha desatado en Madrid, en Pozuelo de Alarcón, concretamente en el Instituto Camilo José Cela. Najwa Malha, a sus 16 años entraba en su escuela con un hiyab, poniendo sobre la mesa un debate incómodo y contradictorio.

El conflicto ya estaba latente en la sociedad española, donde se habían producido conflictos similares. Francia lleva años debatiendo sobre el tema y ya ha empezado a tomar decisiones. Sin embargo la justicia española es más ambigua a la hora de permitir o no el uso de esta prenda en los centros escolares.

Pero ¿Qué significa el hiyab) ¿Qué connotaciones implica? ¿Cuál es su relevancia? No son preguntas de fácil respuesta. Nuevatribuna.es intenta abordarlas de la mano del profesor de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Málaga, Juan Manuel Ortega Marín. “El hiyab, y el tapar el pelo, concretamente velar a la mujer, está contemplado a lo largo del Corán que es un texto histórico, pero hay que tener en cuenta la fecha que data este texto, el querer hacerle caso ahora es otro tema y otra decisión. San Pablo también decía que había que velar a la mujer y nosotros no lo hacemos”, explica el profesor.

Para introducir el tema y mostrar las contradicciones y las dificultades que implica hablar del hiyab, Ortega nos ilustra con un ejemplo muy claro: “En 1921 en la universidad civil de El Cairo las mujeres se manifestaron para quitarse el velo porque querían ser independientes. En 1981, en la misma universidad las mujeres se volvieron a manifestar para volver a ponérselo, una vez más como símbolo de independencia”.

El hiyab es un elemento eminentemente religioso, no es obligatorio –argumento muy utilizado por sus defensores- y le corresponde llevarlo a las mujeres, tal y como dijo Mahoma para ‘distiguirlas y ponerlas al abrigo de las miradas incorrectas’. El momento de ponerlo es cuando las chicas llegan a la pubertad, cuando empiezan a hacerse mujeres, pero no existe una edad exacta para empezar a llevarlo.

Ortega opina que la mayoría de edad es una cuestión crucial: “Aquí también tenemos a las monjas de clausura que deciden no volver a salir más, pero son mayores de edad. Las niñas no son quienes para llevar el velo, si quieren hacerlo que esperen a los 18 años”.

A su vez el profesor explica que “el velo en sí no es el problema, es una prenda, el problema está cuando el hiyab supone una cesión de derechos, cuando la mujer se somete a su padre, a su marido y entrega sus derechos de igualdad convirtiéndose en un sujeto inferior a los hombres. En este caso sí estoy completamente en contra de que se use en los centros públicos españoles ya que no respeta nuestra Constitución que tanto ha peleado por la igualdad entre hombres y mujeres”.

La dificultad reside en conocer cuándo ese velo supone una cesión de derechos y cuándo se enmarca en una simple cuestión de costumbre. Najwa ha repetido en dos ocasiones que fue ella quien decidió ponerse el velo, que nadie se lo impuso, sin embargo el profesor nos señala: “¿Por qué hasta ahora no ha aparecido la madre de Najwa? ¿Por qué nadie le pregunta que opina su madre? Sólo habla el padre y con un discurso contradictorio”.

Al experto en cultura árabe le preocupa la reacción en cadena: “Después dirá que no puede hacer gimnasia porque no se va a quitar el velo, luego que no podrá compartir los vestuarios, y así una infinidad de ejemplos”. Juan Manuel Ortega insiste en los matices del tema: “Una cosa es usarlo por religión que me parece completamente normal y otra cosa es que suponga una discriminación hacia la mujer”. En este sentido el profesor recuerda: “Siempre he pensado que la mujer debía hacer lo que quisiera, elegir libremente, pero cuando su elección es rechazar sus derechos, en fin qué decir ¿Dónde está el límite?

EL VELO Y SU OPOSICIÓN A OCCIDENTE

Más allá de su significado religioso y en ocasiones de sometimiento, el hiyab también tiene otras connotaciones. A lo largo de la historia se ha utilizado para reivindicar unas u otras cosas. Juan Manuel Ortega pone como ejemplo el día en que Mohamed V -el anterior rey de Marruecos- presentó en 1941 a su hija y la mostró sin velo: “Lo que pretendía era defender la emancipación de las mujeres y durante décadas las mujeres en Marruecos no han llevado velo”.

Sin embargo la actual tendencia en el país vecino y en el resto del mundo árabe es que las mujeres vuelvan a cubrirse el cabello. Por ende la inmigración utiliza las mismas costumbres. Además hay una fórmula que coincide siempre: cuanto más religioso sea el Gobierno más se impondrá el uso del hiyab.

“En estos momentos creo que el hiyab es un símbolo de oposición a Occidente. Es normal que a mucha gente no le guste el mundo en el que vive, y creo que en el caso árabe esta prenda es una forma de rebelión ante Occidente al que perciben como un opresor, sin darse cuenta que en ocasiones el opresor está dentro de su fronteras”.

Ortega opina que “todavía el mundo árabe no sabe como ponerse en relación a Occidente, lo han intentado de muchas formas y han fracasado y ahora lo están intentando amparándose en lo religioso, en este sentido el uso del velo es clave y por eso cada vez se ven más mujeres con hiyab en sus países y en la inmigración”.

El experto en el mundo árabe también hace una crítica a Occidente y señala que la permisividad del velo en nuestro país cuando en ocasiones tiene connotaciones de discriminación, tiene que ver con “un paternalismo europeo mal entendido”- insiste el profesor- “no se puede confundir una costumbre con la identidad”.

"UNA SOCIEDAD QUE SE DEFINE POR LAS CONTRADICCIONES"

El uso del hiyab y sus correspondientes significados es un tema complejo no sólo para la sociedad europea sino especialmente para la sociedad árabe. Ejemplos como los de la universidad de El Cairo con una misma reivindicación y dos respuestas bien diferentes son una muestra de las contradicciones que envuelven a esta prenda.

“Muchas personas piensan que los árabes todavía están buscando su identidad, pero no es así. La identidad árabe es justamente su falta de identidad, sus contradicciones, es difícil de entender para algunos, pero eso es lo que les caracteriza”. Su aseveración la ilustra con otro ejemplo: “Hace unos años se modificó el código civil en Marruecos. 100.000 mujeres votaron a favor de la reforma porque daba más libertad, mientras que otras 100.000 mujeres votaron en contra también porque daba libertad. Es una sociedad fracturada y contradictoria, eso les distingue”.

Pero lo que más le preocupa al profesor es la cuestión que hoy ocupa la actualidad informativa: “Dentro de este aumento de mujeres que se ponen el velo, creo que hay algo importante a tener en cuenta, y es que sospecho que muchas niñas pueden ser utilizadas como una herramienta política, y ellas no se dan cuenta. Es una sospecha, nada más”.

El velo islámico, ¿Sumisión, rebelión, paternalismo europeo...?
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