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jueves. 06.10.2022

El inmigrante que perdió un brazo y fue abandonado por su jefe podrá regularizar su situación

La panificadora en la que trabajaba ha sido cerrada porque, según la Generalitat valenciana, "las cuestiones técnicas eran muy deficientes".
NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 11.6.2009

La secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, aseguró hoy que el Gobierno estudiará la posibilidad de regularizar al inmigrante de Real de Gandia (Valencia) que perdió el brazo izquierdo en una máquina de amasar en una panificadora y que denunció que fue abandonado por su jefe unos 50 metros antes de llegar al hospital porque carecía de contrato y no estaba dado de alta en la Seguridad Social, si lo solicita ya que es uno de los casos que puede entrar en los supuestos de regularización por razones humanitarias.

Así lo afirmó en Alicante, donde inauguró una jornada técnica sobre la futura ley de Extranjería. Rumí destacó que "la ley contempla actualmente situaciones donde se puede estudiar la posibilidad de la documentación en función de razones humanitarias". Atendiendo a este supuesto, "si se solicita" la regularización, "se va a estudiar", puesto que "es evidente que es uno de los casos que puede" acogerse en él. "Esto llevará sus trámites por parte de la Subdelegación del Gobierno correspondiente", añadió Rumí.

También dijo que su departamento ha requerido al Observatorio del Racismo y la Xenofobia un análisis del caso del para estudiar qué medidas se pueden adoptar si se constatan los hechos. Rumí calificó de "repugnante" la conducta del empresario y manifestó que si los hechos se constatan, "puesto que está abierta una investigación, se tomarán todas las medidas que ya hoy tenemos en nuestro alcance en el ámbito legal". No obstante, añadió que prefiere "esperar a tener todos los resultados de esa investigación", para adoptar ninguna decisión.

En cualquier caso, Rumí indicó que paralelamente a la investigación, desde la Secretaria de Estado de Inmigración y Emigración "se ha demandado un análisis de este caso al Observatorio del Racismo y la Xenofobia, y cuando tengamos los resultados del análisis, estudiaremos qué medidas podremos tomar, si se constatan los hechos".

CIERRE DE LA PANIFICADORA

El vicepresidente segundo del Gobierno valenciano y conseller de Economía, Hacienda y Empleo, Gerardo Camps, destacó que la empresa de Real de Gandia (Valencia) en la que trabajaba el inmigrante boliviano se encuentra "paralizada" porque "las cuestiones técnicas eran muy deficientes".

Camps, que realizó estas declaraciones en los pasillos de las Cortes Valencianas al ser preguntado por este siniestro, precisó que las cuestiones técnicas que planteaban problemas en esta empresa eran "especialmente, las eléctricas, probablemente causa del accidente que sufrió el trabajador", apuntó. Manifestó que "el día siguiente" al del suceso "ya se había personado la Inspección de Trabajo" en las instalaciones de esta firma, una panificadora del polígono de Real de Gandia. Asimismo, el responsable autonómico consideró "absolutamente reprobable y condenable" la actitud del empresario, que no tenía dado de alta a este trabajador en la Seguridad Social y que lo dejó sólo en las proximidades del Hospital de Gandia. Actualmente se recupera en un centro hospitalario de Valencia.

Gerardo Camps criticó la actitud de "un empresario que tenía a una persona no dada de alta, que además sufrió un accidente laboral y que en vez de cumplir con la ley, lo que intentó fue evadir sus responsabilidades". Destacó que "en estos momentos, esa empresa está paralizada porque las cuestiones técnicas eran muy deficientes, especialmente, las eléctricas, probablemente causa del accidente que sufrió el trabajador".

El conseller destacó que además de la Inspección de Trabajo, la "Fiscalía también está actuando" porque, según explicó, "aquí no estamos sólo ante una falta de medidas de seguridad sino también ante un probable delito que haya podido cometer el empresario". Indicó que "al menos", el delito de "auxilio y socorro y, probablemente también, un delito contra la seguridad y salud en el trabajo".

Indicó, al ser preguntado por si su departamento tenía constancia de la existencia de alguna denuncia por la situación de la firma en la que se produjo este accidente, Gerardo Camps sostuvo que no le consta "que hubiera ninguna denuncia". Tras ello, subrayó que "si la hubiera habido, la inspección se hubiera personado inmediatamente" en sus instalaciones.

ECONOMÍA SUMERGIDA

Por otro lado, respecto a si la administración valenciana tiene algún dato sobre las personas que podrían estar trabajando en empresas sin estar dados de alta, el titular de Economía, Hacienda y Empleo, comentó que "la economía sumergida es sumergida" porque "no se tiene constancia". "Nunca se sabe si hay o no porque si se supiera, se perseguiría, con lo cual no hay constancia de que haya determinadas empresas que tengan trabajadores irregulares", señaló, al tiempo que resaltó que si se tuviera información de ello "inmediatamente se personaría la inspección de trabajo".

Agregó que "la competencia en cuanto a afiliación de trabajadores y alta --en la Seguridad Social-- es de la Inspección de Trabajo, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social en este caso" y que "no es de la Generalitat". Dijo que el Consell si que tiene competencia en materia de salud y seguridad laboral.

El inmigrante que perdió un brazo y fue abandonado por su jefe podrá...
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