miércoles 1/12/21

El chapapote invade 15 kilómetros de las playas de Doñana

Los floculantes y dispersantes químicos que se utilizan para disolver el fuel, podría provocar que las "galletas" sedimenten y, posteriormente, sean arrastradas a la costa, lo que traería consecuencias impredecibles.
NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS- 02.08.2009

Ecologistas en Acción ha cifrado en unos 20 metros cúbicos la afección que el vertido del pasado jueves en la línea marítima de la refinería de Cepsa, en Huelva, ha causado en las costas de Doñana. Por esta razón, el colectivo ecologista ha solicitado la convocatoria urgente de la comisión permanente del Consejo de Participación de Doñana.

El representante de la asociación en el Consejo, Juan Romero, indicó a Europa Press que las playas de Doñana están afectadas en más de 15 kilómetros por las "galletas" de chapapote, que se concentran fundamentalmente en la Punta de Malandar, frente a Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).

"El problema es que hay que evaluar las repercusiones medioambientales y socioeconómicas, viendo si hay aves petroleadas y el posible perjuicio a las pesquerías tras el arrastre del fuel en dirección Cádiz", explicó Romero.

Asimismo, el representantes de Ecologistas en Acción en el Consejo de Participación de Doñana ha señalado que la intervención del barco estatal Miguel de Cervantes, con la utilización de floculantes y dispersantes químicos para intentar disolver el fuel, podría provocar que las "galletas" sedimenten y, posteriormente, sean arrastradas a la costa, "por lo que el problema se puede ampliar en el tiempo".

Por último, Romero aseveró que las organizaciones Ecologistas en Acción, WWF-Adena y SEO/Birdlife volverán a pedir a los ayuntamientos afectados de Cádiz -Sanlúcar de Barrameda y Chipiona- y Huelva -Moguer y Almonte- su "rechazo más contundente" al proyectado oleoducto de Balboa.

HIDROCARBUROS EN 100 MILLAS

Por otro lado, el dispositivo desplegado ha detectado este domingo la presencia de hidrocarburo en unas 10 millas de la costa onubense, entre Torre Carbonero y los búnkeres existentes en la playa de Malandar, en cuya retirada participan en estos momentos 150 personas, dada la extensión de terreno sobre la que hay que actuar y que la recogida tiene que realizarse a mano por el pequeño tamaño de los restos, que siguen sin suponer riesgo para el baño ni para las personas que están en la playa.

Las áreas de la playa de Matalascañas afectadas ayer han quedado totalmente limpias tras recoger dos bidones de hidrocarburo mezclado con arena, unos 400 kilos, aunque permanece un retén en la zona por si aparecieran nuevos restos.

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