martes. 23.04.2024
José María Arizmendiarrieta Madariaga (Marquina, 1915 – Mondragón, 1976) sacerdote español, fundador de Mondragón Corporación Cooperativa en el País Vasco
 

 

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha clausurado en Madrid el acto de constitución del Consejo Estatal para el Fomento de la Economía Social, órgano asesor y consultivo sobre esta materia que vuelve a reunirse, por primera vez, tras más de once años.

En el acto, en el que ha anunciado la designación de Santiago de Compostela como la capital de la Economía Social este año, han participado también el secretario de Estado de Empleo y presidente del recién constituido Consejo Estatal, Joaquín Pérez Rey, y la directora general del Trabajo Autónomo, de la Economía Social y de la Responsabilidad Social de las Empresas, Maravillas Espín.

Yolanda Díaz ha expresado, en primer lugar, su agradecimiento a todas las personas y entidades participantes de la Economía Social así como a las cooperativas, sociedades laborales, empresas de inserción, cofradías de pescadores y fundaciones, por su comportamiento y evolución durante la crisis sociosanitaria.

“Hemos conocido vuestra fuerza, vuestro impacto social y eficiencia en tiempos difíciles. Hemos visto como las entidades de la Economía Social crecían incluso durante la pandemia. Y sabemos que esa mirada, ese compromiso con las necesidades de las personas, se sobrepone a las crisis y nos emplaza a un futuro mejor y más igualitario”, ha destacado la ministra.

La Economía Social constituye en torno al 10% del PIB nacional, abarcando el 8% del tejido productivo a través de más de 43.000 empresas. Cuenta con más de 20 millones de personas implicadas en el área asociativa y todo ello se materializa en 2,3 millones de empleos directos e indirectos.

Díaz ha querido evidenciar y alentar la relevancia de esta forma de economía solidaria, comprometida con las necesidades de las personas, respetuosa con el medio ambiente, que no ceja en la búsqueda de la igualdad y que adopta como líneas maestras los objetivos de la Agenda 2030.

El Consejo tiene como objetivo asesorar y servir de órgano consultivo del Gobierno en este ámbito, instaurando, tras una década de letargo, una dinámica de diálogo estructurada y colaborativa entre las diferentes administraciones vinculadas a la Economía Social. 

Todo ello se produce en un momento de especial aliento para esta forma de incentivar este modelo productivo, con la aprobación en el pasado mes de diciembre en la Unión Europea (UE) del primer Plan de Acción de Economía Social, que sitúa por fin la Economía Social en un lugar destacado de la agenda comunitaria.

Plan de Acción de Economía Social

Esta andadura, que se vio reforzada con la Declaración de Toledo de 2020, permitirá el pleno despliegue del Plan de Acción Europeo, que se convertirá en una de las prioridades del programa de la Presidencia española de la Unión Europea en el segundo semestre de 2023 en el ámbito del EPSCO. De forma más inmediata, para el desarrollo del Plan de Acción Europea se contará con fondos del Fondo Social Europeo+  y del Plan Integral de Impulso a la Economía Social para la Generación de un Tejido Económico Inclusivo y Sostenible. 

La ministra de Trabajo señaló que en el marco del Componente 23 se ha apostado por un ambicioso Plan Integral de Impulso a la Economía Social, integrado en el PERTE de la Economía Social y los cuidados. “Se trata de una herramienta estratégica de colaboración público-privada que quiere transformar el sector de los cuidados, gracias a una concepción novedosa, centrada en mejorar y garantizar el bienestar de las personas y de su entorno a lo largo de los diversos ciclos de su vida”, ha explicado.
El Consejo asesorará asimismo al Gobierno en la elaboración de las futuras medidas a adoptar como la nueva Estrategia Española de la Economía Social, las modificaciones legislativas referidas a las cooperativas y empresas de inserción o el impulso a la capitalidad de la Economía Social.

Santiago de Compostela, capital de la Economía Social 2022

La ministra Díaz ha anunciado, durante el acto, que será Santiago de Compostela la ciudad que tome el relevo de Teruel como nueva capital de la Economía Social para el presente año.

“La candidatura de la ciudad gallega a la capitalidad ha sido presentada de forma consensuada por el sector y, sin duda, su confluencia con el Año Xacobeo, va a ser una enorme oportunidad para visibilizar la Economía Social española y su papel activo para dar soluciones innovadoras y sostenibles al reto demográfico”, ha explicado Díaz.

La vicepresidenta también ha adelantado que el próximo 17 de marzo se celebrará en Madrid una jornada internacional para conmemorar el décimo aniversario de la Ley 5/2011 de la Economía Social, en colaboración con CEPES.
Para la ministra, la Economía Social es un sector asentado en la estructura productiva del país, cuenta con un enorme potencial de innovación y sitúa el trabajo decente en el centro. En los últimos años, y especialmente durante la pandemia, ha resultado ser clave en el mantenimiento del empleo y por el tipo de servicios que presta. Es por ello que debe pasar a ser considerado uno de los ejes decisivos para un modelo económico y social más justo, inclusivo y sostenible, sobre todo en el marco de la doble transición digital y verde que la sociedad española afronta.

“La complejidad que plantean los actuales desafíos socioeconómicos requiere de enfoques integrales e innovadores, y eso sólo se consigue aprovechando conjuntamente el talento de todos los agentes clave”, ha asegurado, quien se ha mostrado convencida de que el Consejo de Fomento de la Economía Social será un eje promotor de un nuevo modelo de crecimiento.
“La determinación del Ministerio es que despliegue su protagonismo en las decisiones que, desde ahora, continúen impulsando y desarrollando este sector de la Economía Social, que dibuja un futuro igualitario y a medida de todas las personas”, ha recalcado.

23 gobiernos de la UE ratifican y firman su apoyo a la economía social

Los acuerdos han sido adoptados el 17 de febrero en París en la primera conferencia ministerial informal dedicada a este tema, organizada por la presidencia francesa del Consejo de la Unión Europea

A través de este compromiso, los responsables de las carteras de economía social de 23 países de la UE pretenden favorecer, entre otros aspectos, una definición conjunta del modelo de economía social, impulsar su conocimiento, generar marcos jurídicos nacionales favorables al modelo y mejorar su financiación

Esta reunión ha tenido como finalidad “demostrar el deseo compartido del continente de desarrollar la economía social para enfrentar el desafío climático y crear empleos con alto valor social añadido”

El presidente de CEPES y de Social Economy Europe, Juan Antonio Pedreño, valora esta reunión como “otro gran hito institucional y político que evidencia el compromiso firme de prácticamente todos los países de la Unión Europea de situar a las empresas de economía social en el corazón de la agenda política”

La Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES) celebra el compromiso al que han llegado 23 ministros de la UE que sustentan las carteras de economía social para impulsar el modelo empresarial de economía social en Europa.

Celebrada en París y presidida por la secretaria de Estado de Economía Social francesa, Olivia Grégoire, se trata de la primera conferencia ministerial informal dedicada a este tema, organizada por la presidencia francesa del Consejo de la Unión Europea. A esta reunión también ha acudido el comisario europeo de Empleo y Derechos Sociales,NicolasSchmit, quien ha impulsado el Plan de Acción Europeo de la Economía Social, presentado el pasado 9 de diciembre por la Comisión Europea, y que se implementará en los próximos 9 años.

Tal y como han afirmado desde la presidencia francesa del Consejo de la UE a través de una nota de prensa, esta reunión ha tenido como finalidad “demostrar el deseo compartido del continente de desarrollar la economía social para enfrentar el desafío climático y crear empleos con alto valor social añadido”.

El Presidente de CEPES y de Social Economy Europe, Juan Antonio Pedreño, valora esta reunión como “otro gran hito institucional y político que evidencia el compromiso firme de prácticamente todos los países de la Unión Europea de situar a las empresas de economía social en el corazón de la agenda política, por la contribución demostrada y consolidada de este modelo de empresa a los retos de Europa que pasan por desarrollar sectores emergentes, potenciar la digitalización, desarrollo local, la cohesión social y la transición verde y digital”.

“Llevamos años trabajando con gobiernos, instituciones comunitarias y con las organizaciones representativas de la economía social de toda Europa para crear un ecosistema europeo de economía social, y eventos como la reunión de hoy, nos llenan de orgullo e ilusión para seguir trabajando en potenciar este modelo empresarial y desarrollar el Plan de Acción Europeo de la economía social y, sobre todo, conseguir que durante la vigencia de este plan, la economía social pase de representar el  8% del PIB europeo al 15%”, añadió Pedreño.

Durante la reunión los ministros homólogos se han comprometido a diversos puntos entre los que se encuentra el respeto a la diversidad de tradiciones nacionales en el ámbito de la economía social y la formulación de las primeras bases de una definición común en el Plan de Acción que tenga en cuenta esta diversidad. También han reconocido la importancia de dar a conocer este modelo empresarial en los distintos países, así como de crear marcos jurídicos nacionales específicos para favorecer el modelo empresarial de economía social.

Por otro lado, han coincidido en la necesidad de asegurar la financiación de la economía social y de informar mejor a las estructuras de este sector sobre dichas posibilidades de financiación.

Por último, los 23 ministros se han comprometido a cooperar para medir el impacto social de las empresas de economía social con la finalidad de lograr una mayor transparencia y legitimar las políticas públicas aplicadas a la economía social, así como desarrollar alianzas innovadoras con las administraciones y las grandes empresas que contribuyan a enfrentar los desafíos sociales y climáticos. De hecho, la Comisión Europea va a realizar un proyecto de mapeo de las diferentes metodologías nacionales para medir su impacto social.

Encuentro con emprendedores de la Economía Social

Se ha mantenido igualmente un encuentro virtual en el que han participado el comisario Schmit y la secretaria de Estado francesa Grégoire para responder a distintos emprendedores de la economía social sobre diversas cuestiones en relación a la implementación del Plan de Acción Europeo de la Economía Social.

“La economía social es uno de los pilares de la agenda de la Unión Europea y el Plan de Accción Europeo es buena muestra de ello”, apuntó Schmit. Asimismo, señaló muy positivamente el hecho de que la presidencia francesa del Consejo de la UE comience con una reunión informal de ministros de economía social para intercambiar impresiones sobre este plan.

Los intervinientes en la webinar pudieron plantear sus inquietudes tanto al comisario como a Grégorie, en un encuentro en el que los emprendedores insistieron en la necesidad de acceder a la financiación para poder desarrollar las empresas de economía social. Así, “invertir, testar y evaluar” fueron las principales premisas que, según los intervinientes, son necesarias para que el plan tenga éxito. En este sentido, Schmit señaló que “el plan se sustenta en la apuesta por la innovación, la economía verde y la transición digital”.

Las oportunidades que genera la economía social para los jóvenes fue otro de los temas que ocuparon el debate. Para Schmit, las nuevas formas de emprendimiento que ofrecen la economía social favorecen a los jóvenes, ya que fomentan la empleabilidad. Así, durante sus intervenciones, el comisario señaló que este modelo empresarial “ha demostrado su enorme contribución a la recuperación económica y social”.

El Plan de Acción Europeo de Economía Social

El Plan de Acción Europeo de la Economía Social nació de una necesidad identificada en el seno de la Unión Europea, gracias a la colaboración de las entidades representativas de este modelo, que entendieron que el potencial de la economía social en términos de creación de empleo y valor social añadido no se estaba explotando plenamente y existían diversas disparidades entre los países europeos.

Por ello, diez años después de la Social Business Initiative -el primer Plan de Acción de la Comisión Europea para apoyar a las empresas de economía social en Europa, el cual ha aumentado considerablemente su visibilidad - la Comisión Europea presentó el pasado 9 de diciembre de 2021 un Plan de Acción para “estimular una nueva dinámica de desarrollo y desbloquear su potencial para la creación de empleo y de lazos sociales”.

Europa cuenta con 2,8 millones de entidades de economía social que emplean a 13,6 millones de personas. En algunos países, este modelo empresarial representa más del 10 % de su PIB, como en Francia, España o Italia. Por ello, ha sido identificado por la Comisión Europea como uno de los 14 ecosistemas industriales para fortalecer la resiliencia de Europa, siendo una respuesta con visión de futuro a los desafíos climáticos y sociales actuales.

Notable impulso a la Economía Social en España y en Europa