miércoles. 24.04.2024
Joaquín Navarro explicando la organización de Comisiones Obreras

“Ha fallecido Joaquín Navarro. Era el sindicalista del transporte al que buscaban los asesinos que irrumpieron en el despacho laboralista de Atocha en 1977”, ha recordado el secretario general de CCOO, Unai Sordo.

Unai Sordo ha afirmado que los jóvenes deben saber que “gente como Joaquín fueron los fórceps de la democracia”. “Que la tierra te sea leve, compañero”.

El 24 de enero de 1977 tres pistoleros fascistas asesinaron en un despacho laboralista de CCOO en la calle Atocha, Madrid, a tres abogados, un estudiante de derecho y a un administrativo, dejando además a cuatro heridos.

Este brutal atentado, conocido como la matanza de Atocha, causó una honda conmoción y una impresionante respuesta por parte de la clase obrera. Los asesinos de Atocha iban en busca de Joaquín Navarro, dirigente del Sindicato de Transportes de CCOO en Madrid y de la huelga del transporte de viajeros, que había concluido en aquellos días arrancando un importante triunfo a la patronal.

Joaquín bajó unos minutos antes que irrumpieran los asesinos fascistas del despacho de abogados al Bar Cantábrico en la Plaza de Matute, perpendincular a la calle Atocha. En aquellos años los despachos laboralistas eran lugar de reunión habitual del movimiento obrero organizado de los diferentes sectores. En el situado en la Calle Atocha 55, además de dar asesoramiento al movimiento ciudadano, estaba especializado en las empresas del sector del transporte. Los sindicalistas de Metro, Renfe, EMT, autobuses urbanos e interurbanos se reunían y organizaban en sus salas. La potente organización sindical existente en esas empresas fue decisiva en el éxito de las movilizaciones de Enero  1976 que paralizaron Madrid y supusieron un aldabonazo decisivo en el final del franquismo.

Los terroristas asesinaron a los abogados laboralistas Enrique Valdelvira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Francisco Javier Sauquillo; el estudiante de derecho Serafín Holgado; y el administrativo Ángel Rodríguez Leal.

Joaquín Navarro fue galardonado con la Medalla al Mérito del Trabajo en 2017. Durante el acto de entrega de la misma, Joaquín visiblemente emocionado, declaró que “este reconocimiento no lo entendía como personal, sino a los trabajadores y trabajadoras que, con su lucha, hicieron posible la democracia y los derechos sociales en nuestro país”.

“También a CCOO, mi sindicato, por el que nos sacrificamos muchas y muchos para hacerlo grande y fuerte, para que la clase trabajadora no estuviese indefensa frente al poder del capital”, dijo. El sindicalista de CCOO demostró en estos últimos años que no había olvidado sus años de lucha ni sus ideales.

Joaquín Navarro nació en Coria del Río (Sevilla) en 1932. Tuvo que abandonar los estudios a los seis años, con un primer trabajo, como su padre, de barquero en el Guadalquivir. De familia muy humilde, era el menor de doce hermanos, y tras trabajar en el transporte de una fábrica de ladrillos, a los 28 años se traslada a vivir a París. En 1961 ingresó en el PCE y posteriormente volvió a España todavía en la clandestinidad.

 El actual alcalde su localidad natal, Modesto González ha manifestado que se trataba de "una personalidad imprescindible de la transición democrática", al que "los fascistas quisieron acabar con su vida, pero la suerte permitió que su lucha continuara hasta el último de sus días", para expresar "toda mi admiración por alguien irrepetible".

Joaquín se interpretó a si mismo en la película "7 días de Enero" dirigida por Juan Antonio Bardem que refleja aquel brutal asesinato. La ultraderecha atrincherada en el sindicato vertical quería dar un escarmiento al dirigente de la huelga de autobuses que había sido desconvocada dos días antes. Joaquín acompañó a Bardem cuando la película se presentó en el festival de cine de Moscú. 

La manifestación en el entierro de los asesinados en el despacho de Atocha 55 fue una de las más importantes que se produjeron en España para exigir el final del franquismo y conquistar la democracia.

Fallece Joaquín Navarro, sindicalista buscado por los asesinos de la matanza de Atocha