domingo 07.06.2020

Carta abierta al consejero de educación, cultura y deporte de la Generalidad Valenciana

Armando Azulay Tapiero
Carta abierta al consejero de educación, cultura y deporte de la Generalidad Valenciana

Honorable Senyor:

La Consejería que Usted dirige ha organizado un curso a distancia bajo el título de “Solidaridad y Derechos Humanos. Aprendiendo a Enseñar contra el Odio y el Racismo (Judeofobia, Islamofobia y Palestina-Israel)”. Este curso, que se impartirá desde el día 8 al 28 de Junio del presente año, según consta en el anuncio, está dirigido fundamentalmente a  personal docente no universitario con destino en centros públicos o privados-concertados de la Comunidad Valenciana y está organizado, presentado e impartido, entre otros, por miembros de "BDS País Valenciano".

Ninguna objeción en cursos de estas características, salvo en lo referente a la organización y el profesorado encargado de impartirlo.

Como Usted sin duda sabrá, el movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel) tiene entre sus objetivos boicotear todo evento, actividad, acuerdo o proyecto que promuevan la normalización de Israel en la cultura, en el deporte y a nivel académico, retirar inversiones en el citado país, promover el corte de relaciones diplomáticas con Israel y no mantener relaciones comerciales con empresas y particulares que operen desde ahí.

Supongo que también tendrá conocimiento, y en caso contrario si continúa leyendo ya lo tiene, de que el Parlamento Alemán fue el primero en la Unión Europea en aprobar una resolución catalogando al BDS como antisemita, que Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá, lo criticó tachándolo de  “antisemita y contrario a los valores canadienses", que en Francia están prohibidas por Ley campañas de boicot contra países enteros por discriminatorias y que su Tribunal Supremo ha ratificado una condena a activistas del BDS por incitación al odio y a la discriminación y por último, aunque podría extenderme mucho más en este apartado de condenas y resoluciones institucionales dirigidas contra este grupo, que el Parlamento Austriaco ha aprobado recientemente y por unanimidad una moción de condena, exigiendo acciones “consecuentes” contra el “antisemitismo dirigido hacia Israel” y declarando que el BDS no recibiría ninguna ayuda o apoyo gubernamental.

También es cierto que en nuestro ámbito, tanto nacional como en lo que respecta a la Comunidad Valenciana, dados los gobernantes actuales entre los que Usted se encuentra, no espero ninguna declaración institucional de condena a dicho movimiento, sino más bien todo lo contrario, todo el apoyo, el protagonismo y la ayuda que precisen.

Sin embargo, en lo referente al poder judicial, estará Usted informado de que los jueces españoles han anulado más de medio centenar de mociones y acuerdos de varios Ayuntamientos y Diputaciones, muchos de ellos ubicados en nuestra Comunidad, que, arrogándose competencias internacionales que no les corresponde, apoyaban las campañas "Espacio Libre de Apartheid Israelí" (ELAI) y del BDS; dichas sentencias se basaban fundamentalmente en que se vulneraban los artículos 13, 14, 16 y 20 de la Constitución Española por constituir una incitación al odio y a la discriminación y quebraban los principios de neutralidad y objetividad que deben primar en la gestión de los intereses públicos.

Pues bien, estos elementos que la Consejería que Usted dirige selecciona para impartir docencia, pertenecientes a un movimiento antisemita (no es una apreciación mía aunque si la comparto, sino del Parlamento Alemán, del Primer Ministro canadiense, también el del Reino Unido, entre muchos otros) son precisamente los que van a "enseñar" a cómo combatir el odio y el racismo a los profesores encargados de impartir docencia a alumnos de Primaria y Secundaria de la Comunidad Valenciana.

Que tengan que impartir un curso "contra el odio" quienes pertenecen a un movimiento que lo fomenta según sentencias de tribunales españoles, franceses, etc. y resoluciones institucionales de varios países con democracia plena, es incongruente además de patético, y lo que es más grave, es peligroso para las generaciones venideras puesto que, como ya he comentado anteriormente, este curso, impartido por personas pertenecientes a una organización acusada y condenada por incitar al odio y a la discriminación,  va dirigido a educadores de niños y adolescentes.

Estoy convencido de que Usted y otros responsables políticos de su Consejería actúan con buenas intenciones, pero quizás desde el desconocimiento, desde la ignorancia y en mi opinión de manera imprudente, porque me costaría mucho creer que tengan como objetivo adoctrinar en el antisemitismo en las escuelas.

Solo espero y deseo que las “enseñanzas” de los miembros del movimiento BDS no dejen secuelas, por desgracia ya arraigadas en generaciones anteriores, en los alumnos de los colegios valencianos.

Atentamente:

Armando Azulay Tapiero

Carta abierta al consejero de educación, cultura y deporte de la Generalidad Valenciana