jueves 17.10.2019
AUTODEFENSA FEMENINA

"La defensa personal es una necesidad, se trata de vivir sin miedo"

La instructora de defensa personal Estefanía Romero cree necesario que las mujeres aprendan técnicas de autoprotección para mantener la integridad física en casos de agresión sexual.

IMG_20180429_190715Estefanía Romero tiene veintiséis años, mide 1'60 metros, su complexión es normal... y puede caminar sola, de noche y por un callejón oscuro sin la sensación de miedo que sufre la mayoría de las mujeres. 

Sin miedo, pero siempre alerta.

Es instructora de defensa personal, además de psicóloga con formación especializada en violencia de género. Pertenece a la Asociación de defensa personal Defensus y dirige la única escuela exclusiva para mujeres. Por eso puede responder a algunas de las grandes preguntas que se formula la sociedad española tras el caso y la sentencia de "La manada". ¿Tienen que defenderse físicamente las mujeres? ¿Es recomendable resistirse físicamente? ¿Plantar cara? ¿Cómo hacerlo? 

En 2009, su padre la aconsejó que aprendiera defensa personal. Tenía dieciocho años, empezaba la Universidad y también a salir por las noches. Desde 2015 es cinturón negro. La fortaleza de su voz transmite seguridad en sí misma y buen conocimiento tanto de las situaciones que miles de mujeres han afrontado en algún momento de su vida (y que se han hecho patentes estos días gracias a la iniciativa #cuéntalo ideada en redes sociales por la periodista Cristina Fallarás) como de las posibilidades de defender y preservar su integridad física en caso de agresión sexual.

DEFENSUS

(Captura de Defensus)

Fernando Olmeda | Se ha abierto un gran debate sobre lo que una mujer en situación de peligro puede o debe de hacer, si defenderse físicamente o no, si resistirse o no, porque, como han dicho miles de víctimas de violación estos días, 'o lo consientes o te matan'. ¿Qué opinas?

Estefanía Romero | Han surgido dos posturas que no son contradictorias. Hay quien defiende que no tenemos que aprender a defendernos, que lo que hay que hacer es educar a los hombres desde la infancia, enseñarles a que nos respeten. Estoy de acuerdo, de hecho doy charlas en institutos sobre temas de violencia de género. Ahora bien, eso no basta. Quizá esos niños se comporten de otra manera en el futuro, pero, ¿qué hacemos con los adolescentes y los adultos de hoy, que se han educado en un sistema heteropatriarcal y que no tienen respeto alguno hacia nosotras y hacia nuestros cuerpos? Por eso, y por la cantidad de casos que estamos viendo que han ocurrido y siguen ocurriendo, pienso que la defensa personal femenina es una necesidad. 

Como decía un tuit de estos días: 'Nosotras no tendríamos que aprender a defendernos, pero tenemos que aprender a defendernos, porque vivimos en el mundo en el que vivimos, no en el que tendríamos que vivir'...

Eso es, estoy de acuerdo. Estos días mucha gente me pregunta por este tema y yo respondo que ojalá llegue el momento en que no ejerza como instructora, sino solo como psicóloga. Ojalá algún día podamos decir: No puedo enseñar autodefensa a ninguna mujer porque no hace falta.

¿Qué aporta la defensa personal a las mujeres?

No solo te prepara para el momento del enfrentamiento con tu agresor; también te proporciona estrategias para poder tomar precauciones en el día a día. Significa un cambio de actitud, un aumento de tu autoestima y de tu confianza, aunque no es desde luego la panacea, no se trata de decir eso de 'soy una superwoman, vivo sin miedo y voy corriendo riesgos porque no hay quien me tosa'. Ni mucho menos. Siempre hay un grado de miedo, de preocupación a la hora de andar sola por la noche. Pero hay que estar más alerta, más pendiente de lo que ocurre y así evitar una situación que puede desembocar en una agresión.

En caso de una agresión, ¿qué es lo primero que debe de hacer una mujer?

Algunas situaciones no se pueden prever, no vamos a poder evitarlas, pero otras sí, y es importante la labor preventiva. Evitar ponernos en situaciones de riesgo si está en nuestra mano, y una vez que se produce la agresión, instar a la calma mediante la palabra antes de tener que entrar en acción. Cuando hay que entrar en acción, aparece la defensa personal. Son técnicas sencillas, no basadas en la fuerza, que se entrenan, se perfeccionan y se terminan automatizando.

¿Son las mismas técnicas para todas las mujeres, o son distintas en función de la complexión física o la edad?

IMG_20180429_182810Lo primero que hay que decir es que la defensa personal ha de ser especializada, en este caso para mujeres. No puede ser una disciplina pensada para hombres que se adapte a las mujeres, precisamente por el tema de la fuerza física.

En mis sesiones insisto mucho, por ejemplo, en los puntos de presión. A la hora de golpear, saber dónde. Si decidimos golpear a la cara, en vez de hacerlo a lo loco, sin medir, es mejor dar golpes sencillos y contundentes. Que sepamos dónde. Por ejemplo, debajo de la nariz. Como estamos en inferioridad -por ejemplo, en mi caso la altura, porque soy bajita- no podemos plantearlo como 'a ver quién puede más', porque tenemos todas las de perder. Tenemos que usar la técnica y la inteligencia para que aspectos como el factor sorpresa -nadie espera que sepamos defendernos- sea eficaz.

Cuando el agresor no es uno, sino varios, como en el caso de "la manada" de Pamplona, ¿qué recomiendas?

En un caso así, de superioridad numérica, podría decirte 'de forma teórica' como enfrentarte a uno, a otro... Podría elaborar una serie de pasos pero, y te lo digo como psicóloga, la realidad es otra. La realidad es que en una situación como la de Pamplona -incluso con menos hombres- hay una probabilidad muy alta de que la víctima sufra un bloqueo psicológico. Le pasa a la mayor parte de las mujeres, y no solo en casos de violación.

Es decir, que además de aprender las técnicas también hay que trabajar la psicología, para tratar de evitar el bloqueo...

IMG_20180429_191455Eso es. Cuando entrenamos una técnica, lo hacemos primero en situación estática. Por ejemplo, alguien que te coge de la muñeca. Después, en una situación más dinámica: Te cojo de la muñeca y te tiro del brazo. El paso siguiente es: Te agarro, te arrastro, te grito y te zarandeo. Estas simulaciones -lo más reales posibles- de diferentes situaciones de peligro son fundamentales, porque cuando llega la agresión ya conoces esas sensaciones, y tienes más posibilidades. No el cien por cien, que es lo que yo digo siempre, pero más posibilidades. Y eso ayuda a no bloquearse. Podríamos entonces, por ejemplo, plantar cara a dos agresores, empezando con el que consideramos más peligroso. Y la pregunta inmediata, que me han hecho muchas veces últimamente: ¿Y cómo te defiendes de cinco? Yo he respondido: Es que si me atacan cinco, yo no me defiendo, porque me puede pasar como a Nagore Laffage. Parte del saber defenderse es saber cuándo defenderse.

Es decir, si superas ese bloqueo, saber cómo defenderte...

Puede ocurrir que tengas una buena preparación técnica pero aún así te bloquees, porque es una reacción natural, humana. Y eso genera culpa. El mensaje que suelo transmitir es que la víctima no tiene ninguna culpa, ni por saber ni por no saber, ni por quedarse paralizada ni por lo que pase si se defiende. Yo, que soy cinturón negro, no he tenido que usar mis conocimientos en ninguna situación, quizá por ese cambio de actitud del que hablaba al principio, pero no sé si, llegado el momento, caería o no en situación de bloqueo. Pero si no me bloqueo, al menos tendré herramientas, recursos.

¿En cuánto tiempo puede una alumna adquirir conocimientos básicos de defensa personal?

Varía, pero creo que en doce sesiones de dos horas en tres meses, o sea, una semanal. En mi escuela de Vallecas hay mujeres de todas las edades, imparto clase a chicas de trece años y a mujeres de setenta.

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LOS CINCO CONSEJOS DE AUTODEFENSA DE ESTEFANÍA ROMERO 

Hay unas cuantas técnicas comunes para cualquier tipo de situación, y luego pueden desarrollarse otras específicas, en función de las situaciones: si te atacan por detrás, si lo hacen con un arma blanca, si te tiran del pelo, si te cogen del cuello, si te tiran al suelo, si es un atraco, una agresión sexual, etc...

Mis consejos son:

1.- Siempre alerta ante situaciones que puedan plantear un peligro o una amenaza. Si piensas que una persona puede ser un posible agresor, trata de mantener una actitud de calma y ponte en posición de guardia preventiva -con los brazos flexionados frente a tu cara-. Da mensajes verbales que traten de apaciguar a tu agresor. Si sigue aproximándose e invade tu espacio vital ¡toca entrar en acción!

2.-  Si tenemos que defendernos, no vale golpear en cualquier sitio. Trata de buscar su nariz, sus ojos, su cuello… Además de usar tus manos, usa tus piernas y da el clásico rodillazo o patada a los genitales. Si te asaltan varios agresores, ocúpate del que esté más cerca y úsalo de escudo para seguir defendiéndote del resto.

3.- El factor sorpresa es clave: Nunca reveles tus conocimientos de autodefensa, sino todo lo contrario, haz el “papelón” y hazle creer que tienes mucho miedo y no sabes defenderte, mientras te preparas para entrar en acción. Si se lo dices no lograrás disuadirle, sino todo lo contrario. Será aún más violento y tenderá a protegerse.

4.- Usa objetos que tengas a mano, como bolígrafos metálicos -no de plástico- o llaves, para atacar en puntos anatómicos vitales. Cualquier objeto vale, úsalos. En cuanto a los sprays anti-violación, no soy partidaria de su uso porque podemos dañarnos con ellos, aparte del tema legal.

5.- La respuesta de autodefensa ha de ser proporcional a la agresión que sufres. No se trata de que rompas la nariz a un chico si en una discoteca te agarra para sacarte a bailar. Líbrate del agarre, recuérdale que 'no es no' y ve con tus amigas. Ahora bien, si ese agarre es para meterte en un coche o en un portal, esa intencionalidad y ese riesgo potencial son diferentes. Ahí entran en juego las técnicas de defensa personal. Siempre con sentido común.  

Ojalá pudiéramos salir a divertirnos y volver a casa sin miedo a que nos ocurra algo por el camino, como hacen los hombres. Tratemos de no volver a casa solas, hagámoslo siempre acompañadas de amigos o amigas. Entre nosotras tenemos que apoyarnos,  protegernos y estar pendientes las unas de las otras. Yo siempre que salgo con mis amigas les envío un WhatsApp cuando llego a casa y ellas hacen lo mismo. Ojalá algún día no haga falta ese mensaje.

Y sobre todo, VIVIR SIN MIEDO.


(Fotos. Fernando Olmeda)

"La defensa personal es una necesidad, se trata de vivir sin miedo"
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