domingo 1/8/21
TRIBUNA DE OPINIÓN

Atención primaria en Madrid, muerte por inanición

Todo organismo vivo necesita nutrientes para poder realizar sus funciones básicas. Cuando la nutrición es insuficiente de forma mantenida, sus células dejan de actuar correctamente y acontece la muerte.

El Producto Interior Bruto –PIB- per cápita, ingreso per cápita o renta per cápita es un indicador económico que mide la relación existente entre el nivel de renta de un país y su población. Para ello, se divide el PIB de dicho territorio entre el número de habitantes. El objetivo del PIB per cápita es obtener un dato que muestre el nivel de riqueza o bienestar de un territorio en un momento determinado. Con frecuencia se emplea como medida de comparación entre diferentes países, para mostrar las diferencias en cuanto a condiciones económicas, yo lo haré para establecer diferencias entre comunidades autónomas en relación a la inversión que se hace en éstas en materia sanitaria.

En la Comunidad de Madrid, la Sanidad Pública lleva más de una década con un importante déficit presupuestario, siendo la comunidad con el mayor PIB per cápita el estado, pero ocupando el segundo peor puesto en gasto sanitario por habitante, al ser éste de 1.340 euros frente a los 1.873 del País vasco  y Andalucía con 1.262 euros por habitante.

En relación con el PIB, un ridículo 3.7%, el menor de todas las comunidades, se relaciona con gasto sanitario, cuando lo mínimo aconsejable por la Organización Mundial de la Salud –OMS- es de un 7%, siendo por ejemplo en Extremadura de un 8.6%, Asturias 7.6%, Murcia 7.6%, o Castilla La Mancha 7,1%.

Del presupuesto total, y de nuevo últimos en la lista de inversión sanitaria, sólo un 11.48% en Madrid se destina a Atención Primaria, llegando al 18% en Andalucía. La OMS aconseja destinar el 25% del total.

El gobierno de Ayuso dedica 147 euros por año a cada ciudadano de Madrid para ser cuidado en Atención Primaria, el menor gasto en todas las comunidades, llegando a ser de 261 euros en Extremadura para Atención Primaria.

Y con esta desnutrición podemos entender que en la CAM sólo haya 6.3 centros de Atención Primaria por cada 100.000 habitantes, la tasa más baja de España.

En cuanto a la ratio de profesionales x 1.000 habitantes tenemos 0.495 en enfermería y 0.86 en pediatría, las peores de todas las comunidades, en medicina con un 0.54, sólo se encuentra Baleares en peores condiciones, con un 0.48.

Es mucho el tiempo con déficit de nutrientes, hemos perdido 2000 camas hospitalarias  en 10 años. Para que nos hagamos una idea, tanto el Ifema como el Zendal han tenido un máximo de ocupación de 516 camas cada uno. Si no hubieran cerrado esas 2.000 camas citadas, ninguno de estos dos “inventos” se habría podido justificar, bajo mi punto de vista siguen siendo igualmente injustificables los 60 millones de Ifema en 41 días y los 153 millones del Zendal, por ahora, adjudicados a empresas afines.

Del mismo modo que con las camas hospitalarias, hemos perdido 2.000 trabajadores en este tiempo. Importante ver que la estrategia no es sólo no nutrir, en realidad están haciendo una sangría continua con nuestro sistema sanitario público. No solo se limitan a no contratar, sustraen a los trabajadores para aumentar nuestro debilitamiento. Primero vaciaron la Atención Primaria con el Ifema y después la atención hospitalaria con el Zendal. Han mantenido allí contra su voluntad a 1.300 profesionales.

Esos 1.300 puestos de origen, nunca han sido cubiertos, lo que conlleva a un irremediable aumento en las listas de espera para consultas y quirófanos, afectando a la salud y seguridad de los pacientes afectados. Estamos hablando de muertes evitables, sumadas a las más de 7.000 muertes en residencias que se podían haber evitado teniendo bien nutridos de profesionales nuestros centros, y así no tener que haber promovido protocolos vergonzosos negando asistencia médica a nadie.

Los aportes complementarios como contrataciones escasas iniciales de rastreadores, primeras PCR, o inicio de vacunación entre otros, siempre han ido dirigidos a la privatización, ni un solo gesto para reforzar el sistema público sanitario.

Ahora ya privatizan la vacunación sin ningún decoro y con total impunidad. Más de un millón de euros para Cruz Roja y otros contratos que aún desconocemos con empresas amigas, desgraciadamente vinculadas con sanidad siendo éstas totalmente ajenas a estos menesteres, véanse El Corte Inglés, Acciona y Banco de Santander.

Es una humillación hacia nuestro trabajo y nuestro servicio público.

Que nadie se crea que es por vacunar más rápido. En Atención primaria, con mínimos refuerzos, si nos hubieran facilitado más vacunas, habríamos podido vacunar a casi todos nuestros pacientes, ofreciéndoles más confianza y comodidad, lo hacemos todos los años con la gripe. Han preferido hacer acopio de casi un millón de vacunas, retrasando la vacunación de todos y su inmunidad, para poderlas distribuir entre las empresas antes citadas y que piensan seguir ampliando.

Y ahora, en el inicio de las vacaciones estivales, dado que no han contratado profesionales para cubrir las inevitables ausencias, la Gerencia de Atención Primaria se plantea cerrar muchos centros de salud. Los contratos indignos ofrecidos a los especialistas en medicina de familia y pediatría en el mes de mayo, siguen siendo parte de la estrategia para desgastar la Atención Primaria.

Se trataría de igualar las condiciones ofrecidas en las otras comunidades, donde van a trabajar, pero no es este su objetivo, prefieren seguir asfixiando a los trabajadores y desmantelando la sanidad pública. De esta manera la ciudadanía se verá forzada a contratar seguros privados, Madrid es ya la comunidad con mayor porcentaje de población con póliza privada, un 39% de su población ya hace uso de ella.

Una gran parte de los ciudadanos y muchos trabajadores, nos estamos movilizando contra el cierre de los centros de salud. Hay algo importante que todas y todos deberíamos saber, la única posibilidad de salvar la Atención Primaria es nutrirla con la financiación necesaria.

De poco servirá conseguir que los centros de salud no cierren, si dentro no hay profesionales que nos puedan atender. Si ya hay mucha sobrecarga en las consultas de Atención Primaria, cuando falten la mitad de los profesionales, la situación será insostenible.

El presupuesto para Atención Primaria en los próximos 3 años es de 73 millones de euros, recordemos que en el Zendal, en 5 meses fundieron 153 millones de los 47 presupuestados inicialmente.

Es necesario explicar la letra pequeña del anuncio que hacen con letras grandes, han contemplado para 2023 un aumento de plantilla de 1.200 plazas, esta contratación no llega a cubrir las jubilaciones que se producirán, más desnutrición.

Teniendo en cuenta que somos la ciudadanía quienes contribuimos a las arcas públicas, es difícil entender que no exijamos participar en la distribución de nuestro dinero y no pidamos cuentas de los 2.000 millones que ha recibido Díaz Ayuso del gobierno central como fondo Covid19 destinado al sistema sanitario, 2.000 millones que no han sido fiscalizados, y por ende, desconocemos donde han terminado parte de nuestros impuestos.

En la sanidad pública estamos muriendo por desnutrición y nuestros víveres se los están dando a la sanidad privada.

Atención primaria en Madrid, muerte por inanición