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viernes 27/5/22
ENTREVISTA A CLIVE JAMES

"Usemos la tecnología para erradicar el hambre y la pobreza"

ISABEL G. CABALLERO
Experto en biotecnología agraria, lleva toda una vida dedicado a transferir tecnología punta a los países en vías de desarrollo. Como ya hiciera el Nobel de la Paz Norman Borlaug, James mantiene que el mayor contaminante del mundo es la pobreza y que la paz no se puede conseguir con estómagos vacíos. En contra de lo que postulan los ecologistas afirma que los transgénicos no perjudican la salud.
NUEVATRIBUNA.ES / I.G.C. / BIBIANA ERUSTES (Intérprete) 10.02.2010

En el marco del II Congreso Nacional de Desarrollo celebrado en Zaragoza organizado por el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y País Vasco, el fundador y presidente de ISAAA (Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones de Agrobiotecnologías), Clave James comparte con nuevatribuna.es sus experiencias en este campo y sus perspectivas de futuro cogiendo el testigo al Premio Nobel de la Paz Norman Borlaug (1970), padre de la ‘revolución verde’ que salvó del hambre a miles de seres humanos.

HOMENAJE A NORMAN BORLAUG: Él se preocupó más de lo que otros creyeron sensato / Él soñó más de lo que otros creyeron real / Él arriesgo más de lo que otros creyeron seguro / Y esperó, y casi siempre logró, más de lo que otros creyeron imposible.

NUEVATRIBUNA: Me gustaría empezar por uno de los motivos que le han traído a Zaragoza. Hoy se ha rendido homenaje al Premio Nobel de la Paz Norman Borluag, conocido como padre de la ‘revolución verde’. ¿Cuál es su principal legado?

CLIVE JAMES: Su principal mensaje es que hemos de ser capaces de utilizar la tecnología para mitigar la pobreza y el hambre. Lo que él afirmó hace 50 años es totalmente aplicable en la actualidad, salvo que el reto al que nos enfrentamos es infinitamente mayor. A Borluag se le encomendó incrementar la producción mundial de trigo cuando la hambruna estaba afectando enormemente a Asia. Hoy tenemos un reto adicional que es duplicar la producción alimentaria mundial pero lo tenemos que hacer con menos recursos, de manera más sostenible, también con menos agua y menos nitrógeno. Vamos a ser 9.200 millones de personas y lo mejor que podemos hacer para rendir tributo a esta insigne persona es utilizar la tecnología convencional y la biotecnología para conseguir el gran reto de preservar la humanidad y salvar al mundo del hambre y la pobreza. Borlaug ya lo dijo cuando le entregaron el Premio Nobel: no se puede conseguir la paz con los estómagos vacíos.

NT:¿Nos encaminamos a una segunda ‘revolución verde’?

CJ: Sí. Yo le daría otra terminología, en vez de ‘revolución verde’, ‘revolución genética’, aunque el objetivo es el mismo. Hay que entender que los cultivos genéticamente modificados (GM) no son la panacea. Tienen que ser un factor contribuidor pero nunca pueden ser una solución. Para duplicar la producción mundial de alimentos, en primer lugar hay que estabilizar la población y en eso Borluag insistía mucho, el hablaba del ‘monstruo’ que supone el crecimiento poblacional tan alto; y además, hemos de mejorar los sistemas de distribución, la logística en los países en desarrollo para hacer llegar los alimentos a todos. Hemos de tomar lo mejor de la tecnología convencional y de las biotecnologías y unirlas para conseguir el objetivo que nos hemos propuesto. Es decir, coger el germoplasma del maíz o del trigo y combinarlo con los rasgos del maíz BT para solucionar nuestros problemas. Ya saben que a los ingleses nos gustan mucho los acrónimos y tenemos dos el ‘CS’, el sentido común, y el ‘AS’, la ciencia astuta. Si aplicamos el sentido común a las nuevas tecnologías tendremos un entendimiento muy claro, muy patente de en qué modo pueden contribuir en conseguir este objetivo vital. Creo que lo mejor que proporcionó ‘Norm’ es un consejo y es que si no conseguíamos hacer eso con la tecnología pagaríamos un pecio muy alto.

”EL MAYOR CONTAMINANTE DEL MUNDO ES LA POBREZA”

En todo el mundo hay una preocupación muy grande por las cuestiones medioambientales. El mayor contaminante -dirían los críticos de los GM- son los pesticidas pero si tú vives en México DF por ejemplo es probable que tengas más conciencia de lo que es la contaminación industrial. Nosotros pensamos que el mayor contaminante del mundo es la pobreza, que está presente en todo el mundo y contamina las vidas de millones de personas lo cual es inmoralmente inaceptable. La gran contribución de la tecnología es que puede aliviar y mitigar la pobreza en el mundo.

”AUNQUE SOFISTICADA, ESTA TECNOLOGÍA CABE EN UNA SEMILLA”

A principios de los años ’90, antes de la introducción de los cultivos genéticamente modificados, los críticos decían que esta tecnología iba a ser solo para los países industrializados y que nunca sería aceptada entre los países en desarrollo. Se ha demostrado que estas predicciones eran incorrectas: el 70% de los pobres y 13 millones de agricultores en el mundo la utilizan. Algunos están aquí, en el Valle del Ebro, y el 90% de esos 13 millones son pequeños agricultores, pobres, sin recursos. Hay 7 millones en China, más de 5 millones en India, unos cuantos en Sudáfrica, Filipinas y en otros 16 países en desarrollo. Esta tecnología es para aquellos que más lo necesitan y lo más importante es que podemos empaquetar esta tecnología que es muy sofisticada pero conseguir que sea algo muy sencillo que cabe en una semilla. El agricultor compra la semilla, la planta y disfruta directamente de los beneficios. Si preguntamos a un agricultor en India, en China, en Bolivia, ¿qué es lo que le enseño su padre, qué es lo que más valora?, pues dirá que le enseñó a confiar en las semillas. Es una tecnología muy poderosa y, desde el punto de vista del género, se puede decir que el 80% de los alimentos producidos en África son cultivados por mujeres. Si preguntáramos a una agricultora que se dedica a cultivar maíz BT en Sudáfrica en qué sentido es importante su producción, sin duda respondería que le ayuda a ahorrar tiempo, ya que no tiene que echar insecticida por sus campos, lo cual les lleva un día trabajar una hectárea.

NT: Usted plantea claros beneficios en la aplicación de la biotecnología agrícola. Pero también es cierto que hay un rechazo de las organizaciones ecologistas que han tomado los transgénicos como caballo de batalla generando una leyenda negra. Mantienen que estos alimentos son perjudiciales para la salud y que producen desequilibrios medioambientales. ¿Qué tiene que decir a eso?

CJ: Desde el ISAAA creemos que aquellos agricultores que desean beneficiarse de las ventajas que suponen los cultivos genéticamente modificados tienen derecho a obtener esos beneficios. Algunas de las críticas que se arrojan es sobre si es segura la alimentación. Tenemos ya datos recopilados en los últimos años en 25 países en los que se ha estudiado en profundidad esta tecnología y he de decir que no hay ningún caso en que se haya demostrado científicamente que es insegura. En biología no hay ningún ‘riesgo cero’. Hace poco tuvimos un caso en el que los productos orgánicos en California mataron a 15 personas por un brote de salmonera. Otros estudios dicen que estas tecnologías son tan seguras como las convencionales, e incluso más seguras.

”TAMBIÉN EXISTEN RIESGOS EN LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

El mejor ejemplo sería el maíz BT, variedad que se diseñó para que fuera tolerante al ataque por los insectos. Además tiene otro beneficio que es que crea menos tejido muerto (debido a las picaduras de los insectos), y una amenaza que suponen los cultivos tradicionales y que se está produciendo es que ese tejido muerto puede ser colonizado por un hongo que a su vez produce una toxina que puede producir cáncer de esófago. Así que también existen riesgos en la agricultura tradicional o ecológica. El maíz BT también puede contribuir a reducir ese riesgo. La biotecnología puede producir productos mucho más seguros.Luego hay muchos críticos que hablan de los efectos sobre el medio ambiente y puedo decir que estas tecnologías ahorran el uso de 1.000 toneladas de pesticidas y el algodón es el cultivo que más insecticidas consume. El uso de esta tecnología no deja residuos, es bueno para los productores y los usuarios. Los agricultores que viven en los países pobres normalmente son analfabetos, no saben leer las etiquetas de los productos. Además llevan poca ropa, los productos son abrasivos, les queman las piernas, etc. Se habla también del flujo de genes, si se puede controlar y hay estudios realizados en España que hablan de que es posible la coexistencia de cultivos orgánicos junto a cultivos biotecnológicos. Y no hay ninguna evidencia ni ninguna prueba que demuestre que el flujo genético sea malo.

”ESTA TECNOLOGÍA BENEFICIA A LOS MÁS POBRES”

Otra cosa que hay que tener en cuenta es la gestión de la resistencia de los cultivos, a las malas hierbas, a los insectos, etc. Las plantas pueden desarrollar una resistencia a estos productos y, en ese sentido, se puede decir que tampoco hay ninguna diferencia con respecto a la tecnología convencional. La biotecnología supone un sistema mucho más robusto y la prueba es que hay millones de agricultores que están utilizando el maíz BT, hay ya más de 50 millones de hectáreas de producción. Esta tecnología beneficia a los más pobres, porque un agricultor medio normalmente tiene un tercio de hectárea de maíz BT y sus ingresos son menos de un dólar al día con la tecnología convencional. Esta tecnología ha logrado aumentar el rendimiento, ha reducido el uso de insecticidas en un 60% y ha aumentado los ingresos de estos agricultores en 220 dólares, lo cual es una fortuna considerando sus estándares. Es decir, las biotecnologías GM son un motor del crecimiento económico en áreas rurales.

NT: EEUU, Sudamérica y Asia están apostando por estos cultivos. En cambio, en Europa, los gobiernos, quizá presionados por determinados climas de opinión, se muestran más reticentes a aplicar estas tecnologías. ¿A qué cree que se debe?, ¿hipocresía, miedo a lo desconocido…?

CJ: En Europa no hay un déficit alimentario, sino un superávit, por eso no hay presiones de ese tipo en nuestro continente. Pero también es cierto que en este mundo globalizado ya no podemos vivir de manera totalmente estanca, independiente, ya no podemos ser autónomos. No podemos permitirnos el lujo, porque no es moralmente aceptable, expresar una preocupación que no esté respaldada por la ciencia porque podría llevar a África a pensar que si Europa no acepta determinadas tecnologías es que no son buenas y no es así. Esto podría reducir la velocidad de adopción en países en desarrollo para los que el adoptar estas nuevas tecnologías supone la diferencia entre la vida y la muerte. Para ellos sí que es importante.

”ESTA TECNOLOGÍA ESTÁ AQUÍ PARA QUEDARSE”

Nos podemos preguntar el porqué de esa mala reacción en Europa. Yo mismo nací en Gales pero he tenido ocasión de vivir en muchos países y Europa es un continente donde el conservadurismo está más presente. Somos una sociedad muy antigua, un continente muy viejo. Somos muy malos en gestionar los cambios, preferimos siempre mantener el status quo y eso ha generado incertidumbre. También hay que hablar de la brecha atlántica, la resistencia que hay en Europa a seguir o a adoptar todo lo que venga de Norteamérica. Esos son factores que han promovido esa reticencia entre los europeos. Pero, permítame que le diga una cosa, esta tecnología está aquí para quedarse. Europa haría bien de plantearse la pregunta pero al contrario: ¿cuál sería el riesgo de no adoptar estas nuevas tecnologías ya que se ha demostrado que son seguras, mitigan la pobreza, son sostenibles y económicas? Después de 40 años disponemos de una base de datos sólida que apoya estas declaraciones. Una palabra clave es la innovación, en este congreso se está hablando mucho de ello y si no innovamos no seremos capaces de alimentar al mundo en el futuro, no seremos capaces de producir alimentos a precios asequibles, pagaremos un precio muy alto por el peor producto y eso no lo podemos aceptar. La mayoría de los tomadores de decisiones en Europa verán en el futuro que esa resistencia no es el camino, y se están viendo los primeros indicios de voluntad política. En España, los agricultores del Valle del Ebro han plantado un 80% de maíz BT, ¿por qué lo hacen?, evidentemente porque da beneficios. La Comisión Europea siempre se ha mostrado favorable a la adopción de estas tecnologías. Donde quedan bloqueadas las decisiones son en el seno de los Consejos de Ministros.

"ESPAÑA ES LÍDER EN EUROPA EN CULTIVOS GENÉTICAMENTE MODIFICADOS"

Esta tecnología ha conseguido crecimiento de doble dígito en el periodo que va de 1996 a 2008. 85 millones de agricultores se han decidido a favor de estas nuevas tecnologías en los últimos 40 años, en 25 países del mundo. Los críticos dicen que esta tecnología es mala, entonces, por definición, cabría decir que todos estos millones de agricultores se equivocan. Eso no es cierto. Los agricultores saben perfectamente qué es lo que funciona y qué es lo que no, son muy inteligentes. También se dicen que el sector privado, las grandes empresas, controlan esa tecnología. Esto, al principio era cierto, en los primeros años, pero ya no es así. En China e India, el sector público está invirtiendo en estas tecnologías. Enfrente tienen el reto de alimentar al 20% de la población mundial con un 6% de la tierra cultivable disponible. El pasado mes de noviembre, China emitió los primeros certificados de bioseguridad para el arroz y para el maíz. El arroz es el primer cultivo mundial para los pobres, es el más importante y puede ayudar a mitigar la pobreza. Hay 30 millones de hectáreas cultivadas de arroz en China. Estamos viendo que el escenario va cambiando y soy positivo con respecto a Europa. En cuanto a España va a desempeñar un rol, una función determinante porque es el líder en Europa.

NT: ¿Cree entonces que las Administraciones españolas están impulsando la innovación?

CJ: En España se tienen experiencias sobre el terreno porque se ha utilizado esta tecnología durante varios años. A medida que sea más asequible y se consiga reducir su coste, estoy seguro que las autoridades públicas la considerarán con mucha más atención. Ahora en España entran en juego centros de investigación cuya labor será el desarrollo de productos de segunda generación. Tenemos el caso de Brasil, un país en desarrollo que esta actuando como líder. Hay esfuerzos conjuntos con el sector privado para desarrollar nuevas variedades de soja resistentes y en España, en el futuro, el objetivo será desarrollar nuestros propios productos. Al principio, las nuevas tecnologías son siempre más caras y luego, a medida que pasa el tiempo, son más asequibles y esta tecnología es ahora mucho más factible de lo que lo era en el pasado.

NT: En alguna ocasión usted ha destacado que produciendo alimentos con mayor vitamina A se podría reducir la incidencia de ceguera en el mundo. La ciencia entonces nos permite producir alimentos sanos y que además aportan ingredientes beneficiosos para la salud. Se habla incluso de alimentos farmacológicos. Parece ciencia ficción.

CJ: Echemos un vistazo a lo que es la evolución de esta tecnología. En la primera década de comercialización el objetivo era aumentar la producción protegiendo los cultivos. Era una visión eminentemente económica. Se basaba en la reducción de pestes, de maleza, de enfermedades y de insectos que atacan los cultivos. En la segunda generación, el foco está en la nutrición; por ejemplo, el arroz dorado, transgénico, rico en vitamina A, ha podido ayudar a medio millón de niños que mueren cada año debido a una enfermedad provocada por una deficiencia, y para 2011 podemos ayudar a países como Filipinas, Bangladesh e India. Hacen falta muchas colaboraciones entre el sector privado y el público. Voy a hablar de nuevos cultivos. Por ejemplo, el aceite de soja o bajo en colesterol podrá ayudar en países como España. También el maíz alto en licina que es un aminoácido que es deficiente en el maíz. En los próximos 5 años se podrán obtener beneficios evidentes. Hay que encontrar modos de colaborar fructíferos. Por supuesto hemos de ser precavidos, hemos de actuar con cautela con estas nuevas tecnologías, pero si conseguimos hacer fármacos más asequibles, como es el caso de la insulina, un producto desarrollado biotecnológicamente, pues aquellos que no tengan recursos podrán permitirse el acceso a fármacos. Bill Clinton y su fundación llevan a cabo una serie de iniciativas médicas. Hace cuatro años organizó la bioconferencia en Chicago y en su discurso inaugural dijo que era consciente de que la alimentación es la primera medicina. Sin alimento no tiene sentido considerar otras cosas. En los países en desarrollo hay que conseguir alimentos y también protección frente a las enfermedades. Esa es nuestra obligación moral, el proporcionar fármacos más baratos para estos países y evitar que 1.000 personas mueren cada hora en el mundo debido a la malnutrición. Podemos utilizar estas tecnologías para conseguir alimentos más nutritivos y más sanos.

”LA COMUNICACIÓN ES LA CLAVE”

Quiero incidir en la importancia de la comunicación en este tema. Si le preguntas a la gente, ¿usted comería genes?, la respuesta evidente sería no. Estamos convencidos de que la comunicación es la clave. En la primera década de implantación no se comunicó, por lo menos con el alcance que se debía. Si tenemos un público bien informado sabrá tomar decisiones acertadas teniendo una buena base de conocimiento. Por eso, consideramos que los medios de comunicación tienen una labor esencial. Una vez que los medios conozcan bien esta tecnología, que pasen dos días en un laboratorio dirán, pues ¿cuál es el problema? Eso es lo que suele ocurrir. Los seres humanos somos malos en aceptar los cambios. Tenemos ejemplos en el pasado como la leche pasteurizada. Con el primer vehículo hay quien dijo que podría matar y eso no nos impidió adoptar esa tecnología. Los cambios cuestan, pero tenemos que dejar que el público decida.

NT: Usted lleva una vida dedicado a esto y se le ve mucha fe en su trabajo. ¿Se siente realmente independiente?

CJ: La mayor influencia que ha tenido en su vida ha sido la de Norman Borlaug porque él compartió su visión y el ISAAA es una organización sin ánimo de lucro. Y para él, una de sus mayores recompensas ser capaz de preservar la vida mediante el conocimiento compartido y facilitando el acceso a la tecnología a quienes más lo necesitan. Las cifras son impersonales siempre, pero conocer una familia que ha perdido un hijo te hace ver las cosas de manera más real. Esta es una tarea que me ha recompensado mucho y conseguir esto en un periodo de tiempo breve pues es todavía más importante. Quiero acabar con una cita de Norman. ¿Quién fue el mentor de Borlaug? El patólogo Stakman. Y quisiera establecer una analogía entre éste y Sócrates. Su estudiante más dotado fue Platón que en este caso sería Borlaug. Aunque hay diferencias evidentes, Sócrates sería el filósofo, el teórico, y Borlaug sería el implementador, el que lo llevara a la práctica. Estos dos filósofos solían pasear por los campos de olivos en Atenas discutiendo los grandes problemas hace dos milenios. Platón fundó la primera universidad y dos milenios después dos personas paseaban por los campos de trigo de Minnesota. Como ve, las semejanzas son evidentes. Ambos supusieron una enorme contribución a la humanidad. Borlaug era demasiado humilde para verse a sí mismo como un Platón pero sí que estableció ese paralelismo con Stakman, su mentor. Y él puso el resto.

Descarga el PDF de la ISAAA en homenaje a Norman Borlaug.

"Usemos la tecnología para erradicar el hambre y la pobreza"
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