viernes. 21.06.2024

"Que las palabras de Zapatero no se queden en el Congreso"

AGNESE MARRA
Las ONG ecologistas están contentas con las primeras palabras del presidente del Gobierno, pero piden hechos concretos para “evitar una tragedia nuclear” y le exigen que “sea más preciso” para un cierre que consideran que debe ser inminente.
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NUEVATRIBUNA.ES - 10.06.2009

Amigos de la Tierra, WWF, Greenpeace, Ecologistas en Acción y SEO/BirdLife están contentas con la respuesta que ha dio ayer y que ha ratificado hoy el presidente José Luis Rodríguez Zapatero en relación al cumplimiento de su programa electoral para llevar a cabo el cierre de la central nuclear de Garoña.

“Pedimos al Gobierno socialista y a su presidente que sean coherentes con sus compromisos, que ordene sin más demora el cierre inmediato y definitivo de la central nuclear de Garoña y que no de marcha atrás debido a las presiones del lobby nuclear y de Nuclenor, que sólo busca satisfacer sus intereses económicos explotando una central obsoleta y peligrosa, sin importarles poner con ello en riesgo la salud de la población y el medio ambiente y obstaculizar la implantación de un sistema energético 100% renovable”, han manifestado los responsables de estas organizaciones.

Sin embargo el responsable de la campaña contra las centrales nucleares de Greenpeace, Carlos Bravo, ha matizado su alegría: “Estamos contentos pero queremos que sea más explícito, sobre todo porque la pregunta que le hizo esta mañana Joan Herrera fue muy clara y nos hubiera gustado una respuesta más precisa”, explicaba a nuevatribuna.es.

LA ACTITUD PREVISIBLE DEL CSN

Según los activistas era “previsible” que el CSN apoyara una prórroga de la vida de esta central: “Es un secreto a voces el carácter pro nuclear del CSN. Era una decisión política y no técnica, ya que ha ignorado sus propias exigencias técnicas”.

Las ONG critican la falta de rigor e independencia de este organismo, que viene demostrando desde hace tiempo su “claro sesgo a favor” de los intereses de la industria nuclear. En este sentido los ecologistas recuerdan que el CSN “se ha olvidado y sobre todo ha minimizado el grave estado de agrietamiento múltiple por corrosión que afecta a elementos de la vasija del reactor y otros elementos del circuito primario, con un nivel de afectación “que no tiene parangón con ninguna otra central”, aseguran desde Greenpeace.

EL “DEBER DE ZAPATERO”

El PSOE tiene el compromiso de “sustituir de forma gradual la energía nuclear en España por energías seguras, limpias, y menos costosas, cerrando las centrales nucleares de forma ordenada en el tiempo al final de su vida útil, dando prioridad a la garantía de seguridad y con el máximo consenso social, potenciando el ahorro y la eficiencia energética y las energías renovables, la generación distribuida y las redes de transporte y distribución local”. Estas palabra forman parte del programa electoral de 2008 propuesto por el Partido Socialista en el caso de que ganaran las elecciones.

A esta promesa es a la que sea agarran todas las ONG y asociaciones ecologistas que hace años que solicitan el cierre de Garoña. “Queremos que sus palabras no se queden en sede parlamentaria y que se empiecen a llevar a cabo hechos concretos, es el deber de Zapatero si es que es coherente con su programa y es la única forma de evitar una tragedia nuclear”, dicen en Greenpeace.

A su vez Carlos Bravo recuerda que la central de Garoña abrió sus puertas el 30 de octubre de 1970, por lo que si su vida útil es de 40 años, dicha central debería cerrar sus puertas el 10 de octubre de 2010: “Eso sería lo correcto, pero por ahora con que Zapatero confirme su cierre estamos contentos”.

UN CIERRE QUE DARÁ POCAS PÉRDIDAS

Ante los problemas de suministro de energía que auguran los partidarios de la industria nuclear, en el caso de que finalmente Garoña se cerrara, las asociaciones ecologistas ofrecen un punto de vista bastante distinto: “Sin la central nuclear de Garoña el suministro eléctrico seguirá estando totalmente garantizado”.

Greenpeace explica que en 2008 los intercambios internacionales de electricidad de España se saldaron con la exportación de una cantidad equivalente a tres veces la producción eléctrica de Garoña. Así lo han reconocido el Secretario de Medio Ambiente de la Ejecutiva Federal del PSOE, Hugo Morán, y la Fundación Ideas que ha recomendado al Gobierno que no se renueve el permiso de explotación de Garoña, en el marco de un plan de cierre progresivo de las centrales nucleares.

Según la ONG la contribución energética de la central nuclear de Garoña es escasa (el 1,2% del total, en 2007) y está sobradamente compensada por la aportación de las energías renovables (éstas aportaron en 2007 un 23% del total de la electricidad generada). “El incremento de la producción de electricidad renovable en 2007 con respecto al 2006 supuso casi el doble de la aportación anual de Garoña”, dicen los activistas.

Para Ecologistas en Acción tampoco habría obstáculos económicos en el caso de que se cerrara ya que la central está más que amortizada. Su cierre “no implicaría ninguna subida del precio de la luz, a pesar de las mentiras e intoxicaciones sin fundamento que al respecto se han lanzado desde el lobby nuclear”.

Lo que consideran realmente peligroso es que Garoña siga abierta: “Se la conoce como la Central de las mil y una grietas, su vida está más que agotada”. Numerosas organizaciones sociales, ecologistas, sindicales, vecinales y políticas reclaman desde hace años el cierre de Garoña, petición hecha también desde instituciones como el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Álava, entre otras.

"Que las palabras de Zapatero no se queden en el Congreso"