domingo. 14.07.2024

"Estaremos allí donde vaya la presidenta Aguirre para que al menos nos vea"

La supresión del Consejo de la Juventud ha dejado huérfano al asociacionismo juvenil madrileño. El Gobierno regional sigue sin aclarar las razones que le han llevado a tomar esta decisión y cuál será la fecha oficial de cierre. A la desaparición de este organismo se unen la de otros como el Consejo de la Mujer que también está teniendo una fuerte contestación social.
NUEVATRIBUNA.ES 23.11.2010

“Allí donde vaya la presidenta (Esperanza Aguirre), estaremos para que nos vea ya que no nos va a recibir y no nos contesta por carta. Pero no queremos boicotear sus actos, la idea es llamar la atención para que alguien nos haga caso”.

Paula Guisando, responsable del Sindicato Joven de CCOO de Madrid y secretaria de la Comisión Permanente del Consejo de la Juventud no logra entender las razones que han llevado al Ejecutivo regional a suprimir este organismo que se creó en 1986. La supresión del mismo se incluye en la Ley de Medidas Fiscales y Administrativas para 2011 que ha afectado también a otras entidades como el Consejo de la Mujer y varios organismos públicos dependientes de Sanidad.

Los nueve miembros de la Comisión Permanente del Consejo se enteraron por la prensa de la decisión del Gobierno. Desconocen cuál será la fecha oficial pero prevén que sea el próximo uno de enero. El Ejecutivo alega que la supresión de organismos públicos responde a la crisis económica y a la falta de recursos pero los gastos solo suponen 170.000 euros del total del presupuesto. Además, el personal laboral que hasta ahora ha estado destinado a este organismo son en su mayoría funcionarios que se derivarán a otras partes de la administración, por lo que dichas nóminas no suponen un ahorro. Los trabajadores tampoco han recibido ningún tipo de información sobre su futuro.

“La supresión de este organismo no sólo tendrá repercusiones a nivel autonómico”, recuerda Paula Guisando. El Consejo de la Juventud se rige por ley. Es un organismo público donde están representadas 82 entidades juveniles. Si bien es cierto que existen otras muchas organizaciones juveniles a nivel local, “la idea es que la participación se articule de abajo a arriba, desde el ámbito local al ámbito autonómico. Así que hay entidades juveniles y consejos de juventud locales que van a quedar desprotegidos, no estarán representados en ningún sitio, porque no solo dejará de existir su interlocutor con la Administración autonómica sino también su representación en el Consejo de la Juventud de España”.

A lo largo de sus más de veinte años de existencia, el Consejo de la Juventud de Madrid ha ido superando muchos obstáculos. Poco a poco, su papel institucional ha ido limitándose. No hay ningún liberado entre los miembros de la Comisión, ni gerente ni presidente. Las personas que han estado trabajando allí lo han hecho de manera voluntaria quitándose horas de su trabajo y de su tiempo libre. “La vida del Consejo ha sido bastante irregular. Cada vez que ha habido algún tipo de conflicto, dependiendo de la relación de fuerzas en la Asamblea de Madrid se ha modificado la ley para limitar su acción”, señala esta sindicalista. A ello se une que la línea de subvenciones “se han visto afectadas en los últimos años y hay muchas entidades que han dejado de hacer sus actividades, así que la supresión del Consejo es lo último que le podían hacer al asociacionismo juvenil en Madrid”, lamenta. Y es que los mínimos presupuestos que se han ido destinando a Juventud se han ido desplazando a otro tipo de programas en donde se trata a los jóvenes como consumidores, negándoseles su derecho a participar en las políticas públicas lo que vulnera la Constitución que en su artículo 48 establece que “los poderes públicos promoverán las condiciones para la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo político, social, económico y cultural”.

La propia Ley de Juventud de la Comunidad de Madrid (que no ha sido derogada) establece las funciones de este Consejo entre ellas las de coordinar las políticas que en este caso deben ser transversales, afectan a varios ámbitos (empleo, vivienda, salud, etc.). “Las políticas de juventud han sido gravemente afectadas, si prácticamente ya no existían, ahora mismo se las elimina del mapa”, afirma Guisando.

Desde que se conoció la noticia la semana pasada, han sido numerosos los apoyos recibidos tanto del propio Consejo de la Juventud estatal, como del resto de consejos autonómicos y locales y de otras entidades sociales. Las organizaciones juveniles en Madrid han empezado a movilizarse. La semana pasada ya se celebraron las primeras concentraciones y está habiendo reuniones con otros colectivos afectados por el recorte de organismos públicos, como distintos colectivos de mujeres y organizaciones ecologistas.

La Comisión Permanente del Consejo se ha intentado poner en contacto tanto con la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, como con el vicepresidente del Gobierno, Ignacio González, ya que la Dirección General de la Juventud está inscrita en la Consejería de Cultura que a su vez depende de vicepresidencia. Ninguno ha respondido. Tampoco parece asumir ningún tipo de responsabilidad la directora general de Juventud, con la que sí se reunieron el viernes pasado. “Nadie nos ha dado ninguna respuesta, nadie da la cara”, señala la dirigente de CCOO.

Las entidades afectadas seguirán con sus reivindicaciones. “Hay que visualizar en positivo el trabajo que hace la juventud que es un colectivo bastante maltratado”, añade, y aunque su intención no es boicotear al Gobierno de la Comunidad ni a Aguirre, “allí donde vaya la presidenta estaremos para que nos vea”, asegura Paula Guisando.

"Estaremos allí donde vaya la presidenta Aguirre para que al menos nos vea"
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