DEFENSA DE LA SANIDAD PÚBLICA

Los objetivos inconfesables de los cursos privados de ecografía

Por Luisa Lores | La formación de médicos en ecografía del Servicio Madrileño de Salud es una aspiración de la medicina privada en su intento de externalizar la radiología.

Ignacio González junto al consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez. (Foto: Gobierno regional)
Ignacio González junto al consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez. (Foto: Gobierno regional)

Hace unos días el doctor Carlos Barra publicó en Nuevatribuna sus consideraciones sobre la privatización de la formación continuada de los médicos de la sanidad pública de Madrid, que se suma a la privatización de la enseñanza universitaria y de la investigación biomédica en esa comunidad. En este caso se trata de adjudicar a un centro privado, la clínica los Madroños, la formación “acelerada” en ecografía de los médicos de familia del Servicio Madrileño de Salud.

En el año 2013 la Universidad Autónoma de Madrid firmó un acuerdo de colaboración público-privada con esta clínica madrileña para la investigación y la docencia en el ámbito de las Neurociencias, lo que supuso una afrenta para los profesionales del Servicio Madrileño de Salud.

Esta nueva privatización representa el menosprecio de los radiólogos de los hospitales públicos, otra afrenta más por parte de la insoportable consejería de sanidad madrileña, que tiene otras implicaciones que quisiera resaltar.

La formación de médicos de familia en ecografía es una aspiración de la medicina privada en su intento de externalizar la radiología. Los estudios radiológicos simples, de TAC o Resonancia magnética, pueden trasmitirse e informarse a distancia, pero la ausencia de radiólogos presenciales dificulta la realización de las ecografías, lo que obliga a su reconversión en estudios TAC, más caros y menos inocuos, ya que radian al paciente y pueden requerir contraste.

El traspaso a los médicos de familia de la ecografía minimizaría este problema y allanaría el camino. Lo que se pretende es que los estudios realizados en los hospitales privados se almacenen en el mismo servidor (PACs) que los públicos y que los radiólogos, reconvertidos en teleoperadores, informen desde su domicilio o desde otros lugares distantes, incluso en otras CCAA o en otros países, los estudios solicitados a cualquier hora del día o de la noche. Y además está el objetivo del “open data” es decir el acceso a la historia clínica y a los estudios de imagen de los pacientes de todos los centros por parte de las empresas privadas.

Esto ya está ocurriendo en Galicia, donde los profesionales de los centros privados tienen a su disposición toda la información generada en los hospitales públicos -mientras que a los profesionales del SERGAS no se les permite acceder a los estudios realizados en los hospitales privados-  o en Murcia, donde se ha permitido a la empresa Siemens, a cambio de 7 millones de euros de las mermadas arcas públicas de la comunidad, interconectar toda la imagen médica, lo que facilita a la multinacional extranjera y a la sanidad privada de Murcia el acceso a los datos sanitarios de su población, de valor incalculable en el mercado.

Ante estos hechos, que afectan de una u otra manera a todas las CCAA, la población debería conocer que:

-La externalización de la radiología en EEUU ha disminuido enormemente la calidad de los estudios y de los informes, lo que es ampliamente admitido por su comunidad radiológica.

-La ausencia de radiólogo presencial en los hospitales es una de las principales razones que explican el incremento de la radiación a la población estadounidense, junto a la gestión privada y al pago por acto médico, y causa del incremento de las tasas de cáncer, especialmente de la leucemia y del cáncer cerebral infantil, según publicaciones recientes.

-Tal es la preocupación existente que las organizaciones de radiólogos de EEUU han consensuado un documento donde se afirma que la única forma de combatir estos graves hechos es cambiar la gestión de la sanidad estadounidense, creando un Sistema Nacional de Salud al estilo del nuestro, mientras nuestros gobernantes caminan en sentido contrario.

-Por otra parte, los radiólogos del SNS hemos impartido la docencia los MIR, incluyendo a los médicos de familia y lo seguiremos haciendo, pero no parece razonable que en unos momentos de crisis económica profunda, en los que la necesidad de la medicina familiar y comunitaria es probablemente muy superior a la necesidad de la radiología para la población en general, los médicos de familia gasten su precioso tiempo en realizar ecografías.

Las organizaciones ciudadanas y profesionales debemos conocer, recurrir y frenar estos y otros experimentos similares que se están implantando, sobre todo en las CCAA gobernadas por el PP, que ocultan y posponen sus deudas, en buena parte ilegítimas, privatizando la sanidad y cediendo a multinacionales extranjeras y fondos de capital riesgo los servicios más rentables y los datos más sensibles de su población.


Por Luisa Lores Agúin, Radióloga, Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública