#TEMP
jueves. 07.07.2022
LIBRERÍA CAZARABET | EL SUEÑO IGUALITARIO

"Al Estado no le interesa abrir la herida de las cajas de ahorro"

El periodista Joxerra Senar Elso, autor del libro de investigación sobre Caja Navarra: 'CAN y aquí no ha pasado nada' , subraya en esta entrevista que al Estado no le interesa investigar a fondo lo sucedido, "como si conllevara la apertura de una caja de Pandora".

Joxerra-Sena2Cazarabet | ¿Cómo se articula el ejercer el periodismo en las condiciones que se daban cuando, por ejemplo, trabajabas en Euskaldunon Egunkaria?

Joxerra Senar Elso | Pues obviamente no era fácil, pero Egunkaria fue una gran escuela para mí. Yo trabaje dos años y cinco meses hasta su cierre (en febrero de 2003) en la sección de Economía. Cuando llamabas a ciertos ámbitos, no era ese tipo de periódico que consigue abrir puertas con su sola mención, y eso dificultaba el trabajo, pero a la larga, te ayuda. A veces incluso tenías que explicar qué tipo de periódico era el nuestro, intuyendo que tu interlocutor no lo conocía. Eso te imprime humildad, que para mí, es una característica fundamental para nuestro oficio. Éramos un periódico pequeño de un país tan pequeño que sólo tenía un único diario en su lengua. Pero en su pequeñez, Egunkaria era grande, tan grande que cuando lo cerraron, ante semejante injusticia toda una sociedad ayudó a levantar un nuevo periódico en poco más de cuatro meses: Berria. Trabajar en Berria Egunkaria tiene en común que gozas de una autonomía que los periodistas de grandes medios no tienen.

¿Y cómo se vive que la Audiencia Nacional ordene el cierre del diario?

Pues muy mal. Eran los tiempos de la mayoría absoluta de Aznar y la estrategia de represión en el País Vasco era tal, que sospechábamos que se podían atrever a hacer algo con nosotros. Recuerdo que el verano anterior les comenté eso a unos amigos y algunos de ellos, escépticos, me contestaron que no, que exageraba. Desgraciadamente acerté, pero cuando el 20 de febrero de 2003 te despiertan abruptamente para contarte que la Guardia Civil ha cerrado el periódico el golpe es brutal y la sorpresa mayúscula, más allá de las sospechas y conversaciones previas. Adiós al reportaje que estabas escribiendo, adiós a muchas cosas. En pocos segundos tu chip cambia y miras hacia delante y alrededor. Alrededor tienes compañeros que conforman una gran familia y delante la incertidumbre más absoluta. Los cinco días posteriores al cierre fueron los más largos e intensos de mi vida. Echando la vista atrás hoy contemplo con estupor cómo fuimos capaces de levantar otro periódico (Berria) de la nada. El apoyo de la sociedad vasca fue increíble. El caso Egunkaria acabó en la nada, pero fue un largo proceso judicial que duró muchos años y que lo sufrieron sobre todo los encausados. Hoy me río cuando medios españoles dan lecciones a otros países sobre ataques a la libertad de expresión. Mejor harían antes en mirar en casa.

Ahora, ¿cómo es ejercer el periodismo en Iruña?

Hasta hace poco aquí, en Navarra, ha gobernado la derecha de UPN que ha ninguneado a medios como el nuestro. Todavía hoy miembros de ese partido son reticentes a concedernos entrevistas, lo cual demuestra el talante que tienen. Es verdad que eso también está cambiando poco a poco. Por lo demás, ejercemos el periodismo con normalidad, lo mejor que podemos, con nuestros errores y aciertos.

caja-navarraHas escrito CAN y aquí no ha pasado nada, que “es un gran reportaje” y una larga crónica sobre todo lo que pasó alrededor de Caja Navarra… ¿cómo empezó todo?

Yo había seguido muy de cerca el proceso de integración de Caja Navarra y otras tres cajas que duró cerca de dos años y que acabó con la absorción por parte de Caixabank en marzo de 2012. Aquello me pareció un escándalo, porque el banco catalán consiguió comprar la CAN por un precio irrisorio. Sin embargo, pasaron los meses y nadie dio explicaciones. No pasó nada. Absorbido por mi quehacer diario, yo tampoco hice nada. Tuvo que ser una agrupación de ciudadanos, Kontuz, quien empezó a agitar el árbol y presentó una denuncia. Era enero de 2013 cuando el sindicato ELA me propuso escribir sobre qué había pasado con Caja Navarra. Se juntaron el hambre con las ganas de comer, y esa propuesta me supuso un acicate para investigar. En principio, no iba a ser largo, pero al final ha terminado siendo un libro extenso de 286 páginas.

¿Cuando la crónica se fue convirtiendo en un libro?

En el camino. Empecé con mucha fuerza y necesité cuatro meses para recopilar información y escribir cerca de cien páginas. Entonces me di cuenta lo duro que iba a ser, porque todavía había mucho que contar, mucha información que analizar. Seguramente fue entonces.

Aquí la investigación, el tener buenos contactos es fundamental… Cuéntanos.

Pues lo más importante ha sido el acceso a cierta información que no era pública. Esa información era relevante para rellenar las muchas lagunas que tienen la versión oficial y la documentación publicada. Algunas fuentes me han ayudado a ir más allá de las cifras, y contar aspectos que ayudan a entender el funcionamiento de la caja desde la llegada del director Enrique Goñi, figura clave de lo sucedido. Y luego hay mucho de investigación y análisis propio.

¿Pero qué metodología de trabajo seguiste?

Desde el principio tenía más o menos claro el esquema del libro, dividido en cuatro partes: origen e historia de la caja; proceso de fusión con la caja municipal; años de gestión entre 2002 y 2009 y el proceso de integración de Banca Cívica. También tuve claro que cada capítulo tenía que tener un título llamativo y dentro del texto, pequeños títulos que den respiro al lector y sean, al mismo tiempo, atractivos. Teniendo claro eso, el libro es fruto del recorrido realizado siguiendo los hitos marcados en el esquema inicial. Alguna vez lo he comparado con una etapa larga de alta montaña del Tour. Escribiendo e investigando la parte más difícil, solía decir a mi entorno que “estaba en el Tourmalet”. Necesité tres meses para subir el Tourmalet. Terminar toda la etapa me costó año y medio.

¿Las cajas de ahorros se convirtieron en un ‘negociete’ para unos pocos… “un juguete bancario” a manos de políticos de turno?

Las cajas han sido un juguete en manos de políticos y de empresarios de turno

Lo ocurrido con las cajas de ahorro tiene una dimensión muy grande, porque está en el meollo de una crisis ya duradera y ahora parece que el desmadre de algunas cajas se lo llevó el viento. Tengo claro que al estado no le interesa abrir la herida de las cajas, no le interesa investigar a fondo lo sucedido, como si conllevara la apertura de una caja de Pandora. Yo sobre todo conozco el caso de Caja Navarra pero colateralmente conozco otros casos. Matizando que ha habido algunas cajas bien gestionadas, yo diría que sí, que han sido un juguete en manos de políticos y de empresarios de turno. Esas cajas no estaban al servicio de la economía del territorio sino al servicio de intereses muy concretos relacionados la mayoría con el ladrillo y el cemento. Si eso no es corrupción se le parece.

¿Cuándo se empieza a fraguar la estafa en torno a la CAN? ¿Bajo qué responsables políticos?

Se fragua desde el inicio de proceso de fusión entre Caja Navarra y la Caja Municipal de Pamplona. Desde el comienzo tuvieron pensado cómo querían que fuera la nueva entidad y quién la iba a dirigir, un entonces desconocido Enrique Goñi. Era su hombre. El proceso fue diseñado por personas ajenas a la caja y sin ninguna relación con Navarra ni su Parlamento, teóricamente verdaderos dueños de la caja. Dejaron gestionar los efectos de la fusión a los directivos anteriores, pero en cuanto la nueva caja sorteó ese periodo se deshicieron de ellos y pusieron al mando a Goñi. Con él se transforma la caja. Adopta una estrategia basada en un crecimiento alocado, rompe con la gestión anterior y la caja juega a ser un gran banco. Se deshace de los trabajadores más veteranos mediante un proceso de prejubilaciones  que rompe con la lógica económica. Se abren infinidad de oficinas fuera de Navarra, se sale al extranjero, se inaugura una oficina en la principal avenida de Washington muy cerca de la Casa Blanca… Todo es a lo grande. Aunque antes también era una caja al servicio del establishment navarro, con Goñi eso se acrecienta. O el auge de Caja Navarra coincide con una época donde ese mismo régimen vive una época boyante. No es casual. A partir de 2004 esas élites forman parte del consejo de administración: un conglomerado formado básicamente por ciertos partidos (Unión del Pueblo Navarro-Partido Socialista de Navarra- la hoy extinta CDN Convergencia de Demócratas de Navarra), ciertos sindicatos (CCOO-UGT) y empresarios. También hay otros actores. Entendiendo que política no sólo hacen los partidos, todos ellos son los responsables políticos aunque el grado de responsabilidad de cada uno de ellos tampoco es la misma. 

¿Y los responsables más activos?

Yolanda Barcina, exalcaldesa de Pamplona y expresidenta de Navarra, fue la dirigente de un órgano muy importante de Caja Navarra: la comisión de control

Señalaré a varios. En primer lugar, Enrique Goñi porque era el capitán al mando del barco. En segundo lugar, Miguel Sanz expresidente de Caja Navarra, porque era el dirigente máximo del consejo de administración, órgano que estaba por encima del director. El dirigente del principal partido era el hombre con más poder de Navarra, ya que durante muchos años ostentó el poder político y económico. Yolanda Barcina, exalcaldesa de Pamplona y expresidenta de Navarra, fue la dirigente de un órgano muy importante de Caja Navarra: la comisión de control. Ese órgano supuestamente tenía autonomía y debía vigilar lo que hacía el consejo de administración y la dirección, ¿pero cómo iba a tener autonomía si Barcina era el delfín político de Sanz y cómo iba a vigilar si no tenía conocimientos financieros para controlar nada? Junto a ellos, también señalaría a Ricardo Marti Fluxá abogado madrileño que fue secretario de Estado de Seguridad en el primer mandato de Aznar y que acabó en el consejo de administración de Caja Navarra supuestamente por su prestigio. Tuvo varios conflictos de interés y algunas inversiones relacionadas con él le costaron muy caro a la caja. También señalaría a José Antonio Asiáin, expresidente de Caja Navarra (2010-2012), hombre vinculado al PSN. Junto a ellos, están dirigentes de la patronal, directivos del periódico más vendido…

¿Quiénes fueron las élites económicas y las fortunas que más se beneficiaron de la caída de la CAN?

Los empresarios de la construcción tenían a una caja aliada, que invertía con ellos y asumía sus operaciones más ruinosas

Más o menos he respondido a esa pregunta. En los órganos de gobierno de la caja se repartían muchos asientos y unas jugosas dietas, que más que premiar la responsabilidad del cargo supusieron una manera de tener una pléyade de estómagos agradecidos. Por eso nadie criticó la estrategia de crecimiento. En la época de vacas gordas, tal vez fuera más difícil levantar la voz ya que la caja fue una máquina de hacer dinero, con unos beneficios que lo ocultaban todo. Pero cuando aparecen los problemas tampoco hay crítica. Fue entonces cuando se pagaron las dietas más caras. Quienes formaron parte de esos órganos, tenían facilidades para acceder a los créditos, algunos con características muy ventajosas. Aumentó considerablemente el equipo directivo, aumentaron sus sueldos… Los empresarios de la construcción tenían a una caja aliada, que invertía con ellos y asumía sus operaciones más ruinosas… De esta manera, la caja se convierte en un banco que reparte muchos favores tanto dentro de la entidad como fuera a ese conglomerado que en Navarra llamamos régimen.

Joxerra me parece que el libro dice mucho, explica todo muy bien, pero que va a hacer poca gracia a unos cuantos. ¿Cómo se ha tomado la sociedad e Iruñea y los navarros en general el libro? Supongo que de manera muy diferente a como se lo han tomado los poseedores de las fortunas. Y ya no te digo nada de los responsables de la quiebra, tanto los más directos  a lo indirectos.

Pues no lo sé, la verdad. Me han llegado buenas opiniones y eso es lo que más me reconforta por todo el trabajo y el sacrificio que he hecho. Me gustaría que llegara a más gente, pero a veces los caminos de un libro son insondables. Yo creo que la sociedad navarra está de enhorabuena, porque hay otro libro sobre Caja Navarra (El Banquete) e Ivan Giménez ha publicado otro libro muy interesante que desmenuza a ese régimen (El corralito foral). La asociación Kontuz ha desempeñado una labor muy importante a la hora de levantar el velo de lo ocurrido con Caja Navarra. Mi libro es una contribución más en esa concienciación social, y me siento contento por eso. En cuanto a cómo se lo han tomado esas élites, tampoco lo sé. Supongo que mal. A algunos les escocerá bastante, otros habrán leído lo que su conciencia les repite en silencio, otros ni lo habrán leído y alguno pensará, con el bolsillo lleno, que es una injusticia. Yolanda Barcina, tras el fracaso electoral de mayo, reconoció que uno de los factores de la caída de UPN ha sido la sensación generalizada de corrupción y el tema de Caja Navarra, que, según ella, algunos lo han querido asociar con corrupción. En UPN, no han hecho ninguna autocrítica, y, siguen queriendo culpar al mensajero. Una muy mala gestión y una no asunción de responsabilidad de sus consejeros llevó a que los navarros perdieran el control público de una caja, que hubiera podido ser de gran ayuda en la crisis, si en lugar de al servicio de las élites hubiera estado al servicio del interés general.

Mala gestión y corrupción de la entidad, correr riesgos innecesarios en operaciones inmobiliarias, sueldos indecentes de directivos… ¿y qué más?

Uno de los grandes beneficiarios del aeropuerto de Ciudad Real fue una empresa en la que invirtió Caja Navarra

Pues algunas operaciones que rozan el larguero con casos sonoros de corrupción, multitud de  conflictos de interés, inversiones millonarias ajenas a los intereses navarros, y en el trasfondo, un ambiente de corrupción moral que nos explica mucho de dónde estamos hoy. Caja Navarra se relacionó con todo tipo de empresas, algunas ajenas a Navarra y tirando de ese hilo me ha servido para conocer una serie de hechos y personajes, que son los causantes y desgraciadamente por ahora vencedores de esta situación. Por ejemplo, lo ocurrido con el aeropuerto de Ciudad Real, un despropósito por el cual nadie salvo los ciudadanos ha pagado, y uno sus artífices iniciales, José Bono, sigue dando lecciones. Uno de los grandes beneficiarios de esa operación ruinosa para el sector público fue una empresa en la que invirtió Caja Navarra. Empresarios, banqueros, mandamases de los reinos de taifa hacían y deshacían pero al final ha sido la sociedad quien ha pagado su fiesta.

¿Los gobiernos de Zapatero-Salgado y Rajoy–De Guindos no han sabido o no han querido poner coto a esta situación?

El rescate europeo viene a raíz del agujero de Bankia, banco de cajas controlado íntegramente por el PP

Pues seguramente ambas cosas. Apagar una crisis financiera no es nada fácil, pero es que claro estamos hablando de dos partidos (PP-PSOE) que son los máximos impulsores de la burbuja. El Gobierno de González apostó por el ladrillo; el Gobierno de Aznar lo fomentó mediante leyes de liberalización de suelo, y un dejar hacer al mercado; el Gobierno de Zapatero no hizo nada para controlar el mercado inmobiliario cuando se desbocó y cuando ya se encendieron las primeras luces de emergencia, el hombre sacó pecho ante la comunidad internacional por el sólido sistema financiero de su país. Estamos hablando de dos partidos que han gestionado algunas de las cajas más ruinosas, y por tanto, ambos son responsables de lo ocurrido con las cajas. Cuando estalló la crisis financiera española, la estrategia del Gobierno de Zapatero/Banco de España se basó en un vamos a ganar tiempo hasta que la situación se hizo insostenible. Un analista internacional lo resumió con un “pegar la patada a la lata y seguir adelante”… hasta contra la pared. Recordemos que Rajoy prometió que no iba a poner un euro en los bancos. Al final han sido cerca de 60.000 mil millones de capitalización directa (más un sinfín de otras millonarias ayudas de diferente índole), de los cuales 40.000 millones lo ponía la UE y que la mayoría se dan por perdidas. El coste social es conocido. Jamás una mentira ha sido tan ignominiosa. Hay que recordar que el rescate europeo viene a raíz del agujero de Bankia, banco de cajas controlado íntegramente por el PP.

Lo único que han hecho son reformas pero aun con ello han permitido que se liquiden las cajas, haciendo pagar a todos los españoles el rescate.

Los grandes bancos se han repartido prácticamente un gran parte de la tarta de las cajas

Si recordáis en eso también mintieron. Que el rescate financiero no iba a costar al ciudadano, que el dinero de Europa no lo tenían que pagar el sector público, que no había condiciones. Pero tras aprobar el rescate en verano de 2011, el PP y el PSOE cambiaron la Constitución en poco más de 20 días. Tras años y años de defender que la Constitución era inamovible, de repente, la cambiaron para sacralizar el cumplimiento de la estabilidad financiera y demostrar que son raudos para obedecer a quien ha puesto el dinero. También enseguida vinieron otro tipo de condicionamientos que han hecho que al final sea el ciudadano quien lo pague todo. Entre esas condiciones también está la pérdida de las cajas y su privatización.

Al final la privatización de las cajas de ahorros sólo beneficia a los mismos que hicieron que estallase la crisis y que hicieron que se perdiese lo poco público y social de las cajas de ahorro.

Desgraciadamente, dentro de las condiciones de la UE, no está el levantar todas las alfombras y hacer pagar a los culpables una parte de la factura. Al final, los mayores beneficiados han sido los grandes bancos que, contando con varias ventajas públicas, se han repartido prácticamente un gran parte de la tarta de las cajas. No me gustaría olvidarme del Banco de España, el supervisor. No hizo nada y por la omisión en sus funciones es uno de los máximos responsables de lo ocurrido.

"Al Estado no le interesa abrir la herida de las cajas de ahorro"
Comentarios