martes 15.10.2019

Toda la sucia verdad sobre la guerra

La filtración de documentos secretos sobre la guerra que se libra en el país ha revelado, entre otras cosas, que durante la administración Obama han aumentado las operaciones de grupos paramilitares relacionados con la CIA, que "ocasionalmente" se han cobrado de las vidas de civiles en el transcurso de sus maniobras.

NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 26.7.2010

La página web Wikileaks ha obtenido más de 92.000 documentos secretos referentes a las acciones del Ejército estadounidense durante la guerra en Afganistán, y que detallan, entre otros aspectos, la colaboración de los servicios de Inteligencia paquistaníes con la insurgencia talibán, así como operativos de combate nunca revelados hasta el momento. Pero lo que ha destapado el escándalo es la revelación de operaciones encubiertas con muertes de civiles de las que nunca se informó públicamente. Lo que más daño ha causado al Ejército es la denuncia de 195 injustas muertes de civiles a manos de soldados de la coalición. Muchas de las vícltimas eran motociclistas y conductores inocentes cuya única culpa fue la de haberse atrevido a acercarse a soldados de la ISAF, siendo tomados por terroristas suicidas con bombas. Por ejemplo, se ha dado a conocer un incidente en el que una patrulla estadounidense disparó a un bus, hiriendo a 15 pasajeros. También se detallan incidentes en que civiles fallecieron a manos de soldados británicos. Las mencionadas notas descubren también la existencia de una “unidad negra”, especializada en “matar y capturar” a los líderes del talibán sin ningún fallo judicial de por medio.

La filtración se ha producido a través de Wikileaks, la organización sin fines de lucro que el pasado mes de abril difundió un vídeo secreto sobre la muerte de un periodista de Reuters en una operación del Ejército estadounidense en Bagdad. La organización ha avanzado el contenido de los documentos de manera simultánea a tres de los diarios más importantes del mundo: 'The New York Times', el británico 'The Guardian' y 'Der Spiegel', de Alemania.

La filtración de los documentos ha sido condenada inmediatamente por la Casa Blanca, en particular por el asesor de seguridad del presidente Obama, James Jones, que la ha calificado de acto "irresponsable" y susceptible de poner en peligro la seguridad de las operaciones y del país.

Los informes, recogidos entre enero de 2004 y diciembre de 2009 suponen, a juicio del jefe de la sección de la investigación del 'Guardian', David Leigh, "lo que podría ser la mayor filtración en la historia de los servicios de Inteligencia". Ninguna de las fuentes oficiales consultadas por el diario 'NY Times' ha disputado la veracidad de la información, según el rotativo estadounidense. No obstante, los documentos revelados no contradicen versiones oficiales de las operaciones, aunque sí contienen información que revela que, en algunas ocasiones, el Ejército estadounidense ha realizado comentarios públicos que llevan a la confusión sobre el desarrollo de la guerra.

PAKISTÁN

Varios informes de la Inteligencia estadounidense acusan al Servicio de Inteligencia Paquistaní (ISI) de "armar, financiar y entrenar a la insurgencia talibán desde 2004", según revelan los documentos, aunque se destaca que no existe ninguna prueba concluyente que demuestre estas acusaciones. Los documentos indican que operativos secretos del ISI habrían entrenado a terroristas suicidas y proporcionado enormes sumas de dinero a los talibán a través de la frontera. Además, existiría un compromiso por parte de la agencia de inteligencia paquistaní por el que se daría apoyo logístico para esconder a los encargados de perpetrar posibles magnicidios, entre ellos el asesinato del presidente afgano Hamid Karzai. Sin embargo, pocos de los eventos descritos en los informes han sucedido en la realidad y la fiabilidad de las fuentes no es lo suficientemente sólida, al tratarse sobre todo de oficiales afganos los encargados de proporcionar esta información a las agencias de inteligencia estadounidenses.

DAÑOS COLATERALES

Los documentos detallan que el régimen talibán ha empleado misiles portátiles infrarrojos modelo Stinger contra aviones de combate aliados, la misma clase de arma que contribuyó a que los muyaidines afganos derrotaran los soviéticos en el conflicto de 1980. De igual modo, se desvela la existencia de unidades secretas conocido como Fuerza de Intervención 373 --un grupo clasificado de operativos especiales del Ejército y de la Marina-- que cuentan con una lista de "muerte o captura" en la que figuran unos 70 altos comandantes insurgentes. También se revela que grupos paramilitares relacionados con la CIA, y conocidos como miembros de la OGA (Otra Agencia del Gobierno, por sus siglas en inglés) operan en Afganistán y ocasionalmente se han cobrado indirectamente las vidas de civiles en el transcurso de sus maniobras.

Las misiones de estas unidades secretas, apunta el 'NY Times' según los documentos, "han aumentado en número bajo la administración Obama, con un éxito notable". Sin embargo, además de las bajas civiles que causan estos operativos, encargados de organizar emboscadas, ordenar ataques aéreos y emprender asaltos nocturnos, comportan un gran coste económico. En este sentido, también se destaca que la CIA ha corrido desde 2001 a 2008 con los gastos de las agencias de espionaje afganas, las cuales se han convertido "en una mera subsidiaria" de la Agencia Central de Inteligencia. Del mismo modo, el Ejército está aumentando el uso de aviones no tripulados a pesar de que "su rendimiento está siendo mucho menos impresionante" del que se ha estimado públicamente.

Algunos, según los informes "se estrellan o chocan entre sí", lo que desemboca en "misiones enormemente arriesgadas" para recuperar los restos de los aparatos antes de que los talibán se hagan con el armamento que transportan. Los informes, en términos generales, describen a una insurgencia "resistente y astuta" que está desangrando a las fuerzas estadounidenses a través de una guerra de desgaste, según las conclusiones preliminares de los numerosos periodistas del diario estadounidense encargados de analizar los documentos.

Los talibán eligen cuándo, cómo y dónde luchar, usando técnicas de sabotaje y engaño, así como tácticas de manipulación psicológica sobre los oficiales y los civiles afganos, bien a través de amenazas, carisma, violencia, dinero, fervor religioso o llamamientos populistas. Queda por contrastar el número de bajas civiles detallado en los documentos por "conducta inapropiada" de los soldados: casi 200 civiles podrían haber muerto y otros 174 habrían resultado heridos a manos de las tropas de la coalición al ser confundidos con terroristas suicidas.

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