miércoles 21.08.2019

El Nieto 114

Por Walter C. Medina | La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, confirmó la recuperación de su nieto.

El Nieto 114

La noticia de la recuperación del nieto 114 irrumpió ayer en los medios de comunicación argentinos y llenó de orgullo a quienes ven en la búsqueda de las Abuelas de Plaza de Mayo un verdadero ejemplo de lucha.

Guido Carlotto es también Ignacio Hurban, tiene 35 años, es músico y vive en la localidad bonaerense de Olavarría. Por su cuenta se presentó al examen de ADN que terminó confirmando su identidad. “Es mi nieto”, dijo la presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto. Y el resultado de dicho análisis no deja lugar para las dudas. Fue la jueza Servini de Cubría –la misma que investiga los crímenes del franquismo- quien le dio la noticia a esta abuela que lleva 36 años en una búsqueda sin tregua.

Tal vez Guido (Ignacio), habría leído su propia historia en cada uno de los nietos encontrados por Abuelas de Plaza de Mayo. Ahora sabe que el 1 de agosto de 1977, su madre, Laura Carlotto, fue secuestrada por un grupo de tareas que operaba durante los años de la dictadura militar más sangrienta del país. Laura había llegado a la casa del matrimonio Aued-Medici, en la ciudad de La Plata. Juntos militaban en la Juventud Peronista disciplinada en Montoneros. Los planes de Laura eran quedarse un tiempo en esa casa y pasar a la clandestinidad para esquivar el cerco represivo. Sin embargo no lo logró y su secuestro se produjo en ese mismo domicilio. Laura estaba embarazada.

Guido nació en Hospital Militar e inmediatamente Laura fue trasladada al centro clandestino de detención "La Cacha", en la localidad de Olmos, donde poco tiempo más tarde fue asesinada. Los restos de Laura Carlotto fueron entregados a su familia. De este modo se cerraba un capítulo que alumbraba otro, el iniciado por Estela ese mismo día.

Hoy, 5 de agosto de 2014, aquella búsqueda ha llegado a su fin. Finalmente Estela podrá abrazar a su nieto. Un abrazo que, para los argentinos que admiramos el imperecedero espíritu de lucha de esta excepcional mujer, es mucho más que un gesto de reencuentro.