miércoles 20.11.2019
CRÓNICAS DE AMÉRICA LATINA | ANA INÉS LÓPEZ ACCOTTO

Malvinas, las últimas andanzas imperiales de la pérfida Albión

Por unanimidad, el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas aprobó una nueva resolución que insta al Reino Unido y a Argentina a entablar el diálogo y la negociación por la cuestión de la soberanía de las Islas Malvinas.

Cristina Fernández y David Cameron.
Cristina Fernández y David Cameron.

La resolución fue en respuesta a una presentación del canciller argentino, Héctor Timerman, tras enfrentamientos verbales e incremento de la tensión con el Reino Unido, originados por unas declaraciones del primer ministro británico.

Apenas unas horas después de un nuevo reclamo de la presidenta Cristina Fernández durante los actos por el 29º aniversario del fin de la guerra, el primer ministro británico, David Cameron, afirmó ante el Parlamento que la soberanía del archipiélago no es negociable y ratificó el derecho a la autodeterminación de los isleños.

“Mientras las Islas Malvinas quieran ser territorio soberano británico deben seguir siendo territorio soberano británico. Punto final de la historia”, fue la expresión utilizada por el conservador Cameron ante el Parlamento Británico.

La respuesta del gobierno argentino no se hizo esperar. La presidenta Fernández calificó los dichos de Cameron como “un gesto de mediocridad y casi de estupidez” al querer clausurar la vía del diálogo y la negociación. “Los argentinos nunca creímos en los puntos finales ni para los derechos humanos ni mucho menos para los derechos soberanos sobre nuestras islas Malvinas, que solamente la mediocridad, que solamente la arrogancia cree que se puede poner punto final a una historia”, agregó.

Por su parte, el embajador argentino ante la ONU, Jorge Argüello, sostuvo que “la comunidad internacional deberá evaluar cuidadosamente hasta qué punto le conviene seguir reconociendo status de miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU a aquellos países que sistemáticamente ignoran o violentan las decisiones de la Asamblea General (…) Los dichos del señor Cameron confirman que el Reino Unido hará valer su interés por las buenas o por las malas. No están dispuestos a proceder conforme al derecho sino a defender su posición de hecho, originada por la fuerza en el siglo XIX”.

“De esta manera, el gobierno de Gran Bretaña sepultó el último intento que hizo la Casa Rosada de abrir el diálogo con Londres por la soberanía de las Malvinas”, sostuvo el diario argentino La Nación, que no se caracteriza por defender las posiciones del gobierno. Distintos miembros de la oposición también manifestaron su repudio a las declaraciones de Cameron.

En la presentación ante el Comité, el canciller afirmó que “Argentina no tiene duda alguna acerca de su soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Sin embargo, a fin de cumplir con la obligación de reanudar las negociaciones sobre soberanía, que pesa de igual modo sobre ambas partes en la disputa, el Gobierno argentino ha reiterado, en cada ocasión en que le fue posible, su permanente voluntad negociadora”.

El canciller argentino cuestionó su idoneidad para formar parte del Consejo de Seguridad de la ONU: “El Reino Unido permanece impertérrito ante los llamamientos de la comunidad internacional. Esta actitud resulta aún más preocupante si tenemos en cuenta que es adoptada por un miembro permanente del Consejo de Seguridad, órgano cuyo propósito principal es la preservación de la paz y la seguridad internacionales”.

Así mismo denunció que, tras la excusa de no negociar la Cuestión de las Islas Malvinas en nombre de la autodeterminación de los isleños, el gobierno británico oculta sus verdaderos intereses estratégicos y económicos que se corresponden con los principios rectores de las potencias colonialistas del siglo XIX.

En este sentido, señaló que las recientes actividades británicas de exploración y explotación de recursos naturales renovables y no renovables en la zona en disputa, no sólo contradicen el mandato de la ONU de no innovar mientras la controversia no se encuentre en proceso de resolución, sino que “reedita la política de aprovechamiento y explotación de recursos ajenos que caracterizó el papel que del Reino Unido ha jugado en la política internacional a lo largo de la historia”.

Timerman hizo responsable a las autoridades británicas “que ilegalmente ocupan las islas” por la seguridad del artista plástico James Peck, nacido en las Islas Malvinas, quien en días pasados recibió amenazas de muerte si intentaba regresar a las Islas, después de haber recibido la ciudadanía argentina de manos de la presidenta Fernández.

Nuevo apoyo de la OEA

Durante la reciente Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en San Salvador, el 8 de junio se aprobó por aclamación, con el apoyo de todos los países una declaración en la que los cancilleres reiteraron el respaldo a Argentina en su reclamo al Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, así como los espacios marítimos circundantes.

En la misma se reafirma “la necesidad de que los Gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reanuden, cuanto antes, las negociaciones sobre la disputa de soberanía, con el objeto de encontrar una solución pacífica a esta prolongada controversia”.

En esta declaración -que es una más de las que, desde 1993, aprueba anualmente la OEA-, la Asamblea General reitera que la Cuestión de las Islas Malvinas es de interés hemisférico permanente y decide continuar examinando la cuestión hasta su solución definitiva.

Este año fue presentada al Plenario por Brasil para su consideración; Chile, por su parte, en ejercicio de la presidencia del Grupo de Río, leyó la “Declaración del Grupo de Río sobre Actividades Militares del Reino Unido en las Islas Malvinas” (15/10/2010); a su vez Paraguay, en calidad de presidente por-témpore del Mercosur, dio lectura a la “Declaración Especial de los Presidentes de los Estados Partes del Mercosur y Estados Asociados sobre las Malvinas” (17/12/2010); y Guyana, país a cargo de la presidencia de la Unasur, leyó la carta de los países de la Unión que fue entregada el 6 de abril al Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

Finalmente, la delegación uruguaya solicitó la aprobación por aclamación, a la que se sumaron México, Venezuela, Perú, Nicaragua, Panamá, Bolivia, República Dominicana, Ecuador, Surinam, Colombia, Costa Rica, Guatemala y St. Kitts and Nevis.

Malvinas, las últimas andanzas imperiales de la pérfida Albión
Comentarios