sábado 04.04.2020

La lluvia convierte a Haití en un lodazal y en caldo de cultivo de enfermedades y epidemias

Se cumple un mes del tremendo terremoto de 7,2 grados en la escala de Ritcher que destruyó a Haití, el país más pobre de América y la situación, lejos de mejorar, vuelve a agravarse con la llegada de las fuertes lluvias.
NUEVATRIBUNA.ES / AGENCIAS - 12.2.2010

El temporal que este jueves azotó la capital inundó el Camp de Mars, el parque donde comparten espacio miles de haitianos sin techo, cuyo número ronda el millón doscientosmil. Estas personas viven al aire libre, sin abrigo ni letrinas adecuadas, y los ríos de lodo y desechos humanos amenazan con desencadenar la segunda gran tragedia en el país: la crisis sanitaria.

De acuerdo con los testimonios de los periodistas enviados a la zona, miles de hombres y mujeres todavía compiten por un poco de agua para lavarse los dientes y enjabonarse la cara. Aunque en los últimos días se ha notado alguna mejoría en la distribución de la ayuda internacional, sigue siendo escasa y llegando con mucha lentitud. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha alertado de que "hay aldeas a sólo 45 minutos de Puerto Príncipe que recibieron comida hace tres semanas y no han vuelto a tener nada". La ONU trata de organizar puntos de distribución a los que sólo acceden mujeres para garantizar que la ayuda llegue a todos los miembros de sus familias.

Según cifras proporcionadas por Charles Clermont, de la subcomisión de campamentos provisionales, las agencias de ayuda internacional se habían comprometido a hacer llegar 50 mil carpas –apenas una fracción de lo que realmente se requiere–, pero sólo lograron distribuir 22 mil. El compromiso es distribuir, hasta este fin de semana, 400 mil lonas más para poner al mayor número posible de personas bajo un techo provisional.

Otro problema añadido son las toneladas de escombros que han estado arrojando las excavadoras, unos 93 millones de toneladas, en barrancos y laderas, lo que ha obstruido muchos de los cauces naturales que toman las avalanchas de agua en tiempos de lluvias. Se teme, pues, que las inundaciones y derrumbes sean mayores este año que de costumbre. Por si faltaba algo, desde Miami se advierte que este año la temporada de huracanes, ciclones y tormentas tropicales será "más activa" en el Caribe.

Las instituciones del Estado siguen desaparecidas, lo que contribuye a agravar la situación. Este jueves, una vez que hubo amainado la lluvia, miles de haitianos se lanzaron al Campo Marte, frente al Palacio Nacional, para protestar contra el presidente René Préval por su incapacidad para hacer frente a la crisis.

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