sábado 24.08.2019
PERU

Giro al centro-derecha y derrota del fujimorismo y también de la izquierda

Hubo un mensaje claro: basta ya de apro-fujimorismo hegemonista autoritario y giremos hacia la centro derecha, encabezados por la resurrección de Acción Popular AP, el partido que fundara el expresidente Belaunde hace 62 años.

Giro al centro-derecha y derrota del fujimorismo y también de la izquierda

En un contexto latinoamericano complicado para la izquierda progresista, obligada a plegar banderas en Brasil, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Venezuela –aunque no en Cuba-, provocado por la ofensiva conservadora del imperialismo, errores propios de corrupción y temas político-programáticos, el pueblo peruano votó el domingo 7 en regiones y municipios.

Hubo un mensaje claro: basta ya de apro-fujimorismo hegemonista autoritario y giremos hacia la centro derecha, encabezados por la resurrección de Acción Popular AP, el partido que fundara el expresidente Belaunde hace 62 años.

Izquierda pulverizada

La pulverizada izquierda tradicional, dividida como siempre en al menos tres sectores –el Frente Amplio/Tierra y Libertad del congresista Marco Arana, los PCs en Juntos por el Perú JxP con Gustavo Guerra García como candidato en Lima, y el Movimiento Nuevo Perú MNP con Verónika Mendoza como lideresa-, no cosechó casi nada en ningún lado.

Esto, luego de los avances importantes que tuviera desde el 2010 con el triunfo de Susana Villarán en Lima, de Gregorio Santos en Cajamarca, de Ollanta Humala a nivel Nacional -aunque a poco andar traicionara a los que lo llevaron al poder-, y el Frente Amplio FA con Verónika Mendoza a la cabeza en el 2016, que se levantó 2.8 millones (19% del electorado) de votos, principalmente en el sur andino y eligió 20 congresistas. Pero a poco andar se frustró la ilusión. Fue flor de un día: el FA se dividió en dos sectores, dando origen al MNP con 10 congresistas.

Sin embargo, en las elecciones del domingo, la izquierda ha conquistado bastiones regionales con candidatos radicales en Puno (Walter Aduviri), Moquegua (Zenón Cuevas) y Junín (Vladimir Cerrón). Pero ha perdido en Cajamarca que durante 8 años fue el bastión del Movimiento de Afirmación Social MAS y principal opositor al extractivismo neoliberal salvaje de la empresa Yanacocha. Asimismo, la izquierda no ganó el gobierno regional de Lambayeque, en donde las encuestas le daban mayoría al candidato Yehude Simon del Partido Humanista, que había prestado su inscripción a JxP.

En base a resultados parciales aún y a que habrá todavía segunda vuelta en 14 de las 25 regiones del país, resumo mi balance preliminar:

Quién gana, quién pierde

– Los grandes perdedores son el aprofujimorismo, el oficialismo de PPK -el partido de Vizcarra- y la izquierda en general. El gran ganador es Acción Popular AP que, con los resultados en Lima y regiones -pese a que Jorge Muñoz el alcalde electo no es de ese partido -, se coloca en una posición expectante como el “4to belaundismo” a nivel limeño y regional, apuntando al 2021. El otro ganador es Alianza para el Progreso APP que ha obtenido varios distritos en Lima, así como gobiernos regionales, alcaldías provinciales y distritales a nivel nacional.

– El Perú en su conjunto gira y se consolida electoralmente hacia la centro-derecha, felizmente no hacia la ultra derecha bruta, achorada y mafiosa del apro-fujimorismo. Esto, con una sociedad que si bien en general es conservadora, está asqueada por la corrupción generalizada y con representantes políticos desprestigiados. Se impone desde la calle el “que se vayan todos”.

Izquierda indígena y plebeya

– La “izquierda tradicional”, representada por el MNP-PS, JxP-PCs e incluso por el FA-Tierra y Libertad, ha sido barrida electoralmente en todo el país, pero la “izquierda radical”, indígena y plebeya, ha ganado en tres regiones:

Puno, por el “aymarazo” del 2011 contra una empresa minera canadiense, cuyo principal dirigente, Walter Aduviri, ha obtenido su triunfo electoral en primera vuelta.

Moquegua, la tierra del presidente Vizcarra, por el “moqueguazo” del 2008 contra la Southern y el gobierno aprista que favorecía a Tacna con el canon minero, lo que encumbró a Zenón Cuevas, cercano al PC Patria Roja.

Junín, por el olvido del Estado frente a la contaminación minera, especialmente en La Oroya y el valle del Mantaro, la defensa de Cuba, Venezuela y Nicaragua, lo que fue cosechado por Vladimir Cerron de Perú Libertario PL. En los tres casos, se trata de la respuesta electoral a la lucha social y ambiental contra el extractivismo minero salvaje.

– En Cajamarca, la inventada corrupción durante el gobierno de Goyo Santos, la no poca arrogancia del Movimiento de Afirmación Social MAS al gobernar en solitario, la percepción de pocos logros en la lucha contra la exclusión y la pobreza, los ataques de las empresas mineras especialmente de Yancocha, la división de la izquierda y el hartazgo de la gente, le pasó la factura al único gobierno de izquierda que había. En Lambayeque, JxP con Yehude Simon, perdió las elecciones por su conciliación con la corrupción y el alanismo, la factura del “baguazo” y la falta de unidad.

Viraje

Todo el país post elecciones es una incógnita político-social, pero ha girado a la centro derecha, en su lucha contra la corrupción y la inseguridad ciudadana, pero manteniendo el mismo modelo económico neoliberal de la Constitución de 1993.

Declaro NO conocer mi país y creo que desde la izquierda seguimos trabajando con el diagnóstico y los estilos de hace 25-30 años. Ni siquiera los jóvenes nos han ayudado a re-conocernos como país, que es disperso, abigarrado, discriminador, conservador, individualista, en gran parte misógino, homofóbico e informal/delincuencial, para concretar una visión y convicción diferente a la cultura neoliberal individualista y mafiosa.

Debemos retornar al campo y los cerros como en los 70. Es urgente, “masatear” en la selva, “coquear” en la sierra y “cevichear” en la costa para re-encontrarnos con el Perú real.

En la actual crisis de régimen político, acelerado por la corrupción generalizada y la debacle del modelo neoliberal, tenemos la obligación de construir el Nuevo Perú que anhelamos, haciendo un balance serio de los últimos años, al menos desde el 2001 que vimos resurgir la esperanza.

Debemos acompañar las luchas sociales, proponiéndonos la UNIDAD en pleno proceso de Referéndum el 9 de diciembre, para continuar con un proceso Destituyente primero y Constituyente luego.

Ec. Hugo Cabieses Cubas, militante socialista-mariateguista

Fuente: Alainet

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