Del “Éxodo 1947” al “Aquarius”, una historia de naufragio

En julio de 1947, el "Éxodo 1947” zarpó de Sete, Francia, hacia Palestina, con más de 4.500 hombres, mujeres y niños judíos a bordo, desplazados o sobrevivientes del Holocausto

El "Éxodo 1947" era un barco de pasajeros, vetusto y oxidado, propiedad de los Estados Unidos. Inicialmente vendido como chatarra por poco más de 8.000 dólares, el barco fue comprado por una organización militar judía clandestina. Su personal planeó atracar el barco en Europa para transportar a los judíos que intentaban emigrar a Palestina. Las penurias de los pasajeros del barco despertaron la atención mundial. En julio de 1947, el "Éxodo 1947” zarpó de Sete, Francia, hacia Palestina, con más de 4.500 hombres, mujeres y niños judíos a bordo, desplazados o sobrevivientes del Holocausto. Incluso antes de que el barco llegara a las aguas territoriales de Palestina, buques destructores británicos lo rodearon. Se suscitó un enfrentamiento en el que un tripulante y dos pasajeros judíos resultaron asesinados. Docenas sufrieron heridas de bala y otras lesiones.

Inglaterra transfirió a los pasajeros a tres navíos de la armada que regresaban a Europa. Los buques primero atracaron en Toulon, Francia, donde los emigrantes fueron obligados a desembarcar. Cuando las autoridades francesas se rehusaron a emplear la fuerza para bajar a los refugiados, las autoridades británicas, temiendo una mala opinión pública, prefirieron esperar a que los pasajeros desembarcaran voluntariamente. Cuando los tripulantes, entre ellos muchos niños huérfanos, se declararon en huelga de hambre, los británicos se vieron forzados a llevarlos de regreso a Hamburgo en la zona de Alemania ocupada por Inglaterra. En medio de la indignación pública mundial, las autoridades británicas obligaron a los pasajeros a desembarcar; algunos por la fuerza. Luego los pasajeros fueron trasladados a campos de refugiados en Alemania. Al enterarse de este manoseo, los refugiados de los campos de toda Europa protestaron e iniciaron huelgas de hambre. El bochorno público resultante para Gran Bretaña jugó un rol importante en el cambio diplomático de compasión hacia los judíos y el reconocimiento de un estado judío en 1948.

AquariusA más de setenta años de aquel episodio que reveló la falta de solidaridad de una Europa desgarrada por el odio, el rechazo de acogida del “Aquarius” por orden del Ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, es una nueva muestra del retroceso que el Viejo Continente ejerce a diario en materia humanitaria.

"Victoria. 629 inmigrantes a bordo del barco Aquarius en dirección a España. Primer objetivo logrado", escribió el ministro ultraderechista italiano en sus redes sociales. Una victoria que, sin lugar a dudas, habla del fracaso de una Italia xenófoba de cuya memoria ha desaparecido el recuerdo del éxodo propio, de la desesperación y el hambre que los hizo emigrar en busca de horizontes más prometedores. La “victoria” de Salvini es la derrota de todo síntoma de humanidad; es el naufragio de una sociedad insensible ante una tragedia que alguna vez le fue propia.