jueves. 25.07.2024
mandela

Un pequeño gesto, un leve cambio de actitud, una promesa que cumplir, un deseo honorable hacia los demás,… cualquier mínimo esfuerzo por cambiar, para mejor, es ya un triunfo en nuestro haber. Inspirar un cambio.


Podemos cambiar el mundo y hacer que sea un mundo mejor. Está en tu mano hacerlo realidad

El 18 de julio es la fecha para recordar y celebrar a Nelson Rolihlahla Mandela, el Día Internacional por la paz, la democracia y la libertad. La labor de Mandela a favor de las libertades públicas y la paz hizo que la asamblea general de Naciones Unidas eligiera, en 2009 mediante la resolución 64/13, este día como el Día Nelson Mandela, recordando la fecha de su nacimiento en la pequeña aldea de Mveso (Sudáfrica),  hijo de Nonqaphi Nosekeni y de Nkosi Mphakanyiswa Gadla Mandela, consejero principal de la tribu thembu, hermano de los otros doce hijos de sus cuatro esposas.

Por primera vez, este año 2015, las Naciones Unidas concederán un premio de carácter honorario que se otorgará cada cinco años a aquella mujer y aquel hombre que hayan trabajado por la comunidad siguiendo el legado del premio Nobel de la Paz. El galardón llevará el nombre Premio Nelson Rolihlahla Mandela, consagrado al recuerdo de Madiba.

La fundación que lleva su nombre nos pide sesenta y siete minutos de nuestro tiempo para que los dediquemos a los demás, a la amistad, a la solidaridad, a la participación,… al servicio público.

Este año se han cumplido los veinticinco desde que salió de la cárcel y se cumplirán, en diciembre, dos de su fallecimiento. En todos estos años, el mundo no ha cambiado para mejor pero su presencia, su ética y su humanismo nos han ayudado a crecer como personas y a seguir luchando por esa transformación social que tanto defendió.

Rolihahla, que significa revoltoso en lengua xhosa, vivió, en los primeros años de vida, las injusticias de las leyes blancas en Sudáfrica. Una legislación que fue recortando libertades y oprimiendo cada vez más a la población negra. Eso determinó que dedicará su vida y esfuerzos a luchar por la libertad de su pueblo sin querer con ello reducir las libertades de sus opresores.

Tuvo ideales por los que vivir y vivió luchando por ellos: la libertad y la justicia social.

“Sawa bona” (te veo), “Sikhona” (aquí estoy), el reconocimiento del otro, la filosofía de la paz, el espíritu “Ubuntu” africano en tres simples palabras que constituyen un saludo entre hermanos. Esa filosofía que nos enseña proverbios como que “umuntu ngumuntu ngabantu” (“una persona es una persona a través de otras personas”).

Su vida tuvo tres normas básicas: sé libre, libera a otros, sirve cada día. Un servidor público, un ciudadano del mundo en el que se concentraban las energías y los deseos de los grandes defensores de las libertades en África, Haile Selassie, Patrice Lumumba o Steve Biko.

Este último decía que “Las grandes potencias mundiales pueden haber hecho maravillas dándole al mundo una apariencia industrial y militar, pero el gran regalo vendrá de África, que dará al mundo un rostro más humano.” Y reafirmaba sus deseos de libertad, "Si somos libres en el corazón, no habrá cadenas hechas por el hombre con fuerza suficiente para sujetarnos".

El camino hacia la libertad, sin condiciones, respetando y siendo respetado, es largo. Pero será más amable con las enseñanzas del revoltoso Madiba, el padre de la patria sudafricana libre y una fuente de inspiración para las ciudadanías mundiales.

“When a man has done what he considers to be his duty to his people and his country, he can rest in peace. I believe I have made that effort and that is, therefore, why I will sleep for the eternity.”

Por él, por ti, por ellas y ellos, por todas y todos podemos iniciar hoy ese cambio.

Mañana quizá sea tarde.

Emprende una acción, inspira un cambio