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lunes 23/5/22

El hambre sitúa a Guatemala en "estado de calamidad pública"

Uno de cada dos niños guatemaltecos padece desnutrición crónica. Este país centroamericano ha pasado a ser la tercera nación a nivel mundial con mayor población desnutrida, y la primera de América Latina, superando a Honduras y Haití. El presidente, Álvaro Colom, declara la situación de emergencia para poner en marcha ayuda humanitaria.
AGNESE MARRA / NUEVATRIBUNA.ES - 09.09.2009

Los supermercados están llenos de alimentos, pero más de 54.000 familias guatemaltecas se mueren de hambre. La extrema pobreza ya se ha cobrado la vida de 54 niños y la crisis alimentaria se recrudece a medida que pasan los días.

El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, ha decidido declarar el “estado de calamidad publica” para poder enfrentar sin demoras la situación de emergencia que padece el país. “Esta declaratoria nos permitirá tener acceso a recursos de la cooperación internacional que se ofrecen generosamente para este tipo de situaciones, así como a movilizar recursos del presupuesto nacional con mayor agilidad”, dijo Colom.

A pesar de que hoy se hable de “estado de calamidad”, la vulneración de los derechos básicos de los ciudadanos en Guatemala hace tiempo que ha pasado a ser lo habitual. Guatemala es el tercer país a nivel mundial con mayor población desnutrida, y el primero de América Latina, superando a Honduras y Haití.

El último informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), aseveraba que uno de cada dos niños guatemaltecos sufre desnutrición crónica, es decir que el 50% de los menores de cinco años está desnutrido. Pero entre las víctimas las cifras se incrementan cuando se trata de la población indígena, ya que el 80% de los menores indígenas padecen hambruna.

Los indígenas, que representan casi la mitad de los más de 13 millones de habitantes, son también el sector dominante en las mediciones de pobreza en el país. El 55 % de los guatemaltecos viven en pobreza y 15 por ciento en pobreza extrema.

UNA SITUACIÓN PREVISIBLE

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) presentó hace un año un informe, en el que se informaba que la población situada en la pobreza había aumentado alrededor de 1,2 millones de personas por los altos precios internacionales de los alimentos básicos.

La investigación destacó que en Guatemala “la pobreza relativa podría aumentar en un 5,2 por ciento y la pobreza extrema en un 4.5 por ciento" y advirtió que sería necesario prepararse pues los precios de los alimentos no bajarían en el mediano plazo.

Guatemala es el segundo país de América Latina con mayor inequidad social. El presidente Álvaro Colom lo reconoce y es más, asegura que a pesar de que “la crisis alimentaria mundial agrava la situación” admite que no es la razón principal de la hambruna que padece la población guatemalteca.

“Alimentos hay, lo que no hay son recursos financieros para que los afectados los compren”, señalaba Colom, quien destacó que las acciones que el Gobierno ha realizado en las zonas afectadas por medio de los programas de combate a la pobreza, “permitieron evitar que la problemática llegara a niveles más graves”.

“Somos sensibles a la pobreza, la extrema pobreza y la desnutrición y por eso estamos realizando las acciones de emergencia necesarias y tomaremos otras medidas para enfrentar la desnutrición y la pobreza históricas y estructurales”, aseguró el mandatario.

4.000 FAMILIAS EN ESTADO CRÍTICO

Más de 54.000 familias pobres, habitantes del denominado “corredor seco” del este y noreste de Guatemala, han sido declaradas en estado crítico por la falta de alimentos para subsistir, debido a la pérdida de sus cosechas de maíz y fríjoles, granos en los que la población basa su dieta alimenticia.

Otras 300.000 familias habitantes de esa zona, la cual está integrada por los departamentos de El Progreso, Zacapa, Chiquimula, Jalapa, Jutiapa, Santa Rosa y Baja Verapaz, corren el peligro de padecer una situación similar por las mismas causas.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas ha iniciado la distribución masiva de unas 20 toneladas de “galletas nutritivas” en las comunidades más castigadas por la crisis alimenticia.

Estas galletas complementarán las bolsas de alimentos básicos que el gobierno empezó a distribuir hace dos semanas a las 54.000 familias afectadas por la crisis.

Según cifras oficiales en lo que va de este año han muerto unos 25 niños como consecuencia de la desnutrición crónica a causa del hambre.

Sin embargo, la Secretaría de Seguridad Alimentaria de la Presidencia ha reconocido que la cantidad de niños muertos por el hambre podría ser "muy superior" a las estadísticas oficiales, y que la falta de datos específicos se debe a que el Sistema Nacional de Salud no cuenta con instrumentos fiables para determinar los fallecimientos por desnutrición.

Un informe del Ministerio guatemalteco de Salud, divulgado el martes por medios locales, señala que en los primeros ocho meses de este año han perecido 462 personas, entre ellas 54 niños, como consecuencia de diversas afecciones debidas a la desnutrición crónica.

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