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sábado. 25.06.2022
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El 31 de julio de 2006, Fidel Castro abandonaba la presidencia del gobierno cubano en favor de su hermano Raúl, por aquel entonces vicepresidente del Consejo de Estado. Unos problemas intestinales y varias operaciones auguraban un escaso futuro a Fidel y se pensó desde dentro que lo mejor sería buscar un relevo cercano e inmediato para evitar cualquier crisis interna. Ya en 2008, el líder de la revolución cubana seguía entre nosotros pero renunció a la reelección de la Presidencia, así como de liderar al Partido Comunista, responsabilidad que cayó de manera permanente en   Raúl. Muchos vieron en su hermano  pequeño el primer paso del fin de la revolución, en el fin del bloqueo por Estados Unidos y en el fin de una etapa que sin duda permanecerá siempre en los libros de historia. Pero, ¿ha sido el gobierno de Raúl Castro el principio del fin, el afianzamiento del Castrismo o un punto intermedio?

Raúl Castro no prometió aperturismo, prometió reformas y cambios para que la sociedad cubana pudiese crecer sin perder sus valores y sin permitir quiebras en el sistema. En su discurso de toma de poder el 24 de febrero de 2008, tras ser elegido por la Asamblea Nacional del Poder Popular, se pronunció de tal manera: 

“Nuestra democracia es participativa como pocas, pero debemos estar conscientes de que el funcionamiento de las instituciones del Estado y del Gobierno aún no alcanza el nivel de efectividad que nuestro pueblo exige con todo derecho. Es un tema en que debemos pensar todos. En diciembre hablé del exceso de prohibiciones y regulaciones, y en las próximas semanas comenzaremos a eliminar las más sencillas”

Los cambios básicos con Raúl

La toma de decisiones en la República de Cuba primero conlleva una toma de contacto con sus habitantes, esperando que estos propongan y debatan sobre las necesidades primordiales del país. Estos procesos, que se conocen como Lineamientos, son la esencia de la participación cubana. Se llevaron a cabo levantamientos de prohibiciones como la estancia en hoteles cubanos para los oriundos de la isla o la inmersión de Internet y los teléfonos móviles. La renovación tecnológica sufrió (y sigue sufriendo) debido al bloqueo estadounidense, pero de la mano del gobierno de Venezuela, en Cuba ya se tiene acceso a Internet de manera pública. Hay otras dos reformas muy importantes del gobierno de Raúl: 

- Reforma agraria. La reforma agraria de 1959 en Cuba fue transformadora para el país, así como clave para el apoyo a la Revolución y en última instancia, inspiradora para la izquierda latinoamericana. Las tierras pasaron a ser propiedad del Estado, que las cedía a los trabajadores. Las reformas agrarias limitaban el tipo de cultivo y trabajo de la tierra cedida para evitar colapsos y desequilibrios, algo que siempre recibió críticas. Según un informe de CIBOD, en 2011 ya se empezó a notar el cambio, puesto que la superficie cultivada del Estado se “contrajo, pero la privada se había expandido”. El gobierno había demostrado su preocupación ante la caída de la producción, ligada a catástrofes naturales pero también, según parecen indicar las tendencias, a una falta de motivación de los trabajadores, puesto que la producción de su tierra no está ligada a su beneficio diario. 

- Reforma de la vivienda. Desde 2009 en adelante se ha venido realizando cierto aperturismo hacia modelos capitalistas en torno a la especulación inmobiliaria. En Cuba, las casas pertenecen al Estado y este las cede a los habitantes bloqueando así problemáticas como los desahucios o compra-venta de viviendas. Sin embargo, ahora hay casas con precios fijados a las que el ciudadano no puede acceder sino es comprándola, un modelo desde luego mucho más occidental. El sistema anterior, que llevaba 30 años en vigor, recibía críticas en torno a la dificultad para acceder a una casa si no se heredaba o si no era aprobada la petición por parte del Estado. Los duros y largos trámites burocráticos llevaban a que proliferaran procesos ilegales, pero más rápidos y menos pesados, lo que por su parte lleva a una inevitable estratificación de la sociedad.

En estas medidas, parece que el terreno que pierde el Estado frente a la propiedad privada se debe a un carácter desatascador de la economía. Es el contrapunto de lo que ocurre en las potencias occidentales, donde la propiedad privada es el nutriente de la vivienda, la economía y el mundo agrario y a veces requiere del Estado y de políticas estatales para no colapsar.

Sin embargo, ha habido otros procesos muy diferentes, donde el Estado cubano también se ha desvinculado en cierto modo de sectores claves del país pero en favor del trabajador, no de la propiedad privada. Es el caso del cooperativismo. El movimiento cooperativista en Cuba está en auge y se ha visto reflejado en el sector del transporte y en el de la hostelería.

¿Ha acabado el bloqueo a Cuba?

La histórica visita de Barack Obama, el concierto de los Rolling Stone... ¿representan el fin del bloqueo al país centroamericano o son píldoras que simulan el fin de las hostilidades por parte de Estados Unidos?

Tras el viaje a Santiago de Cuba, donde Obama incluso se atrevió con el castellano, ratificó a su vuelta a Washington la Ley de Comercio con el Enemigo para su país vecino, vigente desde 1962 y el gobierno de J.F Kennedy. En torno a septiembre de este año, sabremos si se prorroga el bloqueo o bien se levanta, aunque viendo que o Hillary Clinton o Donald Trump será el sucesor de Obama, puede que este muro económico se vuelva a imponer para contentar esta oleada radical por parte de la población estadounidense.

En cuanto al concierto de la banda de Mick Jagger y Keith Richards, no deja de ser tan turbio como engañoso, ya que parece que sirvió como primera toma de contacto con lo que puede ser en el futuro la inversión de empresas privadas en el ocio de la isla y en atracciones turísticas. 

La empresa privada en Cuba

Con estas reformas iniciadas, fomentando de algún modo la empresa privada, hay estudios que calculan que el 30% de la fuerza trabajadora pertenece al sector privado. En estos negocios hay luego una importante división: Pueden o no comerciar y trabajar con turistas. El objetivo de los que se pasan a la empresa privada es que sí, para poder así acceder a la segunda moneda que circula en Cuba, los CUC o chavitos (además de los pesos), una moneda convertible que se valora al nivel del euro y del dólar. La empresa privada tiene que pagar muchos impuestos para compensar que estos trabajadores no trabajan para el Estado cubano, lo que dificulta su estabilidad. 

Cuba, a 10 años de la despedida de Fidel, mantiene la esencia que se quiso instaurar con la revolución: Que las cosas cambien como rutina para evitar el estancamiento. Raúl Castro ha dado aire nuevo al gobierno y ha despertado nuevas políticas entre la ciudadanía, generando así cambios que no son sustanciales en el funcionamiento del sistema pero sí necesarios para que el Estado siga funcionando. La clave principal para la República centroamericana sigue siendo el bloqueo económico, que no cesa y que es el verdadero generador de pobreza y estancamiento. Una vez eso acabe, tal vez veamos como el modelo Castrista se estanca sin excusas, o despega sin precedentes. 

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El 31 de julio de 2006 Castro abandonaba la presidencia del gobierno cubano
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