jueves 19.09.2019

Continúan los enfrentamientos armados y ataques aéreos en Tripoli

Abril de 2019, en la Instalación de Reunión y Salidas en Trípoli, Libia, refugiados de diferentes país esperan embarcarse en los vuelos que los evacuarán a Níger.   © ACNUR/Mohamed Alalem
Abril de 2019, en la Instalación de Reunión y Salidas en Trípoli, Libia, refugiados de diferentes país esperan embarcarse en los vuelos que los evacuarán a Níger. © ACNUR/Mohamed Alalem

Según manifestaciones del portavoz de ACNUR, en Trípoli, continúan produciéndose enfrentamientos y ataques aéreos en la ciudad y sus alrededores. En los últimos días, se han llevado a cabo ataques aéreos y artillería en Ain Zara, Tajoura y cerca del Aeropuerto Internacional de Trípoli.

Miles de civiles se trasladan a diario a lugares más seguros en ciudades a lo largo de la costa y hacia las montañas de Nafusa. Las necesidades humanitarias están aumentando, ya que los alimentos y las medicinas son limitados y los desplamientos dentro de la ciudad son difíciles. ACNUR sigue supervisando las necesidades de las personas desplazadas y distribuye mantas, colchonetas y otros artículos de ayuda humanitaria.

La Agencia de la ONU para los Refugiados continúa muy preocupada por la seguridad de unos 3.300 refugiados y migrantes detenidos en centros de detención. En varios de ellos, particularmente en la zona este, hay las personas necesitan urgentemente tratamiento médico. La comida escasea, ya que las empresas que distribuyen alimentos tienen problemas para acceder. Las instalaciones de agua y saneamiento están en mal estado.

El 9 de mayo, ACNUR trasladó 239 refugiados desde los centros de detención de Azzawya, Al Sabah y Tajoura a las instalaciones de reunión y salida (GDF). Dos días antes, un ataque aéreo atascó una instalación cerca del centro de detención  de Tajoura. ACNUR está trabajando contrarreloj para trasladar a los refugiados y migrantes de los centros de detención a lugares seguros con urgencia e insta a la comunidad internacional a ofrecer plazas de evacuación, corredores humanitarios, lo que sea necesario para que estas personas puedan salir de la situación de peligro en que se encuentran.

La semana pasada, unas 944 personas partieron en botes desde la costa Libia. 65 se ahogaron frente a las costas de Túnez. De los supervivientes (879), el 65% fueron devueltos a Libia. ACNUR reitera que nadie debe ser devuelto a Libia. Se necesita una acción en dos ámbitos, por un lado que se incremente la capacidad de búsqueda y rescate mediante barcos de los estados y de las ONG y por otro, un aumento inmediato en las evacuaciones humanitarias para refugiados y migrantes fuera de los centros de detención en Trípoli.

El portavoz de ACNUR ha manifestado asimismo que los barcos de las ONG han jugado un papel vital para salvar vidas en el mar, y ha instado a los Estados a levantar las restricciones legales y logísticas a sus operaciones y que ofrezcan vías legales y seguras para acceder al asilo, que eviten que las personas tengan que embarcarse en estos botes que en muchas ocasiones llevan a la muerte.

Continúan los enfrentamientos armados y ataques aéreos en Tripoli