LA CUMBRE ARRANCA ESTE VIERNES EN BUENOS AIRES

Amnistía reclama al Gobierno argentino que garantice el derecho a manifestarse durante la cumbre del G20

“Garantizar la seguridad de mandatarios no puede ser una excusa para desconocer los derechos a la vida e integridad de las personas que se manifiesten”, recuerda la organización.

Imagen: Confluencia Fuera G20 - FMI
Imagen: Confluencia Fuera G20 - FMI

“La lógica de estigmatizar la protesta social debe ser desechada porque manifestarse pacíficamente es un derecho humano”, afirma Amnistía Internacional

Amnistía Internacional ha vuelto a reclamar al Gobierno de Mauricio Macri que garantice el derecho a manifestarse públicamente durante la Cumbre del G20 que se celebrará los próximo 30 de noviembre y 1 de diciembre en Buenos Aires.

La organización en defensa de los derechos humanos ya remitió el pasado 12 de noviembre una carta a los Ministerios de Seguridad e Interior pidiendo información sobre la preparación del operativo de seguridad previsto para la Cumbre, la compra de armamento destinada a dicho operativo, y las medidas adoptadas para asegurar que los cuerpos de seguridad hayan recibido el entrenamiento y cuenten con los medios adecuados para llevar a cabo esta labor.

Amnistía pone así el foco en el megaoperativo puesto en marcha por el gobierno ante la "Semana de Acción contra el G20 y el FMI", impulsada por la "Confluencia Fuera G20 FMI" y afirma que las autoridades argentinas deben respetar y garantizar los derechos de las personas a la libertad de expresión y asamblea pacífica, y las fuerzas de seguridad deben guiarse estrictamente por los estándares internacionales del uso de la fuerza”.

En el último año se han incrementado las protestas en Argentina contra el acuerdo del gobierno de Macri con el FMI.

Según ha destacado Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional, “garantizar la seguridad de los mandatarios no puede ser una excusa para desconocer los derechos a la vida e integridad de las personas que se manifiesten”.

En palabras de esta activista “la lógica de estigmatizar la protesta social debe ser desechada porque manifestarse pacíficamente es un derecho humano”, afirma.