Nuevatribuna

INDEMNIZARÁ CON 860 MILLONES A LOS INDÍGENAS

Chevron condenada a reparar el daño ambiental causado en la Amazonía

La Corte de Apelaciones de Sucumbíos ha ratificado la condición que establece que si Chevron rehúsa disculparse públicamente por su actuación, se duplicará la indemnización a pagar a los indígenas.

Chevron tendrá que gastarse 8.646 millones de dólares en reparar el daño ambiental, indemnizar con 860 millones de dólares a los indígenas y disculparse públicamente

La Corte de Apelaciones de Sucumbíos ha ratificado la sentencia emitida el 14 de febrero de 2011 contra Chevron que condena a la petrolera estadounidense a reparar el daño ambiental causado en la Amazonía de Ecuador, a indemnizar a las comunidades indígenas que la habitan y a pedir disculpas públicamente.

Los magistrados han ratificado la sentencia "en todas sus partes", de modo que sigue vigente la condena por la que Chevron tendrá que gastarse 8.646 millones de dólares en reparar el daño ambiental, indemnizar con 860 millones de dólares a los indígenas y disculparse públicamente.

Además, han ratificado la condición que establece que si Chevron rehúsa disculparse públicamente por su actuación, se duplicará la indemnización a pagar a los indígenas.

El tribunal ha resuelto así el recurso presentado por la petrolera estadounidense al considerar que la sentencia era "inaplicable" y que el proceso había estado marcado por denuncias de corrupción.

Aunque los indígenas también apelaron el fallo al considerar que la cantidad a pagar por Chevron es insuficiente, su representante, Luis Yanza, ha celebrado la sentencia ratificatoria porque "es un paso más para reparar el daño causado".

No obstante, la decisión de la Corte de Apelaciones de Sucumbíos todavía puede ser recurrida ante la Corte Nacional de Justicia de Ecuador, lo que supondría la suspensión de la ejecución de la sentencia.

El proceso comenzó en 1993, cuando los indígenas denunciaron a la petrolera ante la justicia estadounidense. Diez años después el caso fue derivado a Ecuador, argumentando que los hechos ocurrieron cuando Chevron todavía no había comprado a Texaco, responsable de los daños causados en la Amazonía en las décadas de 1970 y 1980.