sábado 14.12.2019
1.000 HECTáREAS DE CULTIVO DAñADAS POR EL TEMPORAL

Agricultores usan el ozono para salvar sus cultivos después de las inundaciones

Aquellas plantas que aguantaron tienen que enfrentarse a una peligrosa proliferación de hongos y bacterias que provoca su muerte.

Agricultores usan el ozono para salvar sus cultivos después de las inundaciones

El agua ozonizada desinfecta, purifica y oxigena la raíz, lo que resulta vital en estas situaciones

Los agricultores han cifrado en torno a un millar el número de hectáreas que se han visto dañadas por las últimas inundaciones en el Poniente almeriense. Además de los daños directos, los cultivos todavía tienen que sufrir los daños colaterales, como la proliferación de hongos y bacterias que la tromba de agua y tierra húmeda favorece. Por eso, muchos agricultores utilizan el ozono para evitar perder todos los cultivos y que el desastre sea aún mayor.

El ozono en agricultura se utiliza en forma de agua ozonizada para riego, que convierte en desinfectante el agua. Gracias a ello, en general, se favorece la oxigenación de las raíces, la mejor calidad del producto y previene las enfermedades de la planta. Por eso, es muy útil en situaciones como ésta. Gracias al ozono se puede reducir al mínimo posible el gran desastre para los agricultores almerienses.

Ozono y agricultura

Los sistemas de ozono en cultivos permiten incrementar la productividad de las explotaciones entre un 15% y un 40% si se llevan a cabo las metodologías adecuadas, tal y como pudo constatar en más de 250 cultivos estudiados por ASP Asepsia en invernaderos de Almería. No sólo porque se evitan enfermedades en la planta, sino porque oxigena la raíz y hace la planta más fuerte. Y además, se reducen los costes económicos debido al ahorro en químicos, abono y agua de riego. Todo ello contribuye a incrementar de forma significativa la rentabilidad de la explotación.

Tratamiento de choque para después de las inundaciones

Los expertos de ASP recomiendan un tratamiento de choque tras las inundaciones para cortar la proliferación de bacterias y hongos en raíces y sustrato y así asegurar la supervivencia de la planta. Se hace a través de la inyección de agua ozonizada en el riego y los tratamientos foliares por pulverización (sustituyendo al sulfatado o al fumigado).

Hay que destacar que cuando el ozono se descompone en oxígeno asegura unas raíces nuevas y sanas hasta el final del cultivo. Además el ozono no deja ningún tipo de residuo químico, ni en la instalación ni en el producto alimenticio, ya que se descompone en oxígeno.

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