jueves 28.05.2020
liderada por la asociación La Ruca

El Ayuntamiento de Madrid invierte 600.000 euros para frenar la conflictividad racial en barrios

Este trabajo directo con los vecinos irá acompañado de un análisis de la "realidad de los barrios", según informó el consistorio, que pretende valorar el estado de convivencia en cada una de las áreas de acción.

El Ayuntamiento de Madrid invierte 600.000 euros para frenar la conflictividad racial en barrios

Determinados puntos de Villaverde, Usera, Carabanchel, San Blas-Canillejas, Vicálvaro, Latina, Villa de Vallecas y Tetuán serán escenario de actividades grupales que favorezcan la interacción entre el vecindario, a fin de que se establezca un contacto de carácter conciliador de la mano de dinamizadores socioculturales y voluntarios

El Ayuntamiento de Madrid impulsa un proyecto dotado con 600.000 euros para paliar la conflictividad en áreas donde la tasa de inmigración es elevada, a fin de promover el "encuentro intercultural" entre vecinos. La iniciativa estará coordinada por una asociación sociocultural que promoverá "actividades comunitarias" en 14 barrios.

Esta iniciativa, liderada por la asociación La Ruca, se desarrollará en barrios de un total de ocho distritos, e incidirá en zonas donde exista no sólo una alta tasa de población inmigrante sino también un mayor riesgo de conflicto o índices de desempleo elevados, así como que cuenten con "necesidades sociales".

De esta manera, determinados puntos de Villaverde, Usera, Carabanchel, San Blas-Canillejas, Vicálvaro, Latina, Villa de Vallecas y Tetuán serán escenario de actividades grupales que favorezcan la interacción entre el vecindario, a fin de que se establezca un contacto de carácter conciliador de la mano de dinamizadores socioculturales y voluntarios.

En total, participa un equipo de 23 profesionales integrado por 21 dinamizadores, un coordinador y un auxiliar administrativo, así como un grupo de voluntarios, que se distribuirán por los distintos barrios en función de las necesidades de cada uno.

Este trabajo directo con los vecinos irá acompañado de un análisis de la "realidad de los barrios", según informó el consistorio, que pretende valorar el estado de convivencia en cada una de las áreas de acción.

El fin último de este proyecto es que, con el tiempo, sean los propios vecinos quienes lideren las actividades para favorecer el desarrollo de la convivencia, con el objetivo de que haya una mayor interacción entre grupos sociales que los aleje de la conflictividad.

El Ayuntamiento de Madrid invierte 600.000 euros para frenar la conflictividad racial...
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