miércoles 21/10/20
Las profecías de San Malaquías

¿Será Francisco el último Papa?

El Papa Bergoglio, nada más salir elegido por el cónclave, en su primera aparición en el balcón ante los miles de congregados en la Plaza de San Pedro del Vaticano, dijo que era “el Papa del fin de mundo”.

plaza san pedro
El Papa Bergoglio,la noche de su proclamación.

Bergoglio es el papa 112 desde la época de Malaquías

Según las profecías de san Malaquías parece que así ha de ser. El Papa Bergoglio, nada más salir elegido por el cónclave, en su primera aparición en el balcón ante los miles de congregados en la Plaza de San Pedro del Vaticano, dijo que era “el Papa del fin de mundo”. Añadió también que era el “obispo de Roma”, no se sabe si en expresión de humildad, o porque quería apartar el boato con el que tan acostumbrado nos han sus predecesores, despojarse de todo indicio de poder sobre los demás y sobre el mundo. Posteriormente ha insistido en su carácter transitorio por la sede de San Pedro, anunciando quizá su muerte o su renuncia al confesar que no estaría mucho tiempo con la tiara. Sobre estas frases, así como sobre la elección del nombre de Francisco, el único en todo el papado, se han vertido mil conjeturas, algunas exageradas, sacadas de contexto, y otras como cumplimiento de unas profecías que él sin duda conoce mejor que nadie. Su elección, además, no deja de estar envuelta en malos augurios al ser el Papa del llamado “nuevo orden mundial”, el Papa de un mundo globalizado, al que acucian problemas graves, tanto humanos como ecológicos, sobre los que también él ha insistido en varias ocasiones, hasta escribir una de sus primeras encíclicas. 

Ciertamente su comportamiento de sencillez admirable, sus frases -algunas sorprendentes que pueden chocar y escandalizar a espíritus pusilánimes dentro de la institución-, sus gestos, su sentido humano y su preocupación por los pobres y desamparados, por los marginados de la sociedad y el deterioro ambiental, y su afán por unir religiones y creencias, le convierten en un papa distinto a los demás. ¿Quién recuerda la “estrella” que envolvía los viajes de Wojtyla, el Papa polaco? Su parafernalia, que ocultaba su doctrina reaccionaria, choca con la normalidad que envuelve las apariciones y viajes del Papa argentino, y su sentido progresista del compromiso cristiano. Un compromiso en el que caben otras religiones y creencias, y lo manifiesta en gestos como besar el Corán y considerarlo también Libro Sagrado. Si a eso unimos su adecuación a las técnicas actuales, como el uso de Internet, no es de extrañar que muchos poderosos y carcas jerarcas se echen las manos a la cabeza y digan que este Papa va a llevar a la iglesia romana al desastre. Recuerdo al lector que desde el 19 del pasado mes de marzo, festividad de San José en que lo inauguró en medio de admiración y críticas, el papa Francisco utiliza una cuenta de Instagram, tiene Facebook y Twitter. Bergoglio, porteño, descendiente de italianos, es noticia diaria mientras conduce su rebaño a través de Internet con una aplicación especial para rezar junto a él.

papa negroFrancisco es amable con todos, en público y en privado, y responde a preguntas de periodistas allá donde se las hacen con sinceridad, y una sencillez de conversación familiar carente de protocolo. Todos los medios de comunicación se muestran de acuerdo en que ha robado popularidad, incluso, a Wojtyla, y sin alardes de líder. Tanto en conversaciones privadas y distendidas, como cuando responde a los periodistas, o lanza reflexiones, provoca la noticia. Si Wojtyla era el Papa viajero pero sus viajes quedaban en pura parafernalia, al modo de gira de estrella del rock, Bergoglio viaja más todavía, eligiendo zonas conflictivas, y los pueblos le acogen con la esperanza de que mejore su vida. Si el polaco, con su servicio de espionaje, ayudó a derribar el comunismo, el argentino aborrece las malas artes del espionaje, e intenta explicar, con cercanía familiar sin ánimo de crítica, esta y otras ideologías, procurando el acercamiento entre todas. Si aquél derribó el muro de Berlín, éste quiere derribarlos todos... Si uno sufrió un atentado en la misma Plaza del Vaticano, el papa Francisco ya ha tenido amenazas de muerte. Un Papa, pues, que provoca la admiración y la polémica, dentro y fuera de la iglesia. ¿Será el último, según predicen las profecías de san Malaquías? ¿Será el Papa “del fin del mundo”? Hay quien asegura que sí, a tenor de los indicios que se pueden descubrir analizando hechos y frases acordes con el “último profeta”.

Las profecías de San Malaquías

Malaquías fue un arzobispo católico irlandés de la diócesis de Armagh, donde nació en 1094, canonizado en 1190, y muerto el día que previamente él mismo había anunciado, el 2 de noviembre de 1148 en Clairvaux. Su festividad se celebra el 3 de noviembre, porque el día 2 está constituido como día de los Difuntos. Si acertó con la fecha de su muerte, otros vaticinios que hizo acaparan la atención de estudiosos y cabalistas. A Malaquías se le atribuyen dos listas de profecías, una sobre los papas, publicada en 1595, y otra sobre el destino de su país, Irlanda, publicada en 1690. Aunque hay autores que dudan de su autenticidad, afirmando que fueron escritas varios siglos después de muerto. Otros investigadores afirman que aunque no son las que salieron de la pluma de Malaquías, se pueden dar por auténticas. No entramos en dicha controversia, todavía sin resolver.

Hombre de gran celo religioso, Malaquías restauró la disciplina en la Iglesia de Irlanda, persiguió el paganismo y restableció la moral católica. En 1139 viaja a Roma a entrevistarse con el Papa. Ante la situación que encontró en la sede pontificia, frívola y corrupta, con compraventas de solideos y cargos en la curia, con el papado a merced de poderosas familias italianas y reyes europeos, aconsejado por su amigo Bernardo de Claraval (reformador del Císter, y organizador de la Orden del Temple), en cuyos brazos murió, escribió una serie de predicciones en las que habla de los distintos Papas, su lema, su papado y su extinción, además de vaticinios sobre el futuro de su país, su otro libro de profecías. En esta segunda entrega predice el futuro y las luchas, religiosas y políticas, de Irlanda, profecías que se han ido cumpliendo en gran parte, como su independencia de Inglaterra.

malaquias

La 'Profecía de los Papas' y el fin del Vaticano

A san Malaquías se le atribuyen muchos milagros, pero si mayormente se le recuerda, se debe a su don de profecía. Predijo incluso el día de su muerte. Y acertó. Según nos relata San Bernardo, su hagiógrafo, Malaquías anunció el día exacto de su muerte, el 2 de noviembre, estando con él en la abadía de Clairvaux. Por eso es de suponer que acertara en otras predicciones de las que la más famosa y controvertida es la lista referente a 112 Papas, incluido el Papa Francisco, que según las profecías sería el último en ocupar el sillón de Pedro.

La «Profecía de los Papas» apareció en el tomo “Lignum vitæ”, ornamentum, et decus Ecclesiae (‘El árbol de la vida, el ornamento y la gloria de la Iglesia’) a finales del siglo XVI en Venecia. El Lignum vitae es una biografía colectiva de benedictinos que alcanzaron la máxima dignidad episcopal, donde resalta la figura de san Malaquías, diciendo que "escribió varios opúsculos". El libro ofrece el listado de sus profecías, advirtiendo que se trata de un texto ya conocido desde 400 años atrás, pero todavía no publicado. El libro resultó un éxito -el primer bestseller- en toda Europa (le siguió pocos años después el Quijote), y pese a sus terribles augurios donde hablaba del fin de la iglesia católica, nunca fue corregido, ni perseguido, ni amonestado por la Inquisición.

Las profecías se componen de una serie de 111 pequeños lemas o frases en latín, donde hace alusión y cuenta alguna característica de los siguientes 111 papas, y antipapas, que gobernarían la Iglesia, desde Celestino II (elegido en 1130), hasta un último pontífice, el 112, al que aplica el lema Petrus Romanus, con el que llegaría el fin del mundo. Estos "lemas" descriptivos de los Papas pueden referirse a un símbolo de su país de origen, a su nombre, a su escudo de armas, a su talento o cualquier otra cosa que tenga que ver con el Pontífice en cuestión. Por ejemplo, el lema de Urbano VIII es Lilium et Rosa, porque era de Florencia, en cuyo escudo aparece la flor de lis.

Se ha debatido mucho si San Malaquías es el verdadero autor. Ciertamente el manuscrito original que entregó al Papa no se ha encontrado. Según la hipótesis del Abad Cucherat (1871), san Malaquías escribió las profecías en Roma, entre los años 1139 y 1140 cuando visitaba al papa Inocencio III para reportarle asuntos de su diócesis. Aprovechó para entregarle su manuscrito que el Papa guardó en los archivos romanos donde quedó olvidado hasta su descubrimiento en 1590.

Algunos de los lemas pueden resultar coincidentes con el tiempo y la principal actividad del ocupante en ese momento del trono papal, pero otros solamente encajan con explicaciones elaboradas y a veces retorcidas. También hay lemas tan amplios y genéricos como para poder aplicarlos a muchos papas. Por ejemplo, todos los papas del siglo XX han tenido una "fe intrépida" y han sido "pastores angélicos". Lógico.

profecias

Las notas correspondientes a los papas desde 1595 a la actualidad son casi todas de carácter simbólico y genéricas, aunque con sus atisbos de aciertos, mientras que las anteriores a esa fecha describen a los papas con gran precisión. La lista acaba con el pontífice número 112, llamado "Petrus Romanus" (Pedro el Romano), al que aplica una cita de carácter apocalíptico, que muchos interpretan como el fin del mundo y del papado. Ese Papa es Jorge Mario Bergoglio, cuya frase “el fin del mundo” ha dado pie a mil elucubraciones, relacionándola, junto a otros aspectos, como el de “papa negro” por ser jesuita, con las profecías de San Malaquías y Nostradamus.

Una muestra de sus vaticinios son las siguientes, escogidas a partir del siglo XX:

104: "Religio Depopulata" (Religión devastada). Benedicto XV (1914-1922): Se desencadenó la I Guerra Mundial y surgió la revolución comunista que tanto afectaría a la iglesia de Roma, un peligro para la Iglesia tras el Telón de Acero.

105: Fides intrepida” (La Fe Intrépida). Pío XI (1922 –1939). Genérico, como hemos apuntado

106: Pastor angelicus” (Pastor angélico). Pío XII (1939-1958). Reconocido como un gran intelectual y defensor de la paz ante la II Guerra Mundial.

107: “Pastor y nauta(Pastor y navegante). Juan XXIII (1958-1963). De corto pontificado, era muy mayor, pero intenso. Juan XXIII fue Patriarca de Venecia, ciudad de navegantes. Condujo la Iglesia al Concilio Vaticano II, abogando por su “aggiornamento”.

108: Flos florum” (Flor de las flores). Pablo VI (1963-1978). Su escudo contiene la flor de lis (la flor de las flores). Un intelectual que continuaría la labor conciliar de su antecesor.

109: De Medietate Lunae” (De la Media Luna). Juan Pablo I. Elegido en 1978, murió al mes siguiente. Se llamaba “Albino Luciani”, es decir “Luz Blanca”, y había nacido en la diócesis de Belluno (del latín bella luna). Fue elegido el 26 de agosto del 1978. La noche del 25 al 26 la luna estaba en “media luna”. Murió tras un eclipse de la luna. También su nacimiento, su ordenación sacerdotal y episcopal ocurrieron en noches de media luna. Curioso, ¿no?

110: “De labore solis” (De la fatiga o trabajo del sol). Juan Pablo II (1978-2005). Uno de los pontificados más largos, de un trabajo extraordinario y extenso, tanto fuera como dentro del Vaticano, rodeado de problemas políticos y financieros. Los días de su nacimiento y muerte hubo eclipses solares. También curioso. ¿Puras coincidencias circunstanciales?

111: “Gloria olivae” (La gloria del olivo). El alemán, Benedicto XVI (2005-2013), nació y fue bautizado en un Sábado de Gloria. También hace referencia al olivo (“olivetans”) que contiene el escudo de la Orden de los benedictinos.

Queda uno en esta lista que se supone hace referencia al Papa argentino.

El 112: "Petrus Romanus" (Pedro Romano). La profecía termina con una cita apocalíptica referida al último papa: ”In extrema S.R.E. sedebit Petrus Romanus qui pascet oues in multis tribulationibus, quibus transactis ciuitas septicollis diruetur, et Judex tremendus iudicabit populum suum. Finis”. En castellano: “En persecución extrema, en la Santa Iglesia Romana, reinará Pedro el Romano quien cuidará a su rebaño en muchas tribulaciones, transcurridas las cuales, la ciudad de las siete colinas (¿Roma? ¿Jerusalén?) será destruida y el Juez Terrible juzgará a su pueblo. Fin’.

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“Nostradamus” y la destrucción de Roma

Francisco es el primer Papa perteneciente a la Compañía de Jesús a cuyo líder se le suele calificar como 'papa negro', por su poder dentro de la iglesia. Nostradamus vaticinó que un "rey negro" en el trono del Vaticano será el último Papa antes de que el mundo sucumba: "Al principio habrá enfermedades mortales como advertencia; luego habrá plagas, morirán muchos animales, habrá catástrofes, cambios climáticos y guerras...".

La profecía de San Malaquías, a su vez, dijo que el último papa antes "del final de los tiempos" sería el papa 112 después de su tiempo (desde Celestino II en el siglo XII), bajo quien "la ciudad de las siete colinas será destruida". Según los manuscritos de Malaquías, la ciudad de las siete colinas a la que se refiere, es Roma (otros dicen que es Jerusalén, origen del cristianismo), de ahí que este pontífice signifique para algunos el final de la Iglesia católica y para otros, el de la humanidad. Bergoglio es el papa 112 desde la época de Malaquías.

Y no faltan las supersticiones basadas en datos objetivos que han acompañado al Papa argentino desde su elección. La última hora del martes, día 12 de marzo del 2013, cuando se realizaba la primera votación del cónclave, la luz nocturna de la cúpula de la Basílica de San Pedro se apagó repentinamente. Un rayo, y hay fotos que así lo atestiguan para la posteridad, chocó contra la cúpula de la misma Basílica un día después de que dimitiera, por motivos de salud, Benedicto XVI. 

rayo vaticano

La fecha de la elección de Francisco da pie a realizar miles de conjeturas, cábalas y deducciones con los significados religiosos y cabalísticos del número tres: el 13-03-13. Y por si fuera poco, se le añade otro 3: era miércoles, tercer día de la semana. También hay quien añade otro detalle: Francisco fue elegido en la tercera votación del cónclave (de nuevo el tres). Y aquí no acaban los augurios que, como en tiempos remotos, vino de la mano del vuelo de un ave. Una gaviota se posó ese miércoles en la chimenea de la Capilla Sixtina poco antes de salir la “fumata blanca”, anunciando la elección del nuevo sumo pontífice. Se posó sobre la chimenea casi media hora. Como las cámaras de fotos y televisiones estaban enfocando ese punto, la gaviota se convirtió en el pájaro más visto del mundo. Según la doctrina católica es el Espíritu Santo quien elige al sucesor de Pedro a través de las votaciones de los cardenales. Aunque suele hacerlo bajo la apariencia de una paloma, más usual para enviar mensajes, ¿no podría haber adoptado en ocasión tan solemne la forma de gaviota? Los designios de Dios son inescrutables. ¿Coincidirán con estas profecías?

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¿Será Francisco el último Papa?
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