lunes 22.07.2019

Los partidos del catalanismo progresista entre los siglos XIX y XX

En este artículo estudiamos una parte del complejo sistema de partidos en la Cataluña de fines del siglo XIX y comienzos del XX en el sector catalanista progresista.

Portada del semanario “El Poble Català”. (Imagen: Todo Colección)
Portada del semanario “El Poble Català”. (Imagen: Todo Colección)

@Montagut5 | El Centre Nacionalista Republicà fue una formación política impulsada en 1906 con la euforia de la Solidaritat Catalana. El núcleo principal de sus integrantes procedía de la Lliga Regionalista, de la cual se había separado ya en 1904 por discrepancias debidas por la actitud ante la visita real a Barcelona. El grupo disidente estaba formado por Jaume Carner, Ildefons Sunyol y Joaquim Lluhí i Rissech, entre otros. El grupo se definía como nacionalista, demócrata y republicano. En noviembre de 1904 crearon el semanario “El Poble Català”, convertido en diario en 1906. Carner participará en el comité ejecutivo de la Solidaritat Catalana, formada en enero de 1906, en nombre de dicho diario.

Al Centre Nacionalista Republicà se incorporarán republicanos federales y unionistas. Su presidente sería Carner y los vicepresidentes Lluhí y Santiago Gubern. Comenzó con unos mil afiliados, muchos más que los iniciales de la Lliga pero el Centre no terminó de obtener protagonismo político. Después de la crisis de la Solidaritat el CNR y, especialmente Lluhí, impulsará en 1910 la creación de la Unió Federal Nacionalista Republicana, con otros grupos de la izquierda catalana.

La UFNR fue un partido político catalán creado en abril de 1910 a partir de grupos de la Unió Republicana, del Centre Nacionalista Republicà y del Partit Republicà Federal, que ya actuaban conjuntamente como una Izquierda Catalana desde la disgregación de la Solidaritat Catalana. Tendría el soporte periodístico de “El Poble Català” y hasta 1912 de “La Publicidad”. Las bases para la unificación fueron desarrolladas por Pere Coromines, que desarrollaría un destacado liderazgo. Estas bases fueron aceptadas y firmadas el 1 de abril de 1910 por Jaume Carner, Ildefons Sunyol, Joaquim Lluhí, Santiago Gubern y Pere Coromines del Centre Nacionalista Republicà; Eusebi Corominas, Laureà Miró, Emili Junoy, Albert Bastardas, Frances Layret y Joan Álvarez de la Unió Republicana; y Josep Maria Vallès i Ribot, Miquel Laporta, Juli Marial, Ramon Roig i Armengol y Conrad Roure, de los federales. El 24 de abril de 1910 se aprobaron por una asamblea, momento fundacional de la nueva formación. Vallès i Ribot presidió la junta provisional y también la comisión permanente surgida de la primera Asamblea General, celebrada en enero de 1911, con Jaume Carner como vicepresidente, Pere Coromines como tesorero y Albert Bastardas y Francesc Layret como secretarios. Los grupos originarios, nacionalistas, unionistas y federales no acabaron por fusionarse y se produjeron desavenencias y discusiones entre posturas liberales y otras más radicales o de tendencia socialista. En todo caso, el nuevo partido obtuvo buenos resultados electorales en las elecciones de mayo de 1910, ya que de los 44 diputados de Cataluña 13 fueron para la UFNR, pero la ambigüedad programática, debida a esa heterogeneidad interna, terminó por reducirle la aceptación popular. Se incorporó a la Conjunción Republicano-Socialista en febrero de 1911 y apoyó el proyecto de creación de mancomunidades. En 1912 se produce la primera escisión importante, ya que un grupo, encabezado por Josep Zulueta y Laureà Miró, se incorporaron al Partido Reformista de Melquíades Álvarez. En marzo de 1914, los dirigentes de la UFNR decidieron hacer un pacto con el Partido Radical de Lerroux con el que desde siempre se habían mostrado contrarios. Este acuerdo se conoce como el Pacto de Sant Gervasi. Este cambio no fue entendido ni por las bases ni por el electorado, provocando una crisis profunda. El propio “El Poble Català” dejó de salir y un grupo se salió del partido para fundar la Esquerra Catalanista en junio de 1914, dirigida por Rovira i Virgili, que terminará por integrase en la Unió Catalanista. Otro grupo de disidentes, con Francesc Layret como principal componente, crea el Bloque Republicà Autonomista en 1915. La derrota electoral de 1916 provoca que casi desaparezca la UFNR. Pere Coromines y Jaume Carner deciden retirarse de la política durante un tiempo y dejan la dirección del partido en manos de Santiago Estapé. La mayor parte de los componentes del partido se terminará por incorporar al Partit Republicà Català, creado en abril de 1917. En todo caso, gran parte del ideario y del espíritu de la UFNR pasará, con el tiempo, a la Esquerra Republicana de Catalunya.

El Bloc Republicà Autonomista fue un partido político fundado en 1915. El debilitamiento político de la UFNR, como consecuencia de sus acuerdos electorales con los radicales y sus fracasos, estimularon la formación de este nuevo partido con viejos militantes como Marcelino Domingo, Francesc Layret, junto con algunos radicales como S. Valentí o J. Pinilla, además de personas provenientes del anarquismo como A. Samblancat. En el manifiesto fundacional, publicado en “El Poble Català”, se combatía a la Lliga Regionalista en nombre de la libertad, la justicia, la cultura y el progreso, y se pretendía la creación de una república federal en la que Catalunya estaría integrada. La aceptación del socialismo y el acercamiento a los trabajadores fueron característicos del partido, aunque no tuvo gran éxito electoral, pero habría que destacar la labor parlamentaria de Marcelino Domingo. Los intentos reunificadores de antiguos miembros de la UFNR y de las dificultades reformistas impulsarán en 1917 la creación del Partit Republicà Catalá.

El Partit Republicà Català fue un partido político creado en Barcelona en abril de 1917 por la fusión del Bloc Republicà Autonomista de Francesc Layret, Marcelino Domingo, G. Alomar, A. Samblancat, R. Noguer con la Joventut Republicana de Lleida de Alfred Perenya y de Humbert Torres. También se integraron en la nueva formación la mayoría de las entidades de la UFNR, antiguos miembros del Partido Reformista (Lluís Companys, Bernaldo de Quirós) y el núcleo federal ampurdanés de August Pi i Sunyer.

El secretario general del Partit sería el abogado Ramon Noguer i Comet. El programa de la formación política recogería el programa federal de Pi i Margall de 1894, el laicismo y un reformismo social de izquierdas. Hasta 1920 fue muy activo con conexiones con el obrerismo catalán y manteniendo un ideario catalanista. En 1918 obtuvo representación parlamentaria formando parte de la Coalición de Izquierdas. Sus seis diputados: Domingo, Pi i Sunyer, Salvador Albert, Isidre Riu y Joan Esplugues se destacaron en la discusión del proyecto de autonomía de ese año. El radicalismo del grupo provocará la primera ruptura al final de 1919 cuando Layret y Companys propusieron incorporar al partido a la III Internacional. Esta iniciativa provocó que destacados militantes se desmarcasen, como Pi i Sunyer y Noguer i Comet. Pero la crisis del partido estará relacionada con la represión que en los años veinte en Cataluña: Lluís Companys es deportado a Mahón y Francesc Layret es asesinado a manos de pistoleros. En 1930, Companys conduce el partido hacia el grupo de L’Opinió de Làluhí i Vallesc, mientras que Marcelino Domingo opta por integrarse en el Partido Republicano Radical Socialista. En 1931, el Partit participará en la conferencia de izquierdas que creará la Esquerra Republicana de Catalunya.

La Federació Democràtica Nacionalista fue una asociación política creada el 15 de enero de 1919 por Francesc Macià, y que sería la base para la fundación en julio de 1922 de Estat Català. Aglutinaba a personas que procedían de la Joventut Nacionalista La Falç, Unió Catalanista y del CADCI. Entre sus dirigentes, aparte de Macià, estarían R. Aguiló, E. Xalabarder y P. Rosell. La Federación defendía el derecho a la autodeterminación de Catalunya y un programa de reformas sociales.

Estat Català será el partido político nacionalista catalán fundado en el CADCI por Francesc Macià el 18 de julio de 1922. Tenía su origen en la Federació Democràtica Nacionalista que el propio Macià había impulsado unos años antes. El objetivo principal de la nueva formación sería la proclamación de la República Catalana. Su órgano de expresión sería “Estat Català”, donde Macià, Domènech Soler, Lluís Marsans, Daniel Cardona, Manuel Pagès y otros comenzaron a divulgar las ideas independentistas republicanas. Macià estaba convencido de la necesidad de colaborar con otras fuerzas políticas republicanas, por lo que intentó la fusión con el Partit Republicà Català en febrero de 1923, pero los miembros más radicales de Estat lo impidieron porque consideraban “españolistas” a Marcelino Domingo y a Lluís Companys, los principales dirigentes del Partit Republicà.

Con la llegada de la Dictadura de Primo de Rivera, Macià tiene que exiliarse y se dedica a impulsar la solidaridad internacional con la causa republicana. Estat se integra en el Comitè Revolucionari de París en 1925. Al poco tiempo, Macià y su secretario, Carner i Ribalta, marchan a Moscú (otoño de 1925) para exponer a los miembros del Komintern y a Zinoviev los detalles de la insurrección que llevaría la revolución a Cataluña y a España. El fracaso del Comitè y de las gestiones en la URSS determinará que Estat se embarque en la invasión fallida de Prats de Mollò en noviembre de 1926. Macià decide proseguir su periplo divulgador del catalanismo por el mundo. Con Ventura i Gassol participan en una asamblea separatista en La Habana en octubre de 1928 y en la fundación del Partit Separatista Revolucionari de Catalunya.

Con el transcurso de la Dictadura, el Estat se desarrolló con una filosofía política más flexible, que facilitó los contactos con los republicanos y anarcosindicalistas. Es un momento en el que Estat Català asimila tanto ideas socialistas provenientes de la USC, como otras relacionadas con la propaganda por el hecho de signo anarquista. En este sentido, el grupo disidente “Bandera Negra” organizará el complot del Garraf en junio de 1925. Es un momento en el que lo que prima es la destrucción de la Monarquía española, lo que explica estas relaciones y asimilaciones de forma momentánea, a pesar de ser, realmente, muy distintas entre sí y hasta contradictorias. Se pretende la revolución, de signo separatista, contra el estado central y que terminaría por estallar en la propia España. Como consecuencia de este evidente posibilismo, Jaume Aiguader participará en la firma del Pacto de San Sebastián en agosto de 1930.

Macià regresa a Cataluña en febrero de 1931 en un contexto en el que Estat no existía como organización en sí pero poseía un claro prestigio revolucionario, carisma y la garantía de la pureza nacionalista. Con este bagaje se terminará por integrar en la Esquerra Republicana, aunque antes había intentado con núcleos separatistas y disidentes de Acció Republicana la creación del Partit Socialdemòcrata Català. La Esquerra aglutinará al Partit Republicà Català, Estat Català y el grupo de “L’Opinió”.

 “L’Opinió” fue una publicación fundada en Barcelona en febrero de 1928 de carácter semanal hasta septiembre del año siguiente y desde poco antes de las elecciones de 1930 transformada en diario. Su director fue Joan Lluhí i Vallescà y colaboraron en la misma un destacado grupo de intelectuales, escritores y políticos: Josep Maria de Sagarra, Manuel Serra i Moret, Carles Soldevila, Ángel Pestaña, Marcelino Domingo, Joan Casanellas, Antoni Xirau, etc. Su ideario era republicano y buscaba el diálogo entre los distintos sectores catalanistas de izquierdas y el movimiento obrero. Apadrinó el Manifest d’Intel.ligència Republicana en marzo de 1930. Fue vehículo del conocido como grupo de L’Opinió, uno de los núcleos fundadores de la Esquerra Republicana de Catalunya en 1931. Fue el grupo más intelectual del nuevo partido y tendrá una clara influencia en la Generalitat hasta 1933, momento en el que entra en conflicto con el resto de la formación política.

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