viernes 06.12.2019
REYES Y REINAS DE ESPAñA | HISTORIA BORBóNICA

Mariana de Austria, la Regente

Reina completamente infeliz en su matrimonio, y en su Regencia lo pasó mal, para posteriormente llevar una vida retirada y basada en su religiosidad.

Mariana nace en Neustad el 21 de diciembre de 1634. Su padre era el emperador Fernando II del Sacro Imperio Romano Germánico y su madre la infanta María Ana de España, que era hija de Felipe III

Mariana de Austria tuvo una buena educación. Se le preparó para ocupar puestos importantes en las monarquías europeas. Era una mujer alegre, amiga de lujos y le gustaba divertirse.

1
La reina María Ana de Austria. Velázquez. Museo del Prado.

Desde muy pequeña queda comprometida con su primo hermano Baltasar Carlos, Príncipe de Asturias y en consecuencia heredero a la Corona española. Pero el príncipe Baltasar Carlos muere repentinamente en 1646.

Entonces el Imperio español se encuentra sin heredero, y urge que el rey tenga hijos para asegurar el futuro de la dinastía de los Habsburgo en España. La elegida es Mariana de Austria, que así pasa de estar comprometida con su primo carnal Baltasar Carlos a ser prometida de su tío Felipe IV. En ese momento Felipe IV tenía cuarenta y cuatro años y Mariana quince.

La situación del Imperio en ese momento era muy grave, con sublevaciones en Cataluña, Aragón, Portugal, Andalucía…., los desastres de la guerra de los treinta años y la muerte del válido, el conde duque de Olivares.

Las gestiones matrimoniales corrieron a cargo de Diego de Aragón que era embajador de España en la capital austriaca, Viena. Las capitulaciones se firmaron, el dos de abril de 1647. La boda se celebra por poderes el ocho de noviembre de 1648 en Viena.

2
Mariana por Diego Velázquez, 1656.

La boda oficial tiene lugar el cuatro de octubre de 1649 en Navalcarnero. Dicha ceremonia está presidida por el arzobispo de Toledo, Baltasar Moscoso. Había serias dudas de que este matrimonio saliera bien, debido a dos motivos:

. La diferencia de edad, a ello hay que añadir que Felipe IV estaba ya muy envejecido y sufría numerosas enfermedades venéreas, debido a la vida de desenfreno sexual que llevaba el rey.

. El otro factor era la consanguinidad que se daba entre tío y sobrina. La Iglesia autorizaba sin ningún escrúpulo los matrimonios entre los Austrias. Esta dinastía era el sostén político, económico y militar del Papado.

Felipe IV lucía de matrimonio con una adolescente, pero el rey era completamente infiel a Mariana de Austria, siguió con sus lances de adulterios, lo que desagradaba profundamente a la reina.

Fruto de este matrimonio fueron los siguientes hijos:

- Margarita Teresa de 1651, que se casó con el emperador Leopoldo I del Sacro Imperio Romano Germánico, siendo esta la infanta que aparece en el cuadro de las Meninas de Velázquez.

- María Ambrosia de 1655, nacida muerta.

- En 1656, nace una niña muerta a la que ni siquiera le pusieron nombre.

- Felipe Próspero de 1657, que vivió solamente cuatro años. Desde el primer momento sus vestidos estaban llenos de reliquias y objetos religiosos, con la finalidad de que pudiera vivir y pudiera llegar a ser rey de España.

- Fernando Tomás de 1658, vivió solamente un año.

- Carlos, nace en 1661 y fue rey con el título de Carlos II.

Su relación con Felipe IV fue siempre muy difícil y su matrimonio fue una fuente continua de sinsabores, debido a las continuas infidelidades del rey.

LA REGENCIA DE MARIANA DE AUSTRIA

Felipe IV muere en 1665. Mariana debe asumir la Regencia por designación del Rey hasta que Carlos II fuera mayor de edad teniendo que hacer frente a muchos y graves problemas.

3
Mariana, como viuda, por Claudio Coello, 1685–1693.

Mariana de Austria se sintió sola en un momento de grandes dificultades políticas, militares, económicas y sociales. Inmediatamente pidió apoyo a su confesor, el jesuita Juan Everardo Nithard, que era su confesor desde 1649 en la corte de Viena. No sólo le aconsejaba en el aspecto religioso, sino también en el de la política.

La Regente depositó su total confianza a Nithard, lo que le llevó a actuar como un válido. Este puesto le granjeó numerosos enemigos, tanto en el mundo religioso, como en el político.

El testamento de Felipe IV impone, que el Inquisidor General debe ser miembro del Consejo de Estado. Nithard entró a formar parte del Consejo de Estado en los inicios de 1666. Fue nombrado Inquisidor General, que significaba estar en la cúspide de la Iglesia española. Para conseguir tal designación, la Regente Mariana de Austria consiguió que el Inquisidor General en funciones, el arzobispo de Toledo, renunciara al cargo. 

Nithard era de la orden de los jesuitas y en el voto de sus miembros dice que no se puede ejercer cargos políticos salvo que sea permitido por el Papa. Mariana de Austria presionó al pontífice Alejandro VII, para que le diera la autorización. Así en la bula papal, del quince de octubre de 1666, le eximió de su voto jesuítico.

4
Sarcófago de Mariana de Austria en la Cripta Real del Monasterio de El Escorial.

La nobleza española estaba totalmente en contra de Nithard, porque era extranjero y no tenía los méritos para desempeñar un cargo tan importante.

Al mismo tiempo, la otra gran orden religiosa, los dominicos se sienten totalmente desconsiderados desde el poder, pues son los jesuitas los que en ese momento tienen todo el poder terrenal del Estado.

A pesar de todo, el papel de Nithard fue poco relevante, pero era odiado porque hacía de filtro ante la desconfianza que la gran nobleza española provocaba en la regente. Además, hacía de contrapeso ante el ascenso político que adquiría el hijastro de la regente, don Juan José de Austria.

El validamiento de Nithard duró tres años y a él se debe la creación de la guardia Chamberga. Firmó el Tratado de Lisboa, donde se reconocía la independencia de Portugal, levantando numerosas quejas por dicho Tratado. Prohibió las representaciones teatrales.

El papel de Juan José de Austria es muy importante. Cuando muere Felipe, tenía 36 años y su hermanastro solamente cuatro. En la cláusula del testamento de Felipe IV decía:

5
Las Meninas (Velázquez)

Por cuanto tengo declarado por mi hijo a don Juan José Austria, que le hube siendo casado, y le reconozco por tal, ruego y encargo a mi sucesor y a la Reina, mi muy cara y amada mujer, le amparen y favorezcan y se sirvan de él como de cosa mía, procurando acomodarlo de hacienda, de manera que pueda vivir conforme a su calidad, si no se lo hubiere dado yo antes de mi muerte”.

Para la Regente Mariana de Austria, lo veía como un competidor y lo relega continuamente. Juan José de Austria se queja, diciéndole:

“… que no se dirá contra los más sagrado de mi intención si viese que su Majestad que Dios haga me abrió para concurrir en los bancos del Consejo, que es la puerta del toque de confianza, y el aprecio de los más relevantes vasallos, ¿acaso lo he desmerecido después acá con mi proceder, o se ha visto sombra o asomo que pueda oscurecerla? No señora, ni esto ha sido, ni puede Vuestra Majestad permitir que me haga un disfavor de este tamaño”.

Con la caída de Nithard, llega al poder Valenzuela, que inició una carrera política fulgurante, convirtiéndose en el personaje más influyente de la Corte madrileña.

El testamento de Felipe IV ordenaba que Carlos II sea mayor de edad a los catorce años. Llegado ese momento, la Regente Mariana de Austria presenta a su hijo un escrito en el que le pedía que dado el retraso de su educación y su debilidad física era preciso mantener la regencia dos años más.

6
Mariana de Austria. Juan Carreño Miranda. Museo de Vitoria

Para sorpresa de la Regente su hijo se niega a aceptar tal demanda y reclama sus derechos como rey. Esta posición de Carlos II fue aconsejada por su confesor Montenegro y por su hermanastro Juan José de Austria, al que había recomendado que se encontrara cerca de Madrid.

Sin embargo, la Regente Mariana de Austria ejerce su poder sobre su hijo Carlos II y consigue por fin que éste acepte alejar a don Juan José de Austria de Madrid y lo destina a Aragón. Entre el válido Valenzuela y la Regente encuentran una solución de compromiso y consiste que en la Junta de Gobierno se prorrogue dos años, pero que en las reuniones participarían tanto Mariana de Austria así como el rey Carlos II.

Sin embargo, este acuerdo no dura mucho, pues en septiembre de 1676, cuando Valenzuela es nombrado primer ministro, lo primero que hace es disolver la Junta de Gobierno. La nobleza considera esto un desatino y reclama el regreso de donjuán José, que es apoyada por el Consejo de Estado y el de Castilla

A todo esto hay que unir que Carlos II deseaba el regreso de su hermanastro por el que tenía un gran afecto. Esto hace que Valenzuela huya de Madrid y Juan José de Austria entre triunfante en Madrid. Se hace cargo del gobierno pero solo lo será durante tres años pues el 17 de septiembre de 1679 muere.

7
La archiduquesa Mariana de Austria, obra de Frans Luyck. Museo del Prado.

Mariana de Austria actúa después de su Regencia como viuda y se viste con hábitos religiosos. Tirso de Molina habla del valor simbólico de los hábitos de la viuda en su obra “La prudencia en la mujer” y afirma que:

En viudez llorosa
La mujer más ordinaria
Al más injusto marido
Respeto la guarda un año
Las tocas son, en efecto
Como la barba en el hombre
Autoridad y respeto.

El conocido padre Astete comenta sobre la viudez lo siguiente:

“… es un estado intermedio entre la virginidad y el matrimonio. Participa de las dos, en la continencia del estado de la virginidad y en el gobierno de su casa del estado del matrimonio. Es más perfecto quedar viuda y no volver a casar… La mujer viuda debe olvidar su vida matrimonial y entregarse en soledad a la castidad, al ayuno, a la oración y a la limosna; en el momento de enviudar pasa a ser esposa de Dios. … El vestido exterior muestra el ánima interior… la viuda debe dejar todos los trajes que llevaba siendo casada porque el hábito quiere el hombre que traiga su mujer y otro quiere de otra calidad que traiga la esposa de Jesucristo”.

Los últimos años de su vida tampoco fueron felices. Sufría por las numerosas enfermedades de su hijo Carlos II, a ello debemos unir que su salud tampoco era buena. En sus últimos años sufrió un cáncer de pecho, que por pudor había ocultado a sus médicos. A finales de marzo de 1696 acabó revelando a los médicos aquel tumor que, asentado en el seno izquierdo, tenía ya el tamaño de la cabeza de un recién nacido. En mayo de 1696, Fallece en la casa de los condes de Uceda en Madrid, entre fuertes dolores.

8
Retrato de Felipe IV, por Diego Velázquez. National Gallery de Londres

El Barón de Baumgarten así describe la muerte de la Reina Mariana de Austria:

Miércoles 16, a las doce menos cuarto de la noche, en el instante mismo en que se hacía más visible el eclipse de luna, falleció la Reina, en la casa de los Uceda, donde vivía. A las cuatro de la mañana se abrió el testamento, y después se expuso el cadáver en el estrado. Al domingo siguiente lo trasladaron a El Escorial con la pompa de costumbre. Según pudo ver mucha gente, al sacar el cadáver de la caja mortuoria una paloma estuvo revoloteando buen rato. Una monja que ha servido en el cuarto de la Reina difunta, al tener noticia de su muerte, pidió un recuerdo de ella, y le dieron una de las camisas de noche de Su Majestad. Esta monja, paralítica desde que entró en el convento, metió la camisa en su cama, y a la mañana siguiente amaneció completamente curada”.

Debemos saber que en su honor se bautizaron las Islas Mariana que anteriormente se llamaron islas de los Ladrones. Son un conjunto de islas situadas en la zona septentrional de la Micronesia, al este de las islas Filipinas y dentro de estas islas está la isla de Guam que pertenece a los Estados Unidos y es importante por tener una gran base militar norteamericana.

La fosa oceánica más profunda del mundo situado cerca de estas islas también recibe el nombre de fosa de las Marianas.

Reina completamente infeliz en su matrimonio, y en su Regencia lo pasó mal, para posteriormente llevar una vida retirada y basada en su religiosidad.


BIBLIOGRAFIA

Alcalá Zamora y Queipo de Llano, José. “Felipe IV. El hombre y el reinado”. 2005. Madrid. Real Academia de la Historia y Centro de Estudios Europa.
Calvo Poyato, José. “La vida y época de Carlos II el Hechizado”. 1998. Barcelona. Editorial Planeta.
Calvo Poyato, José. “Reinas viudas de España”. 2002. Barcelona. Península.
Chaves, Teresa. “Espectáculos en la corte de Felipe IV”. 2005. Madrid. Centro Cultural del Conde Duque.
Fisas, Carlos. “Historias de las reinas de España: la Casa de Austria”. 1999. Barcelona. Editorial Planeta.
González Doria, Fernando. “Las reinas de España”. 2003. Madrid. Trigo.
Maura Gamazo, Gabriel. “Vida y reinado de Carlos II”. 1942. Madrid. Espasa Calve.
Pérez Sánchez, Alfonso. “Velázquez en la corte de Felipe IV”. 2004. Madrid. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales.
Ríos Mazcarelle, Manuel. “Mariana de Austria, esposa de Felipe IV: 1635-1696”. 1997. Madrid. Alderabán.

Comentarios