Keir Hardie en el socialismo escocés

Keir Hardie en una imagen tomada de la web labourlist.org
Keir Hardie en una imagen tomada de la web labourlist.org

El socialismo español consideraba a Hardie como un hombre enérgico, inquieto y batallador. Su carácter independiente le había hecho ganar fama de indisciplinado

@Montagut5 | Keir Hardie (1856-1915) fue un destacado sindicalista y socialista escocés, fundamental en la historia del movimiento obrero y en la creación del Partido Laborista. Cuando falleció en Glasgow en septiembre de 1915 los socialistas españoles le rindieron un homenaje en las páginas del periódico El Socialista en su número 2318.

El socialismo español consideraba a Hardie como un hombre enérgico, inquieto y batallador. Su carácter independiente le había hecho ganar fama de indisciplinado. A pesar de que ya tenía una edad avanzada, demostró hasta el final su intenso activismo, siendo “un propagandista infatigable”, una virtud siempre destacada por parte del socialismo. En todo caso, para la época tener 59 años era considerado como una edad avanzada, algo que podría chocarnos desde nuestra concepción actual del tiempo y la edad.

Además, el diario aludía a su pacifismo y a su lucha para que no estallara la guerra. Por nuestra parte, sabemos que esta postura no le hizo muy popular dentro del propio Partido Laborista, pero eso no hizo cambiar su opinión, apoyando a los objetores de conciencia. En el artículo de El Socialista se dedicaba una gran parte del mismo a esta cuestión, dado el momento histórico, resaltando su compromiso contrario a la guerra en el Congreso de la Internacional de Copenhague del año 1910. Junto con Vaillant, defendió la huelga general obrera para prevenir la guerra, especialmente en el sector industrial armamentístico. Esta cuestión volvería a ser discutida en el Congreso de Viena de 1914. El diario también aludía a la impopularidad que le generó en Gran Bretaña su infatigable pacifismo. A parecer, llegó a ser acusado de germanófilo.

Para los socialistas españoles se había perdido una gran figura, pero es significativo que se terminase el artículo señalando que, aunque había que honrar su memoria, la de un veterano luchador, no se compartían todas sus ideas. Seguramente se estaba aludiendo a la cuestión del pacifismo, dada la tendencia aliadófila del PSOE.

Posteriormente, en el número 2359 del mes de noviembre de El Socialista incluyó un texto traducido al castellano del mismo titulado “El socialismo y la individualidad”, en el que Hardie combatía la idea generalizada de que el socialismo deseaba que desapareciese la individualidad. En realidad, ésta era inexistente por la dependencia de una voluntad a otra que se generaba en el sistema capitalista con la propiedad como principal pilar del mismo. El socialismo era el único medio para que el hombre pudiera avanzar en libertad hacia una vida “más noble y más avanzada”.