lunes 26.08.2019

Los diputados socialistas del sur contra el paro en 1931

Jornaleros en Andalucía. Foto tomada de Bonares Digital.
Jornaleros en Andalucía. Foto tomada de Bonares Digital.

Después de las elecciones de finales de junio, los diputados socialistas por Andalucía y Extremadura se reunieron para tratar el grave problema del paro en ambas regiones​

@Montagut5 | En el Congreso del PSOE celebrado en julio de 1931, y que coincidió, además, con la formación de las Cortes Constituyentes después de las elecciones de finales de junio, los diputados socialistas por Andalucía y Extremadura se reunieron para tratar el grave problema del paro en ambas regiones. En este artículo nos hacemos eco de esta reunión, poco conocida, y de las iniciativas posteriores, que permiten comprobar el interés por este problema de los recién elegidos diputados socialistas para las Cortes Constituyentes, y del debate interno dentro del PSOE en esta cuestión en una amplia área donde se habían sacado muchos votos y escaños.

Asistieron unos cuarenta diputados, destacando el ministro Fernando de los Ríos, Lucio Martínez, Wenceslao Carrillo y García-Hidalgo, entre otros. Presidió el diputado por la provincia de Córdoba, Francisco Azorín Izquierdo.

En la reunión hablaron distintos representantes para exponer la situación de sus provincias respectivas en relación con el problema del paro, analizando las causas y proponiendo posibles soluciones para abordar la situación. Al parecer, los diputados por Sevilla y Badajoz opinaban que la causa de esta crisis se debía a que los propietarios no incrementaban las faenas agrícolas por el temor a las pretensiones obreras. Joaquín García-Hidalgo, diputado por Córdoba, (el candidato que más votos sacó en la circunscripción de Córdoba capital) opinó, en cambio, que en su provincia el problema era el exceso de mano de obra. Los diputados sevillanos insistieron en que había que tomar alguna medida urgente porque había más de treinta mil trabajadores parados en dicha provincia. En Badajoz se manejaba la cifra, aún mayor, de cuarenta y cinco mil obreros parados, pero este número aumentaba claramente porque afectaba a las familias que vivían del jornal del trabajador, por lo que podríamos estar hablando de unas ciento cincuenta mil personas.

Algunos diputados señalaron que, a pesar de la extrema gravedad de la situación, la mayoría de estos trabajadores habían desoído las recomendaciones “extremistas” y habían acudido a votar, en una clara alusión crítica a las posturas del anarcosindicalismo. Era, por lo tanto, un poderoso argumento para actuar rápidamente para que dichos trabajadores no perdieran la fe que habían puesto en los diputados socialistas.

Lucio Martínez Gil, diputado por Jaén, y que luego tuvo mucho protagonismo en las cuestiones agrarias en las Cortes Constituyentes, planteó que había que esperar a tener datos contrastados para proponer medida alguna, apuntando a que la solución pasaba por un incremento de la presión fiscal sobre las grandes extensiones no cultivadas, propiedad de los terratenientes.

La mayoría de los asistentes estuvo de acuerdo con la solución fiscal, aunque se apuntó también a establecer recargos sobre la contribución, discrepándose sobre el porcentaje de aumento a aplicar.

Se tomó la resolución de crear una Comisión para que estudiase las distintas fórmulas presentadas para que se llevasen a una próxima reunión.

Azorín informó a la prensa sobre la reunión para explicar el objeto de la misma, la creación de la Comisión, y que tendría que plantear soluciones con el fin de exponerlas al Gobierno. Aludió también a la necesidad de emprender obras públicas y a la elevación de las contribuciones, y que podría ser de un 25%. A preguntas de un periodista señaló que ese aumento no sólo debía aplicarse en Andalucía sino en toda España.

El artículo del diputado socialista por Jaén Tomás Álvarez Angulo (1878-1970), titulado “La democracia socialista y el problema del paro en el campo” nos ofrece una valiosa información sobre todo este proceso, y que nos permite ver que hubo más gestiones y trabajos por parte de los socialistas para buscar remedios urgentes para paliar una solución harto calamitosa para amplias capas de la población rural del sur español.

Tomás Álvarez Angulo fue un polifacético personaje, empresario cinematográfico, funcionario de correos y periodista, uno de los fundadores junto con Meliá de Vida Socialista, activo sindicalista en la UGT y miembro del PSOE, además de pertenecer a la Masonería. Álvarez Angulo publicó en El Socialista el trabajo citado el 23 de julio de 1931.

REUNIÓN CON LARGO, PRIETO Y DE LOS RÍOS

Álvarez Angulo destacaba la diligencia a la hora de abordar un problema tan grave, sin tocar o gravar la riqueza nacional, ejemplo de lo que hacía el Gobierno de la República

El diputado comienza su texto aludiendo al interés del Congreso socialista, recién celebrado, por el problema del paro y de la reunión de los diputados de Extremadura y Andalucía, para plantear una solución de emergencia ante la terrible situación que se padecía en el campo del sur del país. Mientras se adelantaban los trabajos para remitirlos al Gobierno, la mayoría de los alcaldes de Jaén acudieron a Madrid para entrevistarse con los diputados socialistas, se realizaron gestiones con el Gobierno, se consiguió la aprobación del Decreto del Ministerio de Trabajo sobre el aumento de la contribución, y se trató sobre el monto de obras públicas de Fomento. Pero todas estas iniciativas no atacaban inmediatamente la urgencia del problema, por lo que se solicitó una reunión con los tres ministros socialistas -Largo, Prieto y De los Ríos- para abordar conjuntamente con los diputados y concejales el problema. La reunión se celebró en el Ministerio de Trabajo.

En dicha reunión se pensó en los impuestos conocidos como de “derechos reales” de las herencias que, unido a la décima de aumento en la contribución pedida por los patronos para suprimir los alojados, agregando las facultades que concedía el Estatuto municipal, uniendo los cinco millones que se iban a incluir en el plan de obras de Jaén, además de la continuación de las obras de la Confederación Hidrológica y del ferrocarril de Baeza a Utiel, podrían resolver el problema que sufrían los campesinos en Jaén, y el resto de Andalucía y Extremadura (el autor alude expresamente a Jaén porque era diputado por aquella circunscripción electoral).

Al día siguiente, el Gobierno acordó, como medida inmediata, un crédito de diez millones de pesetas, arbitrando las siguientes medidas: un decreto de Fomento para suprimir trámites que entorpeciesen la ejecución de las obras, otro de Hacienda concediendo el crédito en sí para las obras municipales más urgentes en las que el factor trabajo fuese importante, y una orden urgente (telefónica) de Trabajo dirigida a los Ayuntamientos interesados sobre la obligación de constituir en el plazo de 48 horas Comisiones especiales formadas por patronos y jornaleros para el estudio de la cuestión.

Álvarez Angulo destacaba la diligencia a la hora de abordar un problema tan grave, sin tocar o gravar la riqueza nacional, ejemplo de lo que hacía el Gobierno de la República, siempre según su opinión. No podía dejar de elogiar el espíritu democrático desarrollado por los socialistas en el Gobierno, departiendo y discutiendo con los alcaldes de los problemas, con participación de los diputados.


Hemos consultado los números 6997 y 7005 de El Socialista. También debemos acudir al Diccionario Biográfico del Socialismo Español para profundizar sobre algunos de los diputados citados. Para conocer el grupo parlamentario socialista podemos consultar el libro de Aurelio Martín-Nájera, El grupo parlamentario socialista en la II República. Dos Volúmenes. 2000, obra exhaustiva y fundamental. Para profundizar en la trayectoria personal de Álvarez Angulo es muy recomendable acudir a: E. Moral Sandoval en un trabajo incluido en la obra, Historia de una gran revista: introducción al semanario Vida Socialista (1910-1914), publicado en Barcelona en 1996.

Blog de historia de Eduardo Montagut

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