martes 12.11.2019

Bernardo De Gálvez y su contribución a la independencia de los EEUU

Gálvez fue un dirigente muy capaz, su puesto en la historia se debe no sólo a su valentía personal, sus conquistas y logros sino a sus características personales y su inspiración.

galvezEn la primera parte de este artículo se explicaba que en diciembre de 2014 el Congreso de los EEUU aprobó y el presidente Obama firmó la concesión de la ciudadanía honoraria al español Bernardo de Gálvez y la colocación de un retrato suyo en el Capitolio. En esta segunda parte se trata de la contribución que Bernardo de Gálvez hizo a la independencia de los EEUU. (En la imagen: Escudo de armas de Bernardo de Gálvez)


La política española al principio de la guerra de independencia de los EEUU fue cauta. Oficialmente se era neutral pero se apoyaba a los rebeldes con discreción para evitar tanto entrar en guerra con Inglaterra como el mal ejemplo que esta guerra suponía para las propias colonias españolas en América y Bernardo de Gálvez fue uno de los encargados de proporcionar ese apoyo. Así proporcionó uniformes y armas para 30,000 miembros de las milicias de las colonias y 200 cañones y negoció con los jefes de los estadounidenses Thomas Jefferson y Patrick Henry, famoso en los EEUU por su defensa de la libertad y su lucha contra la tortura y cuyo nombre le fue dado en 1941 al primer barco de la serie Liberty, cuyas unidades llevaron durante la segunda guerra mundial el peso de la ayuda a la Europa que combatía a las fuerzas del Eje italo - alemán.

En 1777 Gálvez, envió $70,000 en armas y suministros a los rebeldes río Mississippi arriba hasta Ohio, Pittsburgh y Filadelfia. Esta ruta tuvo gran importancia logística para los rebeldes pues sus puertos del Atlántico estaban bloqueados por la marina británica.

Cuando España declaró la guerra a Gran Bretaña en agosto de 1779 Bernardo de Gálvez pudo ya actuar libremente y decidió hacerlo con rapidez y atacar primero. En un mes había ocupado los cuatro fuertes británicos en el bajo Mississippi que incluían Boton Rouge y Natchez, hecho prisioneros a 550 soldados enemigos y capturado dos navíos, uno de ellos desde tierra: aprovechando que el barco tenía que atravesar un canal estrecho los españoles saltaron a él. Todo esto lo hizo sin sufrir ninguna derrota y a pesar de que un huracán había hundido sus barcos de suministro.

Statue_of_Bernardo_de_Galvez en Spanish Plaza, Mobile, Alabama

En marzo se dirigió al puerto de Mobile, en Alabama y de nuevo sus barcos se hundieron en la entrada de la bahía con lo que se quedó sin vituallas. A a pesar de ello decidió plantear batalla y cuando se enteró de que los británicos habían mandado refuerzos desde Pensacola intensificó el asedio y Mobile se rindió en menos de un día. Ante esa noticia los refuerzos británicos decidieron retirarse.                                          

Su siguiente objetivo fue Pensacola, la capital de Florida occidental pero a causa de los huracanes y tormentas tuvo que esperar hasta marzo del siguiente año para atacar. La bahía de Pensacola tenía una entrada estrecha que estaba protegida por un fuerte y el primer barco español que intentó pasar fue bombardeado y encalló por lo que el resto de la flota  retrocedió hasta el mar abierto. Gálvez era el jefe de las fuerzas de tierra pero el jefe de la flota enviada desde la Habana era el almirante José Calbo de Irazábal quien a pesar de las peticiones de Gálvez ponía excusas para atacar. Gálvez sabía que la marina británica estaba en camino así que decidió actuar por su cuenta: tomó los cuatro barcos que tenía, izó su estandarte, se colocó en proa con la espada desenvainada, ordenó una descarga de advertencia de quince cañonazos y dirigió sus barcos hacia la bahía. Cuando el resto de la flota vio lo que estaba haciendo urgieron al almirante a que ordenara que le siguieran pero Yrazabal todavía dudaba y finalmente les dijo a los otros capitanes que hicieran lo que quisieran y decidieron seguir a Gálvez.

pensacola-placa-a-bernardo1

Tras dos meses de lucha las fuerzas británicas se rindieron en mayo de 1781. Había sido una de las batallas más largas de la guerra.

La contribución de Gálvez a la victoria de las colonias fue importante porque mantuvo un segundo frente con los británicos durante la guerra y la conquista de Pensacola evitó que los británicos pudieran enviar más tropas y barcos a Yorktown, donde en septiembre y octubre se libró la que fue la batalla final de la guerra.

Las tropas que Bernardo de Gálvez mandó eran internacionales y tenían tanto soldados profesionales españoles, como franceses, alemanes, indios nativos de las milicias de Luisiana y milicias de blancos, negros y mestizos de Cuba, México y otros  lugares del Caribe así como un regimiento irlandés y otro italiano que estaban al servicio de España.

Su gran amigo Francisco Saavedra fue autor de la declaración de guerra a la Gran Bretaña pese a que prefería la neutralidad y colaboraron juntos en varias ocasiones. Tiempo después, durante la guerra de la independencia española, mucho después de la muerte de su amigo Gálvez, Francisco Saavedra perteneció al Consejo de Regencia y fue quien nombró al general Castaños general en jefe del ejército.

Estatua en Washington DC hecha por Juan de Ávalos

Aparte de las conquistas protagonizadas por Gálvez conviene citar el éxito logrado por Luis de Córdova y Cordova quien mandaba la escuadra combinada de 27 navíos que el 9 de agosto de 1780 apresó en el cabo de Santa María un convoy británico de 57 fragatas destinadas al ejército inglés en Norteamérica y la India y que iban escoltadas por tres fragatas de guerra que pasaron a la Marina Real de España con los nombres de Colón, Santa Balbina y Santa Paula. Este golpe logístico ha quedado como el mayor sufrido en toda la historia por la Royal Navy al tratarse de uno de los más grandes y ricos convoyes que partió jamás de Portsmouth. Córdoba hizo aquel día 3.000 prisioneros de las dotaciones, mas 1.800 soldados de las compañías reales de las Indias Orientales y Occidentales, valorándose el botín de mercancías y municiones, en 1 millón de duros. Pese a la persecución de que fue objeto por parte de las fuerzas navales enemigas, que constituían la protección más lejana del convoy, logró conducir sus presas a Cádiz, lo que tuvo gran eco en la prensa de la época y le convirtió en un héroe del momento.

En la campaña de 1781, asimismo en el canal de la Mancha, sufrió la escuadra violentos temporales sin experimentar descalabros y males de consideración, gracias a las disposiciones que tomó el general Córdova secundado por su mayor general José de Mazarredo. En dicha campaña también le cupo el éxito de apresar otro convoy británico de 24 barcos y llevarlo a Brest.

Acabada la guerra el rey Carlos III nombró a Gálvez conde, gobernador y capitán general de Luisiana y Florida occidental y se le concedió su propio escudo de armas con la leyenda “yo solo” por su valiente y decisiva actitud en la toma de Pensacola.

Llevaba un año de virrey de Nueva España cuando murió, el 30 de noviembre de 1786, de una enfermedad crónica que le había acompañado durante sus nueve últimos años.  Estaba en la ciudad de Tacubaya y fue enterrado en la ciudad de México, en la iglesia franciscana del Colegio Apostólico de San Fernando; tenía cuarenta años. En el año 2008 se colocó una placa conmemorativa en la iglesia.

Gálvez fue un dirigente muy capaz, su puesto en la historia se debe no sólo a su valentía personal, sus conquistas y logros sino a sus características personales y su inspiración. Al acabar la guerra le cupo el honor de ser situado junto a George Washington en la conmemoración de la victoria.

Sin embargo, su labor se olvidó después y sólo en los últimos años ha recibido el reconocimiento público. Todo empezó cuando en 2009 el investigador Manuel Olmedo encontró dos documentos con fecha 8 de mayo de 1783, aniversario de la batalla de Pensacola, en los que el Congreso de los EEUU mostraba su agradecimiento al reino de España por la contribución a la independencia de los EEUU y la intención de honrar a Gálvez colocando su retrato en el Capitolio. En marzo de 2013 Teresa Valcarce, una ciudadana estadounidense nacida en Ferrol de padres malagueños conoció estos documentos y consiguió interesar a varios congresistas y senadores de EEUU. En enero de 2014 la petición para que se cumpliera esa promesa obtuvo en 24 horas más de cuatro millones de adhesiones y en diciembre de 2014 el Congreso de los EEUU aprobó una resolución nombrándole ciudadano honorario de los EEUU, honor que sólo se les ha concedido a ocho personas, y en ese mismo mes una copia de su retrato original de 1784 atribuido a Mariano Salvador Maella fue colgada en el Capitolio.

Bernardo de Gálvez y otro ilustre desconocido, Blas de Lezo, vencedor en la batalla de Cartagena de Indias  demuestran que la creencia muy extendida de que España ha ganado algunos de sus enfrentamientos con Francia pero ninguno contra Gran Bretaña es falsa.

Bernardo de Gálvez tiene una placa en Natchez, Mississippi, una estatua en la Spanish Plaza de Mobile, Alabama y otra estatua ecuestre en Washington DC entre las calles Virginia y 22. Llevan su nombre la pequeña ciudad de Galveston en Louisiana y la ciudad de Galveston, en Texas que durante un corto período en 1836 fue capital de Texas y cuyo puerto tras la guerra de Secesión estuvo en cabeza del comercio mundial del algodón. La ciudad fue muy afectada por varios huracanes uno de los cuales, en 1900, causó 8000 muertos y mucha destrucción y aunque fue reconstruida, no llegó a recuperar la prosperidad anterior y el papel de su puerto pasó a Houston.

Actualmente su principal negocio es el turismo y tiene 60,000 habitantes.

Bernardo De Gálvez y su contribución a la independencia de los EEUU
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