HISTORIA DEL SINDICALISMO

En el 130 aniversario de la fundación de la UGT

ugt@Montagut5 | En agosto de 1888 en la calle Tallers de Barcelona se fundó la UGT, es decir, ahora hace 130 años. En este trabajo recordamos esta fundamental efeméride de la historia del movimiento obrero y de la propia historia contemporánea de España acercándonos a la convocatoria del Congreso fundacional.

El día 23 de junio de 1888 la Comisión Ejecutiva del Congreso Nacional Obrero de Barcelona, formada por Toribio Reoyo, José Garrigó, José Borrell, Luis Rosal, Martín Rodríguez, Salvador Ferrer, Tomás Florensa, y Juan Boixadé, aprobó la convocatoria para la celebración del Congreso donde nacería la UGT. Para divulgar la misma se insertó en El Socialista en su número 122.

Los delegados de la clase obrera de Barcelona y su área, que se había adherido al Congreso, habían decidido que la celebración del mismo se realizaría los días 12, 13 y 14 de agosto. Por eso se instaba a que se nombrasen delegados de las Federaciones, Sociedades, Centros y Agrupaciones Obreras adheridas o que manifestasen su deseo de participar. Los delegados debían contar con la correspondiente credencial de la organización a la que representaban, con el dato del número de asociados de las mismas, dejando constancia de los que trabajaban y los que se encontraban en paro. En el caso de organizaciones que se uniesen para nombrar delegados se debía hacer constar en la credencial a cuáles representaban con el número de asociados de cada una. Los delegados debían estar en Barcelona en la noche del día 11 en la calle Tallers, nº 29, piso 1º, puerta 1ª, donde constituirían la Comisión revisora de actas de delegados los siete primeros que entregaran sus credenciales, y que cumpliesen con todos los requisitos.

En el orden del día del Congreso habría que destacar algunas cuestiones importantes. En primer lugar, los delegados debían discutir y tomar una decisión sobre el alcance que debía tener la Federación Nacional dentro de la lucha económica. Después había que dilucidar si esta Federación sería de Sociedades aisladas o de Federaciones locales, comarcales, regionales o nacionales. Si debía darse por constituida la Federación Nacional española después del Congreso y, por lo tanto, pudieran adherirse a la misma las Sociedades que lo deseasen a partir de entonces. Si quedaba constituida había que decidir lo que cada federado debía contribuir. También había que decidir dónde estaría ubicado el Comité Directivo. Otro punto importante tenía que ver con las relaciones que habría que plantearse con los trabajadores de otros países.

Las votaciones para aprobar las resoluciones se harían por mayoría no de delegados, sino en función de los trabajadores representados, de ahí la insistencia de que las credenciales dejasen muy claro el número de los asociados de cada organización.

Podemos consultar la obra de Martín Nájera, A., y González Quintana, A, Fuentes para la Historia de la Unión General de Trabajadores, Madrid, (1988).