domingo 26/9/21
URUGUAY

Alistarse en el ejército de Dios para aniquilar al enemigo

MISION VIDA
Proclama bélica en redes sociales.

La participación de las iglesias evangélicas en la política latinoamericana alimentó a la ultraderecha para impulsar su agenda conservadora. Jair Bolsonaro, Sebastián Piñera, Lenin Moreno, Iván Duque, Mauricio Macri y la ex presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, gozaron del respaldo de éstas, que jugaron a su favor financiando campañas y condicionando a los medios de comunicación mediante el pago de grandes sumas de dinero.

La interferencia de estas organizaciones en el plano político ha sido expuesta por el periodismo en Brasil, en Chile y en Argentina; sin embargo –aún con pruebas irrefutables de coimas y pagos extraordinarios- la opinión pública ha naturalizado la relación entre las iglesias evangélicas y la derecha latinoamericana. A tal punto que la convocatoria para el próximo 9 de febrero, realizada por el fundador de Misión Vida Uruguay, no ha provocado ninguna reacción. “Ven a alistarte en el ejército de Dios para aniquilar al enemigo”, reza la proclama que Jorge Márquez, amigo y socio del presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, publicó en las redes sociales esta semana.

“Se requieren guerreros de élite para ser adiestrados en las más sofisticadas estrategias de ataque y defensa, con el objetivo de destruir, aniquilar y pisotear todo el poderío del enemigo”, remarca el llamamiento viralizado en las redes, sin especificar quién es el enemigo.

La convocatoria, de haber sido efectuada por la izquierda uruguaya, hubiera sido tildada de apología del terrorismo. Sin embargo ha contado con el visto bueno del presidente uruguayo y su Ministro del Interior, Jorge Larraniaga, ambos socios y amigos del fundador de Misión Vida Para Las Naciones, credo que económicamente se retroalimenta con los aportes del Partido Nacional Blanco. 

La proclama bélica fue lanzada por Márquez con el objetivo de invitar a los jóvenes al “Campamento Brak Resistencia” que se realizará entre el 9 y el 13 de febrero en una granja que Misión Vida ocupa en el kilómetro 21 del Camino Maldonado, un hogar de acogida destinado a la atención de jóvenes adictos. El campamento  -"no apto para blanditos", según se aclara en el texto de invitación- asegura que le aportará a los jóvenes un entrenamiento para “aprender a ver más allá de lo que el sistema te está mostrando y conocer las estrategias y artimañas del enemigo”. La invitación es a pelear. El texto es claro: “Así vamos a pelear, en equipo, sirviéndonos los unos a los otros para ayudarnos a avanzar y alcanzar la victoria”.  

El establishment político uruguayo aún no se ha pronunciado ante esta propuesta bélica.

Alistarse en el ejército de Dios para aniquilar al enemigo